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Nº 12

NUESTRA REVISTA CUMPLE UN AÑO

Al editar este nuevo número, el 12, nuestra Revista cumple un año de edición continuada. Un año de intenso trabajo, de difusión de nuestras ideas y propuestas programáticas, dirigidas esencialmente a los trabajadores y los sectores populares que luchan por construir una nueva sociedad, sin hambre, miseria y desocupación, es decir la sociedad socialista basada en la democracia obrera y popular, en donde las tierras, las fábricas, las finanzas y los servicios estén dirigidos y administrados por los propios trabajadores.

Un año de intensa difusión de las ideas del Marxismo revolucionario, que en América Latina se expresa fundamentalmente en el legado teórico y práctico del Che Guevara, junto a la difusión de las luchas obreras, campesinas, estudiantiles y de los pueblos originarios que recorren nuestro País y el Continente. Una revista desde donde ejercemos la solidaridad con los presos políticos del campo obrero y popular, independientemente de sus posiciones políticas y los métodos de lucha que los mismos resuelvan utilizar, en la lucha común contra el dominio de la burguesía y el imperialismo.

Durante todo este año “Con Ciencia de Clase” ha sido nuestro principal instrumento de propaganda. Es a través  de sus páginas desde donde encaramos la lucha por conquistar la hegemonía ideológica en el seno de nuestra clase, por avanzar en su independencia política y organizativa respecto a la burguesía, por defender y rescatar la cultura y las tradiciones de lucha de la clase obrera en nuestro País y en el mundo, defendiendo el legado teórico y práctico del Marxismo. Y lo hacemos en condiciones extremadamente difíciles. En épocas de claudicaciones, de quiebres y resignaciones, en donde el oportunismo y el reformismo parecen ocuparlo todo. En donde los llamados a la paz social, no son más que llamados de los que en definitiva se sienten cómodos dentro del capitalismo, de los que se alimentan bien y duermen en camas confortables. En definitiva, llamados a la paz social, a aguantar, por parte de aquellos que consideran que van ganando la batalla política, ideológica y cultural en medio de la lucha de clases anticapitalista y antimperialista que se libra en todo el mundo. De hecho, se comprende que si la burguesía y sus aliados pequeños burgueses, sintieran que van perdiendo esta lucha, no harian ningún llamado a la paz social, llamarían a la guerra, a aplastar al movimiento revolucionario. Por estos días, Colombia es un buen ejemplo de esto que decimos. Allí también llaman a la paz, mientras asesinan a más de 600 líderes sociales y unos 150 ex miembros de las FARC-EP.

Todo esto lo hemos hecho, y lo continuaremos haciendo. Pero somos conscientes de que aun debemos mejorar todo nuestro trabajo y mucho. Nuestra publicación es una gota de agua en un océano de medios de difusión de la ideología y la cultura burguesa. Una gota que va horadando la piedra, pero una gota al fin. Una gota que intenta aproximarse a la verdad—sin alcanzarla plenamente nunca--- que haga consciente el carácter cruel e inhumano de la sociedad capitalista que arruina la vida de millones de personas en el mundo entero. Lenin dijo que la verdad es revolucionaria y es cierto. En la verdad reside nuestra fuerza. Y a esa verdad queremos acercarnos a través del estudio, la practica revolucionaria y la más estrecha relación con los trabajadores y todo el pueblo explotado, con los intelectuales revolucionarios, con los discriminados y los perseguidos. Con la reflexión, la crítica y la autocrítica, y el trabajo colectivo como bases de todo nuestro trabajo y en función de la construcción de hombres y mujeres nuevos, más humanos y solidarios. Hombres y mujeres para quienes la indiferencia frente al dolor del otro no tenga lugar, donde el individualismo y el egoísmo sean archivados en la pre historia de la humanidad.

Debemos mejorar y mucho todo nuestro trabajo. Organizar mejor la distribución de la revista impresa en papel. Organizar círculos de lectura y debate de sus artículos. Mejorar el cobro de la misma y conseguir aportistas que contribuyan a sostener su edición. Hoy lo fundamental de su difusión se da  a través de las redes sociales y es a partir de las mismas que estamos llegando a varios miles de lectores. Pero debemos tener en cuenta que esta es una forma difusa de influencia, una forma no organizada de la misma. Y lo que no está organizado de antemano, cuando llegan los momentos decisivos de la lucha, es imposible de organizar. De allí la importancia de regularizar y organizar a quienes se contactan con nosotros a partir de la lectura de nuestras publicaciones, de planificar en cada lugar nuestro trabajo teniendo en cuenta que el eje central del mismo pasa por la construcción del Partido de la revolución socialista, por la unidad de los revolucionarios y la construcción del frente anticapitalista.

"Con Ciencia de Clase" hoy cumple un año. Este es un paso importante para nosotros y el movimiento revolucionario en nuestro País. Ahora hay que mejorar todo nuestro trabajo. En esa tarea hay que poner manos a la obra.   

para ver nº anteriores hacé click sobre este texto

 

 

LA ABSOLUCIÓN DE MILANI: UNA PROVOCACIÓN CONTRA LA LUCHA DE NUESTRO PUEBLO
Por Cali
 
El Tribunal Federal de la Rioja, una Provincia históricamente gobernada por el PJ, resolvió absolver al genocida Cesar Milani, ex jefe del ejército designado por el Kirchnerismo durante los años 2013 al 2015, de todos los cargos que pesaban sobre él, por el secuestro y torturas de Pedro Olivera y su hijo Ramón, hechos ocurridos en 1977, en plena dictadura militar, y ordeno su inmediata libertad.
 
El fallo, dictado 48 horas antes de las PASO, constituye una verdadera afrenta para todo el movimiento popular y la histórica lucha que sostenemos desde hace más de cuarenta años por memoria, verdad y justicia. Un fallo que merece una inmediata respuesta de repudio por el antecedente que establece teniendo en cuenta que aún Milani debe enfrentar dos juicios más, uno por el secuestro y desaparición del soldado Ledo, y otro por enriquecimiento ilícito durante su gestión al frente del ejército, enriquecimiento que entre otras cuestiones le permitió construirse una mansión, valuada en un millón y medio de dólares, en el barrio de la Horqueta, uno de los lugares más caros de San Isidro.
 
El secuestro y torturas por parte de un grupo de tareas encabezado por Milani, que en ese momento era subteniente en el batallón de Construcciones 141 de la Rioja, fué, como todos los que se produjeron en esa época, de una crueldad enorme. Pedro Olivera y su hijo, trabajaban en esos años en la Municipalidad de la Rioja. Pedro, el padre, fue sometido a torturas dos días seguidos. Durante las mismas sufrió un ataque cerebral, y Milani y su patota lo arrojaron en la calle, dejándolo abandonado frente a su casa. Pedro sobrevivió y falleció en 1999. Su hijo Ramón fue secuestrado unos días después.
 
En este caso, las pruebas contra Milani eran abrumadoras. A tal punto que la querella, la Fiscalía y hasta la impresentable Secretaría de DDHH de la Nación, pidieron una condena entre 18 y 20 años para los responsables de este delito de lesa humanidad. Al tribunal nada de esto le importo. No le importó que los Olivera denunciaran este hecho en el año 79, en plena dictadura. No les importó que la volvieran a ratificar en el año 84, y que esta misma denuncia figurara en el informe del “Nunca Más”. Al Kirchnerismo tampoco le importó cuando lo designó al frente del ejército y le asigno millones de pesos para armar un aparato de inteligencia paralelo.
 
Por eso ahora no nos puede llamar la atención el silencio que mantienen luego de defenderlo a capa y espada mientras lo sostuvieron al frente del ejército. La condena de Milani, representaba una condena a ellos mismos. Salvo la ya degradada Hebe de Bonafini que festejó la absolución de este genocida, hasta ahora, el resto guarda silencio. “Yo siempre creí en su inocencia” dijo. Evidentemente hay actitudes de las que no se vuelven. No se vuelve de la famosa foto con Milani publicada en la tapa de la revista de las Madres. No se vuelve de la corrupción de “Sueños Compartidos” junto a los Schoklender. No se vuelve, después de haber arrojado al barro la histórica lucha protagonizada en primera fila por ella misma, por el juicio y castigo a los genocidas de la última dictadura militar.
 
El fallo del tribunal, es sin lugar a dudas un fallo político que sienta un precedente peligroso, mientras se nos pretende entretener con las elecciones. Milani se siente protegido, y eso es lo que le permitió en su alegato final montar una verdadera provocación al decir que “Se lo persigue porque representa convicciones nacionalistas que eran el sueño de nuestros próceres”….”Que esto demora la reconciliación con el Pueblo”¡¡¡Este criminal y corrupto pretende compararse con San Martín, Belgrano y Moreno entre otros!!! No le permitiremos tal afrenta.
 
La lucha va a continuar, porque nosotros y muchos más NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS Y NO NOS RECONCILIAMOS.

 

 

Declaración del PGA frente a las P.A.S.O. del 11 de agosto de 2019

CON LA LUCHA Y ORGANIZACIÓN PODEMOS CAMBIAR TODO. CON LOS VOTOS NO CAMBIAMOS NADA

Una vez más estamos en plena época de promesas y de ilusiones. Las urnas—esa especie de cajita feliz—que la clase dominante pone ante nosotros cada dos años, nos espera en octubre, y si hay ballotage, en noviembre, para que “elijamos” quien será, de entre ellos, el que continúe administrando el aparato del Estado para beneficio de una minoría de ricos y poderosos que nos hunden en la pobreza y la miseria, destruyendo nuestras vidas y la de las futuras generaciones.

Lo concreto es que de elección en elección, y gane quien gane, nuestras condiciones de vida empeoran cada vez más. La pregunta es ¿Podrán los mismos que nos han llevado a esta situación, resolver ahora los problemas del hambre, la desocupación, los bajos salarios, la destrucción de la educación y la salud pública? ¿Son una alternativa quienes durante estos años colaboraron con el Macrismo, que siendo minoría, pudo llevar adelante su política hambreadora y represiva? ¿Qué los une a todos ellos y que los diferencia?

Los une la defensa del sistema capitalista. Tanto el Macrismo, como el PJ-K y otras expresiones menores, se han manifestado públicamente en defensa del mismo. Es más, disputan quien es más capitalista. Cristina lo ha dicho claramente “Yo soy más capitalista que todos ellos”. Es decir, defienden este sistema que nos ha hundido en una de las crisis más profunda de nuestra historia. Una crisis que pagamos con 16 millones de nuestro Pueblo en la pobreza, con el 50% de los jóvenes en la misma situación, con millones de trabajadores urbanos y rurales precarizados y sin derechos, y con un avance de la represión tanto del gobierno nacional en manos del macrismo, como de los gobiernos provinciales en manos del PJ, la UCR o partidos provinciales. Eso los une. La defensa de un sistema económico y social en donde unos pocos gozan de todo lo que producimos con nuestro trabajo, fugan las riquezas que acumulan, nos hunden en deudas impagables y fraudulentas, y nos dejan a nosotros todos los sufrimientos.

¿Qué los diferencia? Los diferencia determinar cuál es el modelo de explotación y dominación más inteligente y apto para mantener la continuidad de este sistema. Por eso hablan de cambiar el “modelo”, mientras de conjunto defienden al capitalismo. Es decir, o el macrismo sigue tensando la cuerda del hambre, la entrega y profundiza la represión para mantener el control social y seguir beneficiando a un grupo reducido de especuladores.  O se afloja un poco la soga, se hacen algunas concesiones que sin afectar al capitalismo “suavicen” las enormes contradicciones sociales acumuladas, y así, ampliar las bases sociales que sostengan al mismo. Los sectores más lúcidos de la burguesía saben que están sentados sobre un volcán. Saben que es imposible continuar gobernando con estos niveles de pobreza y desocupación. Que más tarde o más temprano todo les puede estallar en la cara y abrir una crisis de gobernabilidad, que si las fuerzas revolucionarias sabemos trabajar con inteligencia, podemos transformar en una crisis de poder que abra una situación revolucionaria en nuestro País. Cristina, uno de los cuadros más lúcidos de la burguesía, lo ha dicho claramente “El problema no es ganar las elecciones. El problema es poder gobernar”. Por eso no hay que creerles ni una palabra a ninguno de estos dirigentes. Ni al macrismo, ni al PJ-K, o a cualquier otro partido de la burguesía. Porque una cosa es lo que dicen en sus discursos públicos, y otra es lo que pactan en secreto con el FMI, el complejo agro exportador, los especuladores financieros y los grupos económicos más concentrados, quienes son el poder real en nuestro País.

Macri ha sido claro. Si gana “Hará lo mismo pero más rápido”. Mientras que los candidatos del PJ-K ya entonan la vieja y repetida canción de la herencia recibida, de que la situación es muy difícil, que los problemas heredados no serán fáciles de resolver etc. Es decir, que nosotros tendremos que seguir aguantando, que en el mejor de los casos tendremos que conformarnos con algunas migajas, mientras la pobreza continua haciendo estragos con nuestras vidas. Mientras tanto, todos ellos prometen seguir pagando la deuda externa y asegurar las ganancias de los grandes grupos económicos a través de un pacto político—social entre los empresarios, la burocracia sindical y el futuro gobierno. Un pacto que les permita cerrar filas contra las exigencias de los trabajadores y los millones de pobres que luchan por sus derechos.       

Por eso afirmamos que gane quien gane, perderemos los trabajadores ocupados y desocupados. En esto no cabe hacerse ilusiones, aunque las ilusiones, en uno u otro partido de la burguesía, sean inevitables mientras los trabajadores, los pobres y los sectores empobrecidos de la pequeña burguesía, continúen bajo la hegemonía ideológica de los partidos que representan los intereses de los grupos económicos más concentrados. Bajo esta hegemonía, los trabajadores del campo y la ciudad, giran y se ilusionan, hoy con tal o cual partido de la burguesía, para luego, cuando ven frustradas sus expectativas, volcarse en apoyo de otro partido burgués. Este es el círculo perverso que hay que romper. El circulo de elegir en cada ocasión, lo que nos ofrecen como el mal menor. Y esto se rompe con la lucha, con nuestra organización de manera independiente de los partidos burgueses, y un paciente y consecuente trabajo político entre nuestro Pueblo.

El  camino de las fuerzas revolucionarias va por otro carril. No luchamos solo contra tal o cual gobierno. Luchamos contra el dominio de una clase social egoísta, cruel y corrupta que odia profundamente a los sectores obreros y populares que luchan contra ellos. Nuestro camino pasa por organizarnos independientemente de todos ellos. Por reivindicar la construcción de una nueva democracia obrera y popular apoyada en las asambleas, con revocación de los mandatos para todos aquellos que no cumplan con las resoluciones de las mismas. Porque las tierras, las fábricas, los bancos, el comercio exterior, las empresas de servicio, los grandes medios de comunicación pasen a manos de los trabajadores y los sectores populares. Nuestro camino pasa por expropiar las decenas de miles de viviendas ociosas. Por asegurar la educación pública, laica, gratuita, científica y por un sistema único de salud pública de calidad para todos. Por asegurar los derechos de las mujeres y poner fin al patriarcado y a toda forma de discriminación racial, sexual y de género. Pasa por construir fuerzas revolucionarias unidas en un Partido, junto a un frente anticapitalista capaz de llevar adelante la revolución socialista en nuestro País. No pasa por sumarnos a la farsa electoral, como proponen sectores de la llamada izquierda, que en definitiva terminan legitimando las instituciones desde donde se aprueban todas las leyes contra los trabajadores. Porque en definitiva nada de esto lo conquistaremos votando cada dos años.

Lo que proponemos desde el Partido Guevarista lo conquistaremos con la lucha, la organización y la disposición combativa para vencer. Por supuesto que este camino no es fácil ni cómodo. Nos exigirá esfuerzos y sacrificios enormes, pero si trabajamos con paciencia, si persuadimos, en base a la experiencia de nuestro propio Pueblo, que no hay otro camino que el de la lucha para terminar con el hambre y la desocupación en nuestra Patria, aproximaremos un futuro distinto para todos nosotros.

Y de esto se trata. De apoyarnos en los reclamos y exigencias de las grandes masas de trabajadores y pobres de la ciudad y el campo. De comprender que en una sociedad dividida entre un puñado de ricos y millones de pobres, las mayorías y las minorías políticas son siempre relativas. Que lo que cuentan en definitiva son las enormes contradicciones sociales acumuladas y su desarrollo. Macri gano en octubre del 2017, y tres meses después, cuando aún no habían terminado de festejar, el 18 de diciembre, en la lucha contra la reforma previsional, todo les estalló en la cara. Ahora en el 2019, Cambiemos, ese amontonamiento de reaccionarios de distintos partidos, prometen profundizar toda la criminal política contra el Pueblo. Quienes están dispuestos a votarlos alientan y reproducen el clima de odio y desprecio contra los trabajadores, los pobres y las mujeres que luchan por sus derechos. Si gana, esto promete más luchas y resistencia obrera y popular.

 Por otro lado, los que depositan sus ilusiones y votan a los que le garantizaron la gobernabilidad al macrismo, es decir, al PJ-K, los burócratas sindicales y al progresismo que lo acompaña, lo hacen de acuerdo a estudios de opinión, en un 80% exigiendo más trabajo y terminar con la pobreza, un 75% exigen terminar con la inflación, un 52% con la fuga de capitales y un 46% exigen la defensa de la escuela y la salud pública. Conquistar esto también promete luchas y resistencia. Este es el terreno en donde los revolucionarios debemos organizar, luchar y vencer. Y un paso en esta dirección es no votar, votar en blanco y repudiar esta farsa electoral.

 

 

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA SITUACIÓN NACIONAL  Y LOS DEBATES Y CRISIS EN LOS PARTIDOS DE IZQUIERDA. Por Cali

El desarrollo de la crisis del capitalismo, y la agudización extrema de las contradicciones sociales, produce entre otras consecuencias un proceso de concentración. En un polo se concentran las riquezas, el aumento de la agresividad, la violencia y guerras por parte de la burguesía imperialista. Y en el otro polo la extensión de la pobreza entre la clase obrera ocupada junto al surgimiento de una verdadera masa de trabajadores desocupados de carácter estructural. Las consecuencias de este proceso se reflejan en nuestro País y en el resto del mundo, en los debates y crisis que recorren a las llamadas fuerzas de izquierda y al progresismo pequeño burgués, en la búsqueda de una salida a la misma.

La consigna expresada hace décadas por Rosa Luxemburgo, “Revolución socialista o barbarie capitalista”, cobra total vigencia desde el momento en que estamos viviendo dentro de la barbarie capitalista. El cuadro es grave porque a pesar de los esfuerzos realizados, aún no hemos podido avanzar, en forma decisiva, en la reconstrucción de las fuerzas revolucionarias, y por lo tanto no hemos podido constituirnos en un desafío real en el terreno político, económico, militar y cultural al poder de la burguesía. El triunfo de la restauración capitalista en los países que habían iniciado un proceso de transición al socialismo, y la derrota, en América Latina y en nuestro País, de las organizaciones revolucionarias expresadas fundamentalmente en las corrientes Guevaristas conformadas al calor de la revolución cubana, ha sido un duro golpe del cual aún no hemos podido recuperarnos.

Lo cierto es que este nuevo escenario abrió un proceso de desmoralización, de retroceso ideológico a posiciones pre-marxistas en algunos casos, claudicaciones y reforzamiento de las tendencias reformistas y socialdemocratizantes en otros. El abandono de la lucha de clases como eje de la confrontación social, y su reemplazo por las teorías sobre los derechos “de ciudadanía” o la “ampliación de la democracia”, entre otros planteos, tuvo, y tiene, consecuencias catastróficas para la clase obrera urbana y rural, ocupada y desocupada, y para los millones de pobres que sobreviven en nuestro País. Una de esas consecuencias es la cesión, consciente o inconsciente, del escenario de la lucha social a sectores pequeños burgueses que hoy, tras las banderas del populismo reformista, ocupan el centro de la escena política. Que estas fuerzas se presenten a sí mismas como el progresismo --y que buena parte de la llamada izquierda está dispuesta a creer, de manera abierta, o vergonzante, que son el mal menor, y se plieguen a la misma a través de alianzas electorales, o se disciplinen tras la misma, exigiéndole a la burocracia sindical planes de lucha, o reivindicaciones programáticas que para nada afectan las bases del sistema capitalista-- sirve a los fines de ocultar el papel verdaderamente reaccionario de estas fuerzas pequeño burguesas. Las mismas actúan, en momentos de profundas crisis, como estabilizadoras, o rueda de auxilio del sistema, siempre en alianza con los sectores más reaccionarios de la burguesía como han hecho el PT con Temer en Brasil, Correa y Lenin Moreno en Ecuador, Maduro, la boli-burguesía y las Fuerzas Armadas en Venezuela, el Kirchnerismo y la derecha peronista en Argentina. Las fuerzas más reaccionarias se corren momentáneamente del centro de la escena, recomponen sus fuerzas, y vuelven por todo aquello que consideran su propiedad exclusiva, el poder real.

IZQUIERDA Y FUERZAS REVOLUCIONARIAS

A esta altura vale una aclaración. Nosotros hacemos una clara diferenciación entre las llamadas fuerzas de izquierda y lo que denominamos fuerzas revolucionarias.

Si en algún momento de la historia, ser de izquierda se asociaba con la idea de la revolución obrera y socialista, hace más de un siglo que esto no es más así.

Ya en el Manifiesto Comunista, Marx y Engels se vieron obligados a establecer esta diferencia respecto a otras corrientes socialistas. Lo mismo ocurrió desde el triunfo del reformismo en el seno de la socialdemocracia alemana a principios del siglo XX. O, si se quiere, desde el triunfo de la revolución bolchevique en Rusia en 1917, donde una de la primeras medidas de Lenin fue cambiar el nombre del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, dentro del cual habían actuado hasta ese entonces, por el de Partido Comunista, para dar cuenta de este hecho.

 Por lo tanto, surge una pregunta ¿Qué es lo que se puede entender hoy por izquierda en nuestro País? En verdad no se las puede entender más que como un conglomerado variopinto donde conviven y se estructuran fuerzas políticas-sociales, algunas de las cuales, por sus políticas de años de apoyo abierto a una u otra fracción de la burguesía, como es el caso del PC o el PCR, solamente como una concesión, hoy se los puede ubicar como izquierda. Dentro de este conglomerado variopinto, donde conviven sectores de la pequeña burguesía (hacemos abstracción de sus cambiantes nombres partidarios) hasta sectores que, reivindicándose como partidos obreros y proclamar sus intenciones socialistas, sin embargo, llevan adelante una política basada en reformas que no afectan las bases del sistema capitalista, promueven el pacifismo en la lucha de clases, el electoralismo como estrategia privilegiada y, si logran una banca, calentar asientos en el Congreso y en los Municipios. En esto se destacan la enorme mayoría de los más de 80 grupos trotskistas que existen en el País, cuya expresión mayor es el FIT, con sus permanentes disputas de capilla, sus defenestraciones mutuas y su abandono, cada vez más agudizado, de una política independiente de la clase obrera. “Olvidan” el planteo del socialismo en sus recurrentes apariciones en los medios. Y si lo nombran, es llamativo su “olvido” de que el primer paso para construir el socialismo es derrocar del poder a la burguesía. En lugar de esto, se esfuerzan por aparecer políticamente correctos, y tratan de despertar la lástima de los votantes con consignas tales como: “La Izquierda Tiene Que Estar”, o como en Santa Fe “Necesitamos 40.000 votos para estar”. No los consiguieron, no superaron las PASO y no están.

Quien mínimamente conozca algo de la historia del movimiento revolucionario mundial, no debería sorprenderse por estas cuestiones. Se trata de la vieja lucha entre el reformismo y las fuerzas revolucionarias. De cómo el reformismo se transforma gradualmente en política burguesa abierta. La historia de la Socialdemocracia, hoy sostén del neoliberalismo más reaccionario, es ilustrativa a este respecto. Que en este marco, varios de estos Partidos, tengan crisis permanentes no puede llamar la atención. Por ejemplo es indudable que para una parte de los militantes del PC, que hoy disparan con munición gruesa contra su dirección, acusándola de reformista de derecha. Les resulta más que indigerible votar a los Fernández quienes, en alianza con el PJ neoliberal y arrastrando a buena parte de la llamada izquierda, se preparan, en medio de la feroz crisis que han descargado sobre los trabajadores y los sectores populares, para reemplazar a los neo liberales agrupados en Cambiemos, contribuyendo así a estabilizar un bipartidismo de derecha.
 Crean así una especie de circulo vicioso donde la clase obrera, que actúa bajo la hegemonía ideológica y política de la burguesía, gira tras una fracción de la misma, para pasar más tarde al apoyo de la otra, sin encontrar una salida a su desesperada situación.  Las crisis en estos Partidos no caen del cielo. Si las despojamos de los resentimientos personales, o las pequeñas disputas de poder y privilegios al interior de estos, vemos que son, en parte, el reflejo de las contradicciones de clase. Del desenvolvimiento de estas en el seno de la sociedad y de la creciente comprensión de que la burguesía, y su sistema social, son incapaces de resolver las crisis que arruinan la vida de millones de trabajadores ocupados y desocupados. ¿Cómo no va a sacudir la conciencia de algunos militantes del PC votar a Schiaretti en Córdoba quien anda a los abrazos con Macri, los dueños de las automotrices que despiden de a miles y los dueños del complejo agro sojero? ¿Cómo votar en Santa Fe a Perotti, cuya consigna principal de campaña es “Ahora Paz y Orden”? la cual resume fascismo por donde se la mire.

Las cosas en el PO no van mejor. Luego de su último Congreso en donde la dupla Altamira-Ramal ha sido desplazada por Pitrola-Solano. Altamira ha salido con los botines de punta hablando del desplome del FIT a partir de los recientes resultados electorales - algo que nosotros ya habíamos advertido en nuestro anterior editorial (Ver Con Ciencia de Clase N° 8)-. Altamira clama contra sí mismo. No tiene ahora derecho a queja, y menos anunciar desplomes a partir de circunstanciales resultados electorales. La crisis en el PO tiene otra base y se encuentra en la política seguida por ellos mismos. Si Altamira, como la mayoría del trotskismo criollo, cree que la lucha sindical, es decir, la lucha económica contra los patrones y el gobierno de turno por aumentos de salarios y otras reivindicaciones, es lucha revolucionaria, es evidente que no comprende que la lucha de clases es básicamente la lucha política por derrocar a la burguesía en su conjunto. Debe buscar allí y no en otro lado la causa del “desplome”. Si, como confesó al momento de constituir el FIT, junto a IS y el PTS, se unían para “no desaparecer” ante la reforma de la ley electoral, que establecía las PASO, conformando una unidad sin principios y con el simple fin de adaptarse a la democracia burguesa, donde “el Pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”. Si después marchó detrás de Blumberg y sus reclamos de mano dura y tolerancia cero, no puede quejarse ahora de la deriva oportunista y reformista que predomina en el PO y en el FIT. Lo mismo pasa con el seguidismo al Kirchnerismo, al que se lo ve como un mal menor, el seguidismo a la burocracia moyanista y a la CTA, negándose sistemáticamente a elaborar un plan de lucha independiente de los trabajadores ocupados y desocupados, aparateando y sectarizando todo intento de unidad y, en definitiva, como cada voto vale, todo se reduce a moverse un poquito más a la izquierda de estos sectores, sin asustar a los pequeños burgueses con planteos “extremistas” propios de los “delirantes” Guevaristas.

 Nosotros no podemos predecir en que terminarán estas crisis recurrentes al interior de estas fuerzas, donde predominan el oportunismo y el reformismo, a pesar de que se autoproclamen como fuerzas anticapitalistas. Si podemos decir que la militancia, que cree en la necesidad de la revolución y el socialismo y pone honestamente sus esfuerzos y energías en estas organizaciones, no encontraran allí respuestas a sus anhelos.

LAS CRITICAS DE UN INTELECTUAL  DE IZQUIERDA AL GUEVARISMO.

Nosotros no acostumbramos a personalizar las discusiones. Si discutimos ideas. Pero cuando ciertas personas, a partir de sus ideas, deciden atacarnos, no nos queda otra alternativa más que responderles. En esta ocasión se trata del Licenciado y Profesor de Historia de la UBA, Eduardo Sartelli, dirigente de Razón y Revolución (RyR) quien, al intervenir en el debate interno que recorre al PO y se extiende al FIT, aprovecha la ocasión para defenestrar, no solo a toda la llamada izquierda, sino también al Guevarismo en particular. El profesor Sartelli quien inició su militancia allá por 1995 en el PO, y dejó “Que lo fueran”—expulsaran en el 2002—nos informa que allí “Aprendí que la historia se mueve, quizá el más valioso de todos los aprendizajes políticos”(¡¡¡???) Le informamos al profesor de historia que los antiguos griegos, con Heráclito a la cabeza, ya habían descubierto que todo se movía y se transformaba, unos 200 años antes de Cristo. Además, no es la “historia” la que se mueve—como si fuese una señora dotada de vida propia – Lo que se mueve es la sociedad, conformada por hombres reales, de carne y huesos, dotados de intereses y pensamientos, que se relacionan entre sí a través de la producción de todo lo necesario -- alimentos, vestidos, habitaciones etc.--, para asegurar sus condiciones de vida y la reproducción de la misma. Que a partir del modo en que se relacionan para producir surgen distintas clases sociales con sus correspondientes contradicciones y luchas que se transforman en el motor de lo que llamamos “historia”. El profesor seguro que conoce esto. Pero para que no pasen más de 2000 años para que lo descubra, aquí nos atrevemos a señalárselo.

Decimos “nos atrevemos” porque al profesor lo irrita de sobremanera que en la publicaciones de la izquierda escriba “Cualquiera, sobre cualquier cosa”, cuestión que fue la base que lo llevó a fundar RyR como revista política-cultural. Hay también una razón más de fondo para este emprendimiento, que es el siguiente “Es cierto, entonces, que la izquierda argentina quiere hacer la revolución en un país que no conoce”. Grave acusación. Tan grave, que despide un cierto tufillo a la derecha peronista, que siempre acusó a la izquierda de una especie de tara genética: No conocer la realidad.

El profesor está dispuesto a mezclar peras con uvas y esto lo lleva a afirmar “En efecto ¿Por qué no hay unidad de los trotskistas? Por la misma razón que no hay unidad de los Guevaristas: porque ninguno de los dos tiene existencia real, al menos en Argentina. En efecto si uno preguntara a cuanto guevarista encontrara, en que consiste el guevarismo, se encontraría con un silencio apenas roto por apelaciones a la moral revolucionaria, a la necesidad de la lucha armada y vacuidades por el estilo”…..¡¡¡Vacuidades por el estilo!!! ¿Acaso no es una vacuidad ocuparse de cosas que no existen… O mezclar la cuestión irresuelta de la unidad del trotskismo, con las posiciones del Guevarismo? ¿Al profesor le parece una vacuidad las cuestiones referidas a la moral revolucionaria, sobre todo en una época en donde predominan las claudicaciones, los pasajes a las filas enemigas y los renunciamientos? ¿O en realidad le molesta que alguien se las recuerde? En cuanto a la “vacuidad” de la lucha armada, solo le recordaremos lo que Marx y Engels afirmaban en el Manifiesto Comunista “Al esbozar las fases más generales del desarrollo del proletariado, hemos seguido el curso de la guerra civil más o menos oculta que se desarrolla en el seno de la sociedad existente, hasta el momento en que se transforma en una revolución abierta, y el proletariado, derrocando por la violencia a la burguesía, implanta su dominación”...¡¡¡Que vacuos estos Marx y Engels!!!

El profesor sigue … “Inútilmente se esperará del guevarismo algo distinto de las tesis castristas sobre América Latina. Ya es difícil, si no imposible, saber que es el guevarismo, más allá de una moral pro activa y una cierta orientación militarista”…”Más difícil es, todavía, buscar allí algún intento de conocimiento de la realidad”  y lleno de entusiasmo, el profe arremete… “Esto no es nada, si finalmente se recuerda que para el guevarismo la guerrilla foquista es una buena estrategia en un país en donde el 95% de la población vive en ciudades”… Pruebas profesor, pruebas. Usted que reclama “rigor científico”, “precisión en los conceptos” y habla de “socialismo científico”. El guevarismo en Argentina y en muchos otros lugares nunca fue foquista. Por el contrario, siempre nos apoyamos en la definición de Lenin, cuando decía que el Marxismo, a diferencia de otras corrientes, reconoce todas las formas de lucha, siempre y cuando estas sirvan a los objetivos revolucionarios y exigía que el Partido revolucionario, si quería ocupar un lugar en la vanguardia, debía estar capacitado para reemplazar rápidamente una forma por otra, de acuerdo al curso de las luchas de masas.
 En cuanto a las tesis castristas, le preguntamos. Coincide Ud, o no, con el Che, cuando afirmaba “Las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo—si alguna vez lo tuvieron—y solo forman su furgón de cola. No hay más cambios por hacer; Revolución socialista o caricatura de revolución”. Si coincide, entonces tendrá que aceptar lo que decía Lenin después de la revolución Rusa de 1905… “Quien admita la lucha de clases no puede menos que admitir las guerras civiles, que en toda sociedad de clases representan la continuación, el desarrollo y el recrudecimiento—naturales y en determinadas circunstancias inevitables—de las luchas de clase. Negar las guerras civiles u olvidarlas sería caer en un oportunismo extremo y renegar de la revolución socialista”. En una palabra, quien quiere los fines, también debe querer los medios. Desde ya le pedimos disculpas por citar a algunos revolucionarios que murieron hace más de 100 años -al profesor le molesta que la izquierda discuta en base a citas de revolucionarios que murieron hace más de 100 años-. Si nos permite, y sin ofender su paladar, nos atrevemos a sugerirle que lea algunas de nuestras publicaciones, en donde tal vez descubra como polemizamos con algunos “vivos” que se escudan en un vocabulario de izquierda para hacer pasar posiciones de derecha.

“Vivos” como usted que a pesar de lanzar dardos contra el morenismo del PTS y asegurar que hoy invade también al PO -el partido de su corazón, a pesar de sentirse humillado, apaleado y traicionado por él mismo, según su propia confesion- no le impide alimentarse con esa basura y decir que… ”En efecto fuera de la política del cascote, la izquierda en general, sobre todo en la actualidad e incluyendo a “guevaristas” que no piensan ya en la lucha armada más que como bravata contra ancianos asustadizos y comunicadores estilo Eduardo Feinman, es profundamente sindicalera”. Lo dice cuando hoy miles de guevaristas pueblan las cárceles del Continente y cuando sufren todo tipo de persecuciones. Lo dice cuando los guevaristas fueron las principales fuerzas que tuvieron el coraje y la decisión de desafiar y enfrentar a las burguesías y al imperialismo en la lucha por el poder en todo el Continente, y no hemos renunciado a ello a pesar de todos los golpes recibidos. Tal vez usted este entre los asustadizos, aunque no sea un anciano, pues hace un par de años atrás tuvimos la oportunidad de verlo, durante una marcha, custodiando la Catedral para impedir que “Cualquiera escriba cualquier cosa” sobre la misma.

En fin, construya Ud. con materiales viejos, esa nueva izquierda que promete. Entusiásmese, como lo hizo con la conformación en su momento del FIT, porque consideraba que el PO podía allí “fagocitarse” a todos, una hermosa forma de ver y explicar como algunos trotskistas conciben la unidad, y al mismo tiempo no la pueden concretar nunca, pues prevalece el fagocitarse al otro. A pesar de esto, no dejamos de reconocer que los intelectuales que militan en RyR han aportado en algunos trabajos importantes conocimientos, cuya lectura crítica puede ser de utilidad. Claro, tendrán que tirar el agua sucia y cuidar al niño. Sartelli, por lo visto, ha preferido tirar al niño y quedarse con el agua sucia.

(quién desee indigestarse con los artículos de E Sartelli de donde hemos extraído todas las citas, puede ver: “La batracomiomaquia de la neopaleocracia” y “La respuesta a la pregunta por el mal que no tenía nombre. El fracaso de la izquierda argentina y la necesidad de un nuevo partido” en https/razón y revolución. org)  

 

 

 

Nuestro homenaje, en un nuevo aniversario de su nacimiento, al revolucionario JORGE RICARDO MASETTI a través de un semblante publicado por la Revista Sudestada.

Sueñero del Che

 

 

Paro del 30 de abril
TODOS AL CORTE DE PUENTE LA NORIA
 
CONMEMORAMOS ESTE NUEVO 1ero DE MAYO APOYANDO A LOS TRABAJADORES DEL EXPRESO LOMAS, DESPEDIDOS DE OTROS SECTORES, ESTUDIANTES TERCIARIOS DE ZONA SUR, MOVIMIENTOS SOCIALES Y DEMÁS SECTORES EN LUCHA
 
En el marco del estancamiento del capitalismo en todo el mundo y su tendencia a la recesión, en todos los continentes el imperialismo y los estados burgueses pretenden descargar la crisis sobre las espaldas de la clase obrera y el pueblo. Sin embargo, no pueden hacerlo con la velocidad y profundidad que pretenden, porque los pueblos luchan y resisten con distintos grados de confrontación y masividad, con la característica de movimientos policlacistas y la ausencia de direcciones revolucionarias.
 
En nuestro país, en medio de una colosal crisis económica el dólar alcanzó los $ 47 y el riesgo país sobrepasó los 1000 puntos. Con la tendencia a que se profundice, el FMI continúa ejecutando el ajuste por medio del gobierno de Macri, los gobernadores y la complicidad de la oposición patronal del PJ y del kirchnerismo. Así garantizan la expoliación imperialista por medio del pago de la deuda (fraudulenta e ilegal), con la fuga de capitales (que viene siendo récord) y enormes ganancias de los especuladores financieros, los bancos, los terratenientes y las empresas privatizadas. Las consecuencias para la clase obrera y el pueblo pobre son catastróficas con la creciente desocupación y el aumento de la pobreza por las paupérrimas negociaciones de los sindicatos con las patronales y el gobierno que negocian los despidos y salarios que ni llegan a cubrir la inflación.
 
La profunda crisis económica derivó en una disputa inter-burguesa que retroalimenta la crisis política e institucional y viceversa. De esta manera, los intereses de los distintos sectores de poder económico pretenden dirimirse por medio de los servicios de inteligencia que responden a unos u otros. Así dejan en evidencia el modus operandi de la justicia, que funciona a través de los carpetazos entre bandos, claro que en la mayoría de los casos basados en hechos reales de corrupción, tanto del oficialismo como del kirchnerismo.
 
El otro aspecto que refleja la crisis institucional es que a 4 meses de las elecciones la principal característica es la indefinición del voto de la gran mayoría del pueblo y sí existe una decisión es por la negativa, es decir, votar a una de las opciones para que no gane la otra y no por afinidad política del candidato elegido.
Todo este coctel explosivo hace que el gobierno profundice la represión, pero la principal causa de que no haya un estallido social es por el dique de contención que son la burocracia sindical por un lado y el triunvirato piquetero por el otro, ellos son cómplices del ajuste. Todos coinciden en descargar la crisis sobre la clase obrera y el pueblo y en dirimir sus disputas en las elecciones de octubre próximo, todo dentro de la paz social que el gobierno y la oposición necesitan.
 
Sin duda que toda la entrega de la burocracia le genera un enorme desprestigio. Por eso el 4 de abril, en donde la CGT y la CTA movilizaron en defensa de las Pymes y en contra de los trabajadores (ya que reclamaron, por ejemplo, por la reducción de las cargas patronales), no sólo no llamaron a paro, sino que por el temor a que las bases le copen el palco ni siquiera realizaron un acto. Es el síndrome del atril! Ese es el fiel reflejo de la crisis de la dirigencia sindical tradicional y el estado de ánimo de lucha de la clase obrera.
En la misma línea, el 30 de abril, el sindicalismo kirchnerista de Moyano y la CTA, convocan a un paro y movilización a Plaza de Mayo, pero sólo con el fin de descomprimir la bronca, disputar en la interna del PJ y orientar la bronca a las elecciones de octubre. No tienen ninguna vocación de promover un plan de lucha, porque de hacerlo el descontento popular es de tal magnitud que se abriría la posibilidad del desborde de las bases, la reedición del que se vayan todos, profundizar el deterioro institucional, abrir una crisis de gobernabilidad y la posibilidad cierta de la caída de Macri, sin que la burguesía encuentre una figura en la oposición que pueda pilotear la tormenta.
 
Pero este 1 de mayo de 2019, no sólo encuentra a la CGT y la CTA dando aire al gobierno, sino que la mayoría de la izquierda deja nuevamente en evidencia su seguidismo a la burocracia sindical, ya que el 30 de abril marchará a la cola de la burocracia con el Plenario del Sindicalismo Combativo, y por otro lado, conmemoraran el día del trabajador de manera dispersa con actos con un contenido puramente electoralista.
En este contexto de decenas de luchas, de bronca popular, de una profunda crisis económica, política, institucional y de debilidad del gobierno, en lugar de tomar la iniciativa de priorizar la lucha extraparlamentaria por medio de la acción directa con piquetes, por el contrario orienta su intervención al proceso electoral legitimando el Estado Burgués. Le regala la iniciativa al sindicalismo burocrático, limitándose al planteo de la exigencia a un paro general de 36 hs en lugar de construir un plan de lucha nacional por medio de la unidad de los sindicatos y agrupaciones clasistas y de los movimientos sociales, como el Frente de Lucha, que ha demostrado que se pueden concretar jornadas nacionales de protestas con piquetes y acampes en casi todas las provincias de nuestro país.
 
El 1ero de Mayo no debe ser solo una fecha a reivindicar sino un llamado a la lucha y la acción directa, desde la independencia de clase, promoviendo asambleas en los barrios, en los lugares de trabajo y de estudio, apostando a la unidad por medio de un plenario de trabajadores ocupados y desocupados y aun plan nacional de lucha para seguir uniendo fuerzas contra el FMI, el gobierno hambreador de Macri, sus cómplices los gobernadores y el kirchnerismo. Ese debe ser el principal objetivo de la izquierda clasista, al mismo tiempo que resaltar la denuncia de la farsa electoral, promoviendo que es falso que sólo es Macri el responsable del ajuste, también lo es el kirchnerismo en Santa Cruz y el "socialismo" en Santa Fe, todos son parte del ajuste por lo tanto ninguna de esas variantes de la burguesía puede resolver esta crisis tan profunda en favor de los trabajadores. Además de que todos los sectores de la oposición (kirchneristas, pichetistas, masisistas) dejaron bien en claro en sostener el acuerdo con el FMI y en continuar pagando la deuda.
La clase trabajadora debe seguir abonando a la resistencia por fuera de los marcos que la burocracia le quiere imponer, como lo hacen los movimientos sociales independientes, el movimiento de mujeres, los docentes de Chaco, y como por ejemplo el Expreso Lomas donde los trabajadores resistieron no solo contra la patronal sino contra la burocracia carnera que quería sacar los colectivos a trabajar cuando los choferes habían declarado la huelga y muchísimos otros sectores que no esperan a que la burocracia llame a la lucha. Es evidente que cuando la clase trabajadora se planta no hay quien la frene, ese es el camino.
Desde el Colectivo Contramuro, el Partido Guevarista y el Frente de Acción Revolucionaria, participaremos del paro del martes 30 de abril, en el corte del Puente La Noria, apoyando las luchas de los choferes del Expreso Lomas, trabajadores despedidos de distintos sectores y los estudiantes de zona Sur y organizaciones sociales. De esta manera también reivindicaremos el 1 de Mayo.
 
El mejor homenaje a los Mártires de Chicago y aporte al internacionalismo proletario, debe ser promoviendo la movilización popular con independencia de clase, apoyando las luchas de todos los pueblos que resisten, la unidad de los revolucionarios y siendo claros que la única salida para lograr frenar esta barbarie y conquistar la plena dignidad y libertad para la clase obrera es la Revolución Socialista.

Tenemos que echarlos a todos. Ni Macri Ni Cristina

Fuera el FMI

No al pago de la Deuda Externa

Viva la clase obrera

Por la Revolución Socialista

COLECTIVO CONTRAMURO / PARTIDO GUEVARISTA/
FRENTE DE ACCIÓN REVOLUCIONARIA

 

 

PRECIOS DESCUIDADOS,

¿UN PACTO ENTRE CABALLEROS?

El gobierno al fin dio a conocer un conjunto de medidas, que según el discurso oficial, traerá “alivio” a los sectores obreros y populares que sufren las consecuencias de los brutales ajustes implementados por ellos mismos en acuerdo con el FMI. Lo primero que tenemos que decir frente a estos anuncios, es que el único “alivio” que podemos tener a esta altura, es echarlos a todos. A Macri, a los gobernadores, a los burócratas sindicales, a los empresarios y banqueros con nuestra organización y luchas de manera  independiente de estos saqueadores.

El “Pacto de caballeros” es una nueva estafa, una burla en medio de la feroz crisis que arrasa con nuestras ya precarias condiciones de vida. Estos “caballeros”, que son quienes nos hambrean y explotan desde hace décadas, enterados de antemano por el mismo gobierno del “Plan de alivio”, subieron los precios de los alimentos entre un 15 y un 23% en los últimos días.

Para comprender la magnitud de la estafa ideada por la banda macrista con el acuerdo del FMI, al que Dujovne fue a solicitarle permiso para anunciarlo, basta con decir que durante el mes de marzo el gobierno pagó, solo en intereses de la deuda externa, 1.500  millones de dólares y se fugaron del País otros 1.300 millones de dólares ¡¡¡Por lo tanto dinero hay como para resolver todos los dramas que causan la desocupación, el hambre, la destrucción de los hospitales y la educación  pública!!! Se trata de arrancárselos de las manos a la burguesía y ponerlos en manos de los trabajadores y los sectores populares, junto a las fábricas, la tierra y los bancos, pues todo ese dinero, y mucho más, lo producimos nosotros con nuestro trabajo cotidiano y nos es expropiado por un puñado de capitalistas.

De todas maneras en esta oportunidad los caballeros dispuestos a acordar esta farsa no fueron muchos, y son más las empresas que prefirieron tener las manos libres para seguir con el festín contra el Pueblo. Hay que tener en cuenta que el 70% de todos los alimentos, bebidas y artículos de limpieza que consumimos, son producidos por 32  grandes empresas, en su mayoría multinacionales, y que el 30% restante es producido por unas 30.000 Pymes. De este conjunto, hiperconcentrado, solo cuatro grandes empresas se sumaron al acuerdo, para armar una lista de 60 productos, que ellos jamás comerían en sus banquetes, en donde por ejemplo solo figuran dos cortes de carne, espinazo y picada común, una solo variedad de frutas, las manzanas, no hay una sola verdura y sobresalen el arroz, la polenta, los fideos y para nutrirnos bien ¡¡¡Una variedad de 50 lamparitas led!!!....¿No es todo esto una burla?.

El otro anuncio que muestra el carácter siniestro de estos tipos, es el de los créditos para los jubilados, pensionados y para quienes cobren la AUH, que otorgaría la ANSES. Es decir, con el dinero de los propios trabajadores jubilados,  a una tasa del ¡¡50%!!. El propio gobierno, a través del INDEC, reconoce que la canasta básica de los jubilados es de 30.000 pesos, pero resulta que el 70% de los mismos cobra la jubilación mínima, 10.400$, con lo que apenas cubre el 30% de la misma—no hablemos de quienes cobran la AUH--, es decir que la inmensa mayoría de estos compañeros ya están sobre endeudados, y ahora, estos genios, en vez de dar un aumento general de las jubilaciones, las pensiones y las AUH, se les ocurre endeudarlos hasta el infinito, ofreciéndoles créditos a una tasa astronómica.

En fin, podríamos seguir desmenuzando este “Plan de alivio”, pero lo importante es extraer una serie de conclusiones políticas sobre las posiciones del conjunto de la burguesía. Los Kirchneristas y quienes lo acompañan, han puesto el grito en el cielo y dicen ¡¡¡Pero como, cuando nosotros poníamos los precios cuidados nos criticaban, y ahora lo hacen ellos!!!, detrás de ellos, los ultra neo liberales tipo Speer, Millei y otros gritan ¡¡¡Esto es kirchnerismo blando!!! Y exigen arrasar con todo. Los Kirchner, que gobernaron durante 12 años, facilitaron que estos mismos empresarios la “junten a paladas”, dejando intacta la estructura neo liberal montada desde el 76 en adelante, eso sí, arrojando algunas migajas después del levantamiento popular del 2001. Macri por su parte, profundizo y concentro este proceso favoreciendo al capital financiero, a los agro exportadores y a las empresas energéticas profundizando la dependencia y la reprimarización de la economía. Y ahora frente al temor de un nuevo estallido social, o al interés estrecho y vulgar de no perder las elecciones, vuelve a aplicar medidas ya ensayadas por los populistas que terminaron después de 12 años de gobierno con un 28% de pobres y un 40% de los trabajadores en negro, y ahora, si vuelven a ser gobierno, no harán nada muy distinto a lo que hoy hace el macrismo. ¿Acaso no demuestra todo esto la falta de alternativas, la impotencia y la cobardía que tiene la burguesía y el progresismo pequeño burgués para encarar medidas de fondo para resolver los inmensos dramas que padecen los trabajadores y los sectores populares?....Es cierto, sabemos que la burguesía no está para resolver los problemas de los trabajadores ocupados y desocupados, sino que todo lo que les interesa es obtener la mayor tasa de ganancia posible. Es ilusorio pensar que algún empresario se levanta a la mañana pensando a cuantos trabajadores va a ayudar durante el día. Ellos se despiertan pensando en cuanto dinero podrán ganar durante el día. Pero ante tantos reclamos que se oyen desde el progresismo, y de buena parte de la izquierda exigiendo otro plan económico, pensamos que no está de más recordarles cual es el rol social de la burguesía y de los gobiernos que la representan.

Por eso insistimos. Hay que echarlos a todos con nuestras luchas. Echar al macrismo, a los auto proclamados opositores, a la burocracia sindical y de los movimientos sociales que se encargan de contener la bronca popular, --ni hablar de aquellos que han agotado todos los adjetivos convocando a un paro para ¡¡¡el 1° de mayo!!!. Hay que echarlos a todos organizándonos de manera independiente de todos ellos, promoviendo las asambleas en las fábricas y en las barriadas, elaborando planes de lucha que incluyan el conjunto de las reivindicaciones obreras y populares, la lucha contra el ajuste y los tarifazos, contra la represión y los femicidios y la violencia de género, y fundamentalmente construyendo en medio de estas luchas, fuerza y organización revolucionaria para terminar con el capitalismo y abrir paso a la sociedad socialista.

Argentina, 18 de abril de 2019

 

 

 

 

DECLARACIÓN CONJUNTA DEL FRENTE DE ACCIÓN REVOLUCIONARIA, COLECTIVO CONTRAMURO Y PARTIDO GUEVARISTA DE ARGENTINA FRENTE A UN NUEVO 24 DE MARZO
 
“Las clases dominantes argentinas, acosadas por la persistente y enérgica lucha popular, han utilizado reiteradamente, por turno, dos formas fundamentales de dominación burguesa: la república parlamentaria y el bonapartismo militar”. (Poder Burgués y Poder Revolucionario. Mario Roberto Santucho)

Se cumplen 43 años del último golpe cívico militar en nuestro país y los balances son muchos y no sólo en materia de DDHH sino también en los saldos políticos y económicos que dejó dicho proceso.
Hoy podemos afirmar sin lugar a dudas que es la misma clase social, la burguesía aliada al capital financiero transnacional, es decir el imperialismo (con su Escuela de las Américas), quienes son los responsables de aquel golpe. En la actualidad, esa misma alianza se expresa por medio de la intervención imperialista del FMI, no sólo en el ajuste impuesto por el ejecutivo ordenado por Lagarde, sino que también mediante “golpes judiciales” dentro de la “democracia” burguesa, como forma de resolver las contradicciones inter-burguesas, en pos de favorecer al capital financiero y mejores condiciones para las empresas yankees. En lo que sí están de acuerdo el imperialismo y la burguesía local es en descargar la crisis sobre nuestras espaldas, seguir explotando a la clase trabajadora y el pueblo, y para eso profundizar la represión, es decir, cambia la forma pero no el contenido.

También nuestro continente está atravesando por internas de esa misma burguesía que hacia su interior se disputa porciones de la torta. Los perjudicados siempre son los mismos: la clase trabajadora y el pueblo. Nos quieren imponer hoy, una falsa discusión: Macri o Cristina, Maduro o Trump o Lula o Bolsonaro, todas variantes de la burguesía, ¿por qué denunciar el carácter represor de Bolsonaro y no también a Lula que militarizó las favelas?. O aquí en nuestro país ciertos sectores plantean “Macri basura vos sos la dictadura” pero fueron cómplices del genocida Milani, representando y beneficiando los negocios de los que fueron la pata civil de la dictadura como las familias de Fortabat, Techint o el mismo Macri.

Un nuevo 24 de marzo se aproxima y en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia no sólo no se pide echar a Macri (como por ejemplo si lo hace la Multisectorial La Plata), sino que se debió conciliar con los sectores afines al kirchnerismo, desligando a los gobernadores k del ajuste. Por eso en lugar de denunciar a todos los mandatarios, solo se menciona a los gobernadores “cómplices”. ¿Alguien tiene alguna duda de la responsabilidad de toda la oposición patronal en garantizarle la gobernabilidad a Cambiemos para que aplique el salvaje ajuste? ¿No fue la misma oposición la que le garantizó aprobar decenas de leyes a un gobierno sin mayoría en ambas cámaras? ¿Cómo se llama, si no es ajuste, lo que aplican Alicia Kirchner y Manzur en cada una de sus provincias?. En el mismo sentido, sólo se denuncia la intervención imperialista en Venezuela, cosa que es correcto, pero no se dice nada del régimen chavista de Maduro, que sigue gobernando para el enriquecimiento de la boli-burguesía, las empresas multinacionales y el pago de la deuda externa (igual que Macri) a costa del hambre, la miseria y la terrible situación en la que vive el pueblo trabajador venezolano.
Los 30 mil lucharon por la transformación de la realidad que vivían en aquel momento, un sector importante de las compañeras y los compañeros desaparecidos eran combatientes revolucionarias y revolucionarios que tenían bien en claro que la lucha era por el Socialismo y ese es el motivo por el que los genocidas militares y civiles llevaron adelante semejante barbarie. Por eso hay que reivindicarlos como lo que fueron: revolucionarias y revolucionarios.

Hoy a 43 años de aquel momento tenemos que ser claros y mantener firme nuestra independencia política e ideológica, y no ir detrás de los cantos de sirena progresistas que algunos plantean. La lucha no es contra el neoliberalismo sino contra el capitalismo en cualquiera de sus formas. La salida no es la farsa electoral sino impulsar la lucha extra-parlamentaria con independencia de clase, y construir la herramienta histórica de la clase que es nada mas ni nada menos que el Partido Revolucionario. A contramano de la situación, varios sectores de la izquierda, llaman a una Asamblea Constituyente cuando las masas practican la acción directa a lo largo y ancho del país. En lugar de promover la acción directa en un contexto de movilización del pueblo trabajador, y denunciar la resquebrajada institucionalidad, son un salvavidas al Estado burgués. De esta manera retrasan la lucha por el Poder, el mismo Poder por el que pelearon los revolucionarios y las revolucionarias en los 70 y por lo cual fueron desaparecidos y perseguidos.
En ese sentido, este 24 de marzo debe ser una jornada de lucha contra los verdugos de nuestra clase y ser claros que ni Macri ni Cristina son las alternativas para avanzar por más discurso popular que tenga esta última. Por eso, mientras el gobierno, la oposición patronal y la gran mayoría de la izquierda apuestan a arriar al pueblo a las elecciones, consideramos que en el marco del profundo ajuste y la aceleración de la crisis, la tarea central es promover las asambleas en las fábricas y lugares de estudio, reuniones de vecinos, y apostar a la unidad de todos los sectores en lucha que no le dan tregua al gobierno, promoviendo la independencia de clase y la acción directa para echar a Macri, al FMI y a los gobernadores. En ese camino, también consideramos fundamental ir construyendo la organización que aporte a desarrollar y consolidar la firmeza política e ideológica, que oriente la lucha del pueblo en el camino de la rebelión popular hacia la toma del poder. Como dijo el Comandante Guevara: No hay más cambios que hacer, Revolución Socialista o Caricatura de Revolución!!

Frente de Acción Revolucionaria
Colectivo Cultural Contramuro
Partido Guevarista de Argentina
 

 

 

 

Declaración del Colectivo Contramuro, del FAR y del PGA (click en el título para leer)

 

 

VENEZUELA: TODA NUESTRA SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES, LOS CAMPESINOS POBRES Y LOS COMUNEROS.
(Declaración conjunta del Frente de Acción Revolucionaria y del Partido Guevarista de Argentina)
 
En Venezuela no hay socialismo, ni del siglo XXI, ni de ningún otro siglo. Tampoco existe un proceso de transición hacia el mismo. Esta es la primer mentira que hay que combatir, si es que no queremos embotar aún más la conciencia obrera y popular, facilitando que sectores de la burguesía latinoamericana trafiquen con las banderas del socialismo, hundiéndolas en el descredito, para desmoralizar y paralizar a las masas obreras y populares en la búsqueda de una salida revolucionaria a la actual crisis que sacude al Pueblo hermano. No dudamos que el futuro de Venezuela, al igual que el del resto del Continente, es el socialismo. Pero entre la situación actual y el logro de dicha meta, los trabajadores y los pobres del campo y la ciudad, seguramente deberán pasar por distintos episodios de confusión y amenazas reaccionarias, tal como hoy ocurre.
 
El socialismo es otra cosa. Es la destrucción del aparato estatal-burocrático de la burguesía. Es la eliminación de la propiedad privada sobre los medios de producción (fábricas, tierras, bancos, transportes etc.). Es el armamento general del Pueblo para defender cada una de sus conquistas y aplastar la resistencia que inevitablemente opondrá la burguesía. Es la eliminación de las clases sociales antagónicas y fundamentalmente la construcción de hombres y mujeres nuevos basados en los valores de la solidaridad, la cooperación mutua y la superación del egoísmo, el individualismo y el afán de ganancia sobre la base de la explotación del trabajo ajeno. Nada de esto se da hoy en Venezuela. Se trata de no confundir las palabras y discursos, con los hechos, como le ocurre a buena parte de la llamada izquierda y el “progresismo latinoamericano”.
 
Para que no nos acusen de sectarismo y otras lindezas por el estilo, veamos lo que después de ¡¡¡veinte años de gobierno Chavista!!! reconocen los mismos protagonistas del proceso. En febrero del 2018, previo a las elecciones de mayo que le dieron el triunfo a Maduro, en el acuerdo de colaboración firmado entre el PC de Venezuela y el PSUV, se caracteriza a Venezuela como “Un País capitalista dependiente y rentista” ….Se podría decir que, a confesión de parte, relevo de pruebas. Sin olvidar lo que al respecto afirmaba Engels “El estado capitalista, es un estado de hombres de negocios. Y la política es un negocio más”.
 
DEPENDENCIA Y CRISIS.
 
Cualquier análisis que no parta de esta caracterización, no puede más que inducir a errores. No se puede confundir las disputas entre fracciones de la burguesía, incluidos los roces y fricciones con el imperialismo yanqui, con procesos revolucionarios de carácter socialista. El Chavismo, una mezcla ideológica de nacional-populismo, cristianismo y algunas ideas difusas del marxismo, no rompió este carácter dependiente y rentístico de la economía Venezolana, impulsando un proceso de industrialización, a pesar de contar en una primera etapa con los recursos necesarios para hacerlo. Venezuela siguió importando el 74% de los alimentos que necesita, la mayoría de los medicamentos y artículos de higiene y gran parte de las materias primas necesarias para la producción. Es cierto que una parte de los enormes recursos que acumuló Chávez, con el precio del barril por encima de los 100U$S, fueron destinados a resolver en parte los problemas de la pobreza que afectaban al 80% de la población, a la construcción de más de 3 millones de viviendas populares, a la salud y la educación, lo que le permitió lograr un apoyo masivo de los sectores populares, que junto a las Fuerzas armadas se constituyeron en la base de su poder. Pero la estructura capitalista, dependiente y rentística, se mantuvo en pie. El antimperialismo, muchas veces más discursivo que real, desvinculado de medidas anticapitalistas favoreció la especulación, el enriquecimiento rápido de un sector de la burguesía y la corrupción estructural de funcionarios, quienes junto a los amigos del gobierno y los altos mandos de las Fuerzas Armadas, han fugado al extranjero más de 400 mil millones de dólares, mientras el Pueblo y los trabajadores son víctimas de una inflación feroz –1 millón % en el 2018—un salario mínimo equivalente a 19,80 dólares, un desabastecimiento enorme y la pérdida de miles de puestos de trabajo. El fruto de estas políticas, un hibrido entre liberalismo y Keynesianismo, ha sido el surgimiento de una nueva fracción burguesa -- la boli burguesía—que hoy, en medio de la descomunal crisis que arrasa con las condiciones de vida de los trabajadores y los sectores populares, disputa y negocia, el poder con la alta y mediana burguesía que nunca apoyo al chavismo, y mucho menos la lucha de los trabajadores, los campesinos sin tierras y los pobres de la ciudad.
 
La crisis mundial del capitalismo, y la consiguiente caída de los precios de las materias primas, ha impactado de lleno en Venezuela cuyo ingreso de divisas dependen en un 98% de las exportaciones petroleras. El modelo de capitalismo dependiente y rentístico, con un precio del barril a 53 U$S, ha entrado en una fase de agotamiento y descomposición. A esto se suma una deuda externa impagable que absorbe los recursos que se podrían destinar a aliviar la situación de las masas populares. Por ejemplo: en el 2018 el gobierno destino 72.000 millones de U$S al pago de la misma, y solo U$S 17.000 millones a la importación de alimentos, medicinas y materias primas, mientras que en el año 2017, lo destinado a estos rubros fue de 27.000millones ¿Queda claro quien está pagando la crisis y por qué la reacción encuentra un terreno fértil para desplegar su odio de clase, utilizando el hartazgo, el hambre y la desmoralización de una gran parte del pueblo venezolano?
 
NUESTRO RECHAZO A LA INTERVENCIÓN EXTRANJERA.
 
Nuestras criticas al chavismo, están en el marco de nuestras posiciones con respecto a las limitaciones de las distintas variantes del populismo latinoamericano. Limitaciones que no atacan las bases del capitalismo dependiente, que vacilan, negocian y terminan cediendo frente a las presiones de los monopolios y el imperialismo. Por agudas que sean los enfrentamientos entre las distintas fracciones de la burguesía, estas se dan en el marco de la defensa del estado capitalista. Y no hay que olvidar “Que el estado capitalista es un estado de hombres de negocios”. De ahí, es que por este camino, las reformas que hoy se puedan conquistar, mañana se pierden, si los trabajadores y el pueblo pobre no avanzan en su propia organización, se asegura, en medio de estos procesos, su independencia política como clase, establece su propio programa y se rodea de todos los aliados necesarios para conquistar sus propios objetivos. Las experiencias hechas en Latinoamérica con el populismo burgués son aleccionadoras. Esto no significa avalar ninguna de las maniobras intervencionistas de las burguesías latinoamericanas que actúan como simples lacayos del imperialismo, y que pueden colocar a Venezuela al borde de la guerra civil o la intervención militar directa, alternativas que por ahora no aparecen en un primer plano, dado que una salida de este tipo podrían provocar un incendio político en Venezuela y el resto del Continente. Que Trump, Bolsonaro o Iban Duque, asesinos seriales, se muestren preocupados por los DDHH, la “crisis humanitaria” y la defensa de la “República y la democracia”, es un mal chiste de humor negro. Y que en esta acometida se vean acompañados de hambreadores y ajustadores como Macri, Piñera, Lenin Moreno y “demócratas” al estilo de Idbó Benítez de Paraguay no merecen otra cosa que nuestro más enérgico repudio. Sin subestimar los peligros antes mencionados, por ahora todo parece orientarse a lograr un pacto con sectores del chavismo, presionando a nivel nacional e internacional, profundizando el bloqueo de los fondos públicos depositados en el exterior, y dividir a las fuerzas armadas prometiéndoles una amplía amnistía para todos aquellos comprometidos con la represión y la corrupción, para de este modo organizar una transición ordenada que les permita recomponer el proceso de acumulación capitalista para apropiarse de mayor renta, disminuir la inflación y asegurar las ganancias del conjunto de la burguesía. Las negociaciones que están llevando adelante Diosdado Cabello con Juan Guaidó parecen apuntar en esa dirección.
 
Por supuesto que en este camino los yanquis no renuncian a nada, pero tropiezan con dificultades para llevar adelante sus planes. No les preocupa tanto el chavismo- con el que negocian- sino que en medio de la enorme crisis y represión, se produzca un proceso de ruptura del control sobre las masas y una parte de las Fuerzas Armadas y se abra paso a un proceso de rebeliones populares que no puedan ser dirigidas por ninguno de los dos sectores en pugna: el chavismo y el imperialismo yanqui. Los yanquis tropiezan con el desprestigio de la propia oposición venezolana y sus divisiones internas, en donde ni siquiera todos apoyan la movida de un personaje menor como Guaidó. Tampoco ha podido alinear detrás de sus políticas a la mayoría de las burguesías latinoamericanas, comenzando por México, en donde de 32 países, solo 14 han reconocido a Guaidó como “Presidente”, y ni hablar a nivel internacional, en donde salvo la Unión Europea solo un puñado de países lo acompañan.
 
En Venezuela también están en juego los intereses geopolíticos de las grandes potencias imperialistas. EEUU intenta por todos los medios asegurar su patio trasero, luego del fracaso de sus aventuras militares en Medio Oriente y mantener el control sobre los recursos naturales, los alimentos y las fuentes de materias primas que abundan en Latinoamérica. Para esto no ha vacilado en utilizar todos los medios a su alcance para desplazar a todos aquellos que le opongan aunque más no sea una mínima resistencia, o pretendan renegociar los términos de la dependencia, para garantizar una cuota del mercado para las burguesías locales: Golpes blandos, golpes de estado tradicionales como en Honduras, persecuciones judiciales y todo tipo de procedimientos propios de la llamada guerra de 4° generación. Claro que estos recursos son también codiciados por otras potencias imperialistas como China y Rusia que, en el caso de Venezuela y en el de otros países, a pesar de estar gobernados por la derecha, han cerrado acuerdos comerciales y militares con los mismos. La dependencia en lo económico, financiero y diplomático, no significa que las burguesías locales no mantengan un grado de independencia política relativa en la toma de decisiones. Y estas decisiones, muchas veces constituyen la base de las contradicciones con las potencias imperialistas.
En Venezuela se ha entregado el arco minero del Orinoco, rico en minerales estratégicos, a un conjunto de empresas extranjeras Chinas, Rusas y del propio EEUU. En PDVSA se han firmado acuerdos para la formación de empresas mixtas con capitales chinos, rusos, con ENI de Italia, Repsol y hasta con la mismísima Chevrón, en una maniobra que varias fuerzas de izquierda denuncian como un proceso encubierto de privatización de la principal fuente de recursos de la economía, ante la brutal caída de la producción que paso de producir 3 millones de barriles diarios a apenas 1 millón. Lo que debe quedar claro en todas estas disputas es que no hay un imperialismo bueno—el chino o ruso—y otro malo, el yanqui (que a pesar de la ruptura diplomática sigue siendo el principal comprador del petróleo venezolano) y que una cosa es aprovechar las contradicciones interimperialistas para avanzar en un proceso de liberación nacional y social, y otra muy distinta es discursear contra el imperialismo y al mismo tiempo entregar las propias riquezas a la voracidad de los mismos.
 
NUESTRA SOLIDARIDAD ES CON LOS TRABAJADORES, LOS POBRES Y LOS COMUNEROS.
 
La situación en Venezuela es extremadamente compleja y se presta a todo tipo de confusiones. Confusiones, que hay que decirlo, es aportado por muchas fuerzas de izquierda para quienes el populismo latinoamericano se presenta como una opción progresista frente a otras variantes burguesas. Que la pequeña burguesía se entusiasme con estos procesos se puede comprender. El reformismo, adornado de discursos antiimperialistas, es el límite desde el cual defienden sus intereses e intentan ganar el apoyo de los sectores obreros y populares. Pero fuerzas que se reivindican marxistas, despierten ilusiones en estos procesos entre las masas populares, optando por un supuesto mal menor, es inadmisible. Las confusiones en política se pagan caro. Se pagan con la desmoralización y la desorganización de las únicas fuerzas sociales que pueden dar una salida revolucionaria y progresista a las crisis que sacuden a nuestro Continente.
 
En Venezuela distintas fuerzas de izquierda han asumido la tarea de arrojar tierra a los ojos de los trabajadores y el pueblo pobre. Desde los trotskistas de Marea Socialista que practicaron el entrismo en el PSUV y la corriente del “El Militante” soñando con modificar desde adentro al chavismo, hasta el acuerdo de” colaboración” suscripto entre el PC y el PSUV, hasta las posiciones del Movimiento al Socialismo (MAS) que desde hace tiempo actúa junto a la oposición reaccionaria, todos ellos han contribuido a confundir y desorganizar a la clase obrera y a los sectores populares.
Hoy la situación de la clase obrera es dramática. Con una caída del 50% del PBI entre el 2013 y el 2018, con las empresas estatizadas en bancarrota, producto de la ineficiencia y la corrupción de los altos mandos de las FFAA que las administran, con un sistema sindical regimentado por el gobierno y salarios de hambre, hoy sufren el ataque a las convenciones colectivas de trabajo y a los escalafones salariales en donde tal como lo plantea el Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica aprobado por el gobierno en noviembre del 2018 se trata de “Racionalizar la justa distribución de la riqueza entre trabajadores y trabajadoras…..eliminando los privilegios en materia salarial” Con este fin se ha creado la Comisión de seguimiento y control de los convenios colectivos, conformado por el gobierno, los empresarios y los burócratas sindicales adictos al régimen, con el fin de descargar el peso de la crisis sobre el conjunto de los trabajadores…..¡¡¡Cuando desde el poder se habla de los “privilegios de los trabajadores”, algo huele a podrido!!!
En la lucha por defender los convenios colectivos, los salarios y enfrentar a la represión, la corrupción y la especulación motorizada por la burguesía, varios compañeros están pagando con la cárcel su lucha como es el caso de Rubén González, Rodney Álvarez y José Hidalgo condenados a 7 años de prisión junto a varios compañeros más. Incluso el PC, a pesar de sus acuerdos de colaboración con el gobierno, sufrió el asesinato a manos de militares del dirigente campesino y miembro de su CC, Luis Fajardo, al ocupar junto a 300 familias un latifundio en la zona de Cañón del Rincón ¡¡la “colaboración” tiene su precio y por lo general se paga con la sangre de los militantes honestos!! En este marco la organización de las corrientes clasistas tropiezan con todo tipo de dificultades a pesar de las huelgas en distintas empresas, las luchas de los docentes y los trabajadores de la salud que fueron constantes durante todo el 2018.
 
Es un error pensar que los que se vuelcan a las calles son todos elementos reaccionarios, en particular los jóvenes que son las principales víctimas de la represión. Buena parte de ellos rechazan tanto al chavismo como a los opositores, aunque aún no logren la claridad necesaria en sus objetivos de lucha y no cuenten con un plan de acción. Por eso, desde nuestra humilde opinión, la tarea central del pueblo trabajador venezolano debe ser la de construir un colectivo de dirección revolucionaria, que canalice la bronca y el descontento de la clase obrera, los campesinos y los pobres, orientando la rebelión de forma independiente tanto del chavismo y de la oposición aliada al imperialismo, que les permita unir a los trabajadores y los pobres de las barriadas populares para luchar por el único socialismo posible: El que expropie a la burguesía, el que destruya el aparato del estado burgués e instaure la dictadura de los trabajadores y organice el armamento general del Pueblo para enfrentar y derrotar tanto a la reacción interna como a la intervención extranjera.
Este es el camino que en medio de todas las dificultades deben alentar las fuerzas revolucionarias. Como decíamos, seguramente en Venezuela antes de que la clase obrera, los pobres y los organizados en las Comunas, alcancen estos objetivos, deberán pasar por varios acontecimientos reaccionarios. Pero no hay otro camino. La lucha de clases tiene sus leyes y hay que estar dispuesto a recorrerlas hasta el final.
 
Buenos Aires, 6 de febrero de 2019

 

 

PARA DERROTAR EL AJUSTAZO HAY QUE ECHARLOS A TODOS

El brutal aumento de las tarifas de los servicios públicos, el transporte, los peajes y su consecuente traslado a los precios, agrava de manera insoportable las condiciones de vida de los trabajadores ocupados y desocupados, alcanzando incluso a sectores de la clase media. Ha esto hay que sumarle la ola de despidos—solo en la industria se perdieron 130.000 puestos de trabajo—la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones, unos 20 puntos solo en este año, el cierre de escuelas y de miles de pequeñas y medianas empresas, son solo una pequeña muestra del saqueo al que estamos sometidos. Y todo apunta a una profundización de este en los próximos meses. El ataque por parte del Gobierno contra los trabajadores es feroz y en toda la línea.

Mientras los salarios, medidos en dólares han caído un 50%, un grupo de grandes empresas energéticas, mineras, bancarias y agroalimentarias, han acumulado ganancias fabulosas. Ganancias que en su gran mayoría han fugado del País—solo en el 2018 la fuga de capitales rondaría los 30.000millones de U$S—mientras que en el otro polo se acumula mayor miseria. Hoy la mitad de los niños menores de 17años son pobres, la pobreza, oficialmente reconocida, alcanza a más del 37% de la población (la real es mayor), la desocupación alcanza al 12%, esto a pesar de que oficialmente se cuenta como ocupado a quien posee un plan social, o a quien haya trabajado una hora durante la semana en que se realiza la EPH. Estos son solos algunos datos que demuestran el abismo al que somos empujados millones de argentinos.

Hay que tener claridad sobre una cuestión fundamental: Acá no estamos frente a una crisis más o menos prolongada, producto de una determinada política gubernamental, y de la cual se puede salir con “otro modelo económico”. Por el contrario, estamos frente a algo más grave. Estamos frente al periodo de decadencia del capitalismo a nivel mundial, algunos la llaman crisis civilizatoria, instalada en el mismo corazón de las potencias hegemónicas, en donde las tasas de crecimiento son raquíticas, la desocupación ronda en promedio el 10%, se rebajan los salarios, crece y se hace impagable la deuda de los estados y crece la pobreza en lo que hasta ayer era la “vidriera del capitalismo”. En esto radica la agudización de la guerra económica entre los países imperialistas, las  disputas por los mercados y las fuentes de materias primas, las ocupaciones militares, y cuyas manifestaciones en el plano ideológico son el aliento al neofascismo, la xenofobia y los ataques a los inmigrantes entre otras cuestiones. Todos estos fenómenos, que forman parte de la naturaleza del capitalismo, se manifiestan con particular brutalidad en los países dependientes en donde las burguesías locales asociadas al imperialismo, no solo deben asegurar la cuota de ganancia de las multinacionales, pagar la deuda externa, cumplir con los acuerdos diplomáticos y militares, y también obtener su propia tajada en la explotación de los trabajadores.

La idea ampliamente difundida, e instalada en parte de la conciencia obrera y popular, por la llamada oposición burguesa de que podemos salir adelante, manteniendo al capitalismo, pero con “otro modelo económico”, “un capitalismo humano, nacional y popular” es una ilusión, un engaño, destinado a resguardar los intereses de la burguesía dependiente. En los 12 años de gobierno K no hubo un cambio de la estructura económica y social montada por el neoliberalismo desde 1976 en adelante. Salvo que consideremos cambios a las obligadas y micro bióticas concesiones hechas después del levantamiento popular del 2001. Todos los indicadores sociales publicados por el INDEC y la CEPAL señalan que en esos años no hubo cambios significativos, salvo en el empleo de baja calidad y precarizado, respecto a la década de los 90 ¿Frente a esto, no sería más correcto pensar que lo que estamos viviendo ahora es la profundización de la famosa herencia K? Porque lo concreto es que las multinacionales, los bancos, el complejo agro industrial, y las privatizadas siguieron mandando en nuestro País. ¿Por qué sería distinto ahora? Cuando el propio Kirchnerismo se plantea gobernar con todos. “Con los pañuelos verdes y los celestes”, los lobos y los corderos. U optar por el PJ Federal  que no es más que una especie de macrismo sin Macri.

Esclarecer esta cuestión es de enorme importancia porque arrastra incluso a una parte de la izquierda, en donde algunos no solo llaman a votar al Kirchnerismo, sino que en el fondo consideran que el mismo es una opción progresiva frente a Macri, o, en todo caso, el “mal menor”. Es esta idea, no confesada, lo que llevo al PO a aliarse con los K y otros “progres”, para ganarle a Cambiemos la dirección de la FUBA, lo que desde ya anticipa una posible posición en caso de un ballotage entre Cristina u otro y Macri. En definitiva, es la renuncia para llevar adelante la tarea de los marxistas que no es otra que “Preparar el camino para terminar con la propiedad privada de los medios de producción” como lo planteaba Engels. Esta renuncia es lo que les impide elaborar un plan de lucha independiente para terminar con tantos abusos de la burguesía y, en cambio, reclamarle a la podrida burocracia sindical que convoque a un congreso de delegados de base para allí elaborar un plan de lucha, cosa que no va a ocurrir. O llamar a fantasmales Asambleas Constituyentes que nada tienen que ver con las necesidades inmediatas de la clase obrera y los sectores populares ¡¡¡Así estamos arreglados!!! La confusión y desmoralización que siembran en nuestra clase es enorme y explica, en parte, porque la reacción popular no es más contundente frente al brutal ataque. Lo que también va quedando más claro es que tanto el Kirchnerismo, el llamado “progresismo” y buena parte de la izquierda, funcionan como fuerzas de contención para impedir, u obstaculizar, el avance de las masas hacia posiciones revolucionarias.

En esta situación se comprende porque muchos de los compañeros que salen a las calles empujados por la crisis desconfían de estas direcciones y afirman que así no alcanza. Que no alcanza con marchar sin objetivos claros, sin un plan concreto, con llamados a esperar hasta octubre para echarlos con las urnas, o como dijo Moyano—Que se ve que ya arreglo sus cuentas con Macri—que habló de la posibilidad de un paro ¡¡¡Para marzo o abril!!! es decir, para cuando el ajuste ya sea una realidad.

Cuando nosotros planteamos la consiga de que “Hay Que Echarlos a Todos”, no estamos planteando algo al tuntún. Estamos planteando la tarea de trazar una clara línea divisoria entre ellos y nosotros. De asumir la tarea que planteaba Engels para los marxistas. De hacer posible lo que es necesario para la clase obrera y el Pueblo, convocando a asambleas en las fábricas y barriadas para organizar el NO PAGO de las tarifas e impedir el corte de los servicios; entre otras medidas, a auto convocarnos y organizarnos de manera independiente de la burocracia y los partidos de la burguesía, sin esperar a los jueves o viernes para ganar las calles; u ocupar las fábricas, construyendo nuestras autodefensas para enfrentar a la represión. Sin ilusiones, de ningún tipo, de que en los marcos del capitalismo en decadencia se podrán resolver los graves problemas que nos hunden en la pobreza. Como decía el Che “No hay más reformas por hacer. Revolución socialista o caricatura de revolución”.             

Cali

Buenos Aires, 11 de enero de 2019

PARTIDO GUEVARISTA DE ARGENTINA--

 

 

JORGE BEINSTEIN: LA MUERTE DE UN IMPRESCINDIBLE.
 
La muerte sorpresiva de Jorge Beinstein es un duro golpe para todo el movimiento revolucionario. La muerte le tendió su emboscada cuando Jorge se hallaba, como siempre, en pleno combate contra el capitalismo en su etapa imperialista, demostrando desde el campo del marxismo revolucionario, con argumentos irrefutables, la inviabilidad del mismo, el desastre económico y ecológico y la barbarie a la que arrastra a la humanidad, si es que la clase obrera y los sectores populares no se organizan como fuerzas revolucionarias para acabar con el mismo abriendo paso a la construcción del socialismo.
Jorge ha sido en vida un revolucionario consecuente. Nos deja como testimonio y legado de su compromiso militante una multitud de artículos y varios libros que dan testimonio de esto. Siendo uno de los principales científicos a nivel mundial en Prospectiva económica, profesor emérito en la universidad de la Plata y consultor de organismos internacionales, jamás se dejó atrapar por los honores, el dinero y las lisonjas que le dispensaba la burguesía. Había elegido vivir en Brandsen, en un campito de dos hectáreas. Allí vivía feliz junto a su compañera, con su vaca y un viejo Jeep con el que se desplazaba por el Pueblo. Estaba escribiendo tres libros en forma simultanea. Se acostó a dormir la siesta y ya no se despertó. Jorge pasaba sin problemas de los grandes salones, las aulas y los foros internacionales, a los lugares más humildes en donde viven y sufren las consecuencias del capitalismo los millones de trabajadores y los pobres que habitan nuestro País. Allí estaba en su ambiente. Allí, con palabras sencillas volcaba sus enormes conocimientos a los trabajadores, explicando los más complejos problemas de la economía, tanto a nivel local como internacional, e insistía en la necesidad de organizarse y construir fuerzas revolucionarias para acabar con el capitalismo.
Jorge fue uno de los pocos que en plena euforia neoliberal, cuando la burguesía festejaba el “Fin de la historia”, su reinado incontrastable y el aplastamiento definitivo del fantasma del comunismo, predijo y anticipo, basándose en datos objetivos, contra la corriente y casi en soledad, la enorme crisis que se avecinaba a partir de la hegemonía del capital financiero, el carácter especulativo y parasitario que asumía la misma, y la ola reaccionaria y guerrerista que acompañaba a la burguesía en su lucha y disputa por los mercados y la posesión de los recursos naturales a nivel mundial . En esa batalla estaba cuando la muerte lo sorprende. Su último libro “ Macri, Orígenes e Instalación de una Dictadura Mafiosa” da testimonio de esto.
Jorge milito desde las posiciones del marxismo revolucionario. Nunca se dejó engañar por los cantos de sirena del populismo, ni de los predicadores de un supuesto socialismo del siglo XXI, a quienes denunció implacablemente por sus limitaciones políticas e ideológicas, su falta de coraje para enfrentar a los dueños del mundo, y por toda su labor confusionista y desviacionista de las fuerzas obreras y populares, con el objetivo de retenerlas en los marcos del capitalismo dependiente. Quienes tuvimos la suerte de compartir con el muchas horas de militancia, de debates e intercambios de ideas, aprendimos mucho de sus conocimientos. Jorge nunca exigió que se coincidiera en todo con él. Tampoco el coincidía con algunas opiniones que se le planteaban. Si exigía, y en esto era irreductible, honestidad y consecuencia entre el decir y él hacer. Por supuesto que esto no le impedía tomar con una cuota de buen humor los debates y limitaciones que hoy recorren a las fuerzas de izquierda y al reformismo pequeño burgués.
Jorge nunca consideró a sus conocimientos como propiedad privada y fuente de enriquecimiento personal. Siempre los puso al servicio de las luchas obreras y populares y de las diversas organizaciones, tanto a nivel local como internacional, más allá de las diferencias que tuviera con las mismas. En numerosas oportunidades colaboró con nuestra prensa publicando notas sobre diversos problemas políticos y económicos que siempre le solicitábamos.
Jorge era un imprescindible. Su perdida es enorme. Un golpe duro no solo para las fuerzas revolucionarias de nuestro País, sino de toda América Latina y de distintas partes del mundo en donde era vastamente conocido. Ante su muerte, hoy inclinamos nuestras banderas, con el compromiso irrenunciable de continuar la lucha por la revolución y el socialismo, lucha con la que él siempre estuvo comprometido. Compañero Jorge Beinstein ¡¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!.
 
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Buenos Aires, 11 de ener de 2019
PARTIDO GUEVARISTA DE LA ARGENTINA

 

 

               

DERROTEMOS EL AJUSTAZO

editorial del N° 4 de "Con Ciencia de Clase", Enero 2019, revista teórico-política del Partido Guevarista de Argentina

El macrismo cerró el año con un nuevo mazazo contra el Pueblo. G. Dietrich, antes de irse a “descansar” a Punta del Este, anunció una nueva ola de aumentos que golpea de lleno el bolsillo de los trabajadores ocupados y desocupados, los jubilados y hasta sectores de la clase media. El ataque está en la misma línea que el gobierno ha seguido  de descargar todo el peso de la crisis sobre la espalda de los trabajadores y los sectores populares. Acá no hay ceguera, tampoco insensibilidad social como algunos plantean. Acá hay intereses de los grupos financieros, energéticos y de los agronegocios, que son los ganadores, junto a los capitales internacionales especulativos y un grupo de multinacionales, que el gobierno defiende y representa. Aquí hay un saqueo programado, combinado con una profundización de la represión, que llevan adelante de manera consciente y feroz, empujando a la miseria a millones de compatriotas. Todos los indicadores sociales dan cuenta de esto—acá no los vamos a repetir—pero los estragos económicos y sociales se van a profundizar, si es que con nuestras luchas y la organización, independiente de los partidos burgueses, no barremos con esta banda de saqueadores y mafiosos y todos los gobernadores que los acompañan.
Hay que trazar una clara línea divisoria entre ellos y nosotros. Esta línea debe incluir a todos los cómplices que facilitan esta política. Porque convengamos que nada de esto sería posible sin la participación de la burocracia sindical, del PJ federal y el masismo, que le aprobó al gobierno el 80% de las leyes enviadas al Congreso. Tampoco sería posible sin la complicidad del Kirchnerismo y sus aliados del progresismo, quienes junto a la iglesia y su triunvirato (Ctep, PCR y Barrios de Pie) se encargan de contener la bronca social que se extiende por abajo, una de cuyas manifestaciones son las luchas obreras y populares que se extienden por el País, y que hoy suma a nuevos sectores, entre ellos, los que protagonizaron los recientes cacerolazos.
Ninguno de estos sectores se propone organizar y sostener un plan de lucha que derrote el ajustazo, y menos aún echar al gobierno. Por agudo que pueda ser, o parecer, el enfrentamiento entre las distintas fracciones de la burguesía, todos ellos tienen un objetivo común: encontrar la manera de sostener y prolongar la sobrevida de este capitalismo dependiente.  Para ellos, todo se reduce a contener la bronca, a realizar simulacros de protesta y llegar a octubre del 2019, manteniendo “la paz social”, mientras desde el gobierno nos declaran la guerra, nos dispara con fuego a discreción, arrasa con nuestros salarios, despide de a miles, cierra escuelas y nos saquean, causando verdaderos estragos en nuestras filas, en donde por carecer aún de una dirección unificada, nos vemos obligados a luchar en destacamentos dispersos, sin un plan y objetivos comunes.
En este marco la llamada oposición, funciona como una especie de estado mayor al servicio de los grupos más concentrados, tanto nacionales como extranjeros, que ven con enorme preocupación la creciente pérdida de consenso del macrismo. Frente a la enorme crisis que hunde en la miseria a millones de compatriotas, y amenaza con un estallido social, han puesto manos a la obra para construir un cerco político e ideológico sobre las fuerzas obreras y populares. El cerco electoral tiene nombre y apellido, el “Frente Patriótico”. Allí pretenden encerrar a todos. Desde el masismo hasta el FIT, desde los pañuelos verdes a los celestes, al progresismo pequeño burgués junto a la burocracia mafiosa y los gobernadores. El objetivo de dicho Frente es tan estrecho y miserable como quienes lo promueven. Derrotar a Macri en las urnas y luego ver qué pasa. Todos juntos, lobos y corderos, “en el mismo lodo todos manoseao”.
No ignoramos que esta propuesta, y otras por el estilo, frente a la magnitud del ataque que sufrimos, pueden contactar con el sentido común de muchos compañeros. Pero lo que pasa con estas propuestas ya lo vivimos. Los que siempre ganaron millones los siguieron ganando, mientras  los pobres seguimos siendo pobres y los desocupados y los que trabajamos en negro seguimos en la misma situación, con reforma laboral o sin ella. La solución no pasa por “cambiar el modelo” de explotación capitalista para que siga la fiesta de los de arriba, mientras a los de abajo nos contienen con la ñata contra él vidrio. La lucha es por terminar con el sistema capitalista dependiente que está en la base de toda la crisis que nos hunde en la miseria. ¿Acaso el “cambio de modelo” que nos proponen incluye la nacionalización de la banca, del comercio exterior, el no pago de la deuda externa, la nacionalización de las riquezas naturales y de las tierras, la formación de cooperativas de campesinos pobres, la democratización de las organizaciones sindicales, etc?. ¿O todo se diluye en la nebulosa de cambiar algo para que nada cambie?  En verdad la única propuesta válida para terminar con los males que nos arruinan la vida, pasan por terminar con el capitalismo y abrir paso a la construcción del socialismo. La pregunta es ¿Por qué los trabajadores nos tenemos que conformar con que nos repartan las migajas que se caen de la mesa de los ricos?... ¡¡ Nosotros queremos el pan entero!!
Y la única manera de conquistar esto es construyendo fuerzas revolucionarias, organizarnos con independencia política e ideológica de las distintas fracciones de la burguesía, rompiendo todos los cercos que quieran construir, porque más tarde o más temprano, tendremos que echarlos a todos. Y cualquiera que sea el camino que elijan las masas, nosotros estaremos a su lado acompañando sus experiencias, haciendo los balances necesarios y ayudando a que saquen las conclusiones de sus propias acciones. Porque no dudamos que son ellas las grandes protagonistas de los cambios históricos.

 

              

ARGENTINA NO CREE EN LÁGRIMAS

editorial del N° 3 de "Con Ciencia de Clase", Diciembre 2018,revista teórico-política del Partido Guevarista de Argentina

Los cocodrilos también lloran. En la gala del teatro Colón, realizada durante la Cumbre del G20, el Presidente Macri no pudo contener las lágrimas. La emoción que lo embargo por los aplausos de sus patrones ante el espectáculo brindado, le aflojó los lagrimales. Sensible el hombre. Las lágrimas que nunca derramó por el asesinato de Santiago Maldonado y Rafael Nauhel, entre  otros, por los jubilados, los niños hundidos en la pobreza, los desocupados y los millones de vida que sus políticas van destrozando, cayeron como piedras ante un Pueblo que lucha y se moviliza en defensa de sus ya precarias condiciones de vida.

Macri y sus patrones deberían llorar por otras cosas. La Cumbre del G20 dejó al desnudo toda la crisis que sacude a la burguesía internacional y su impotencia para resolverla (Ver en esta edición la declaración conjunta que emitimos con los compañeros del FAR). Ninguno de los graves y verdaderos  problemas que afectan a la humanidad, ni siquiera fueron rozados. Las guerras, el cambio climático, las migraciones masivas, el neocolonialismo, el saqueo de los países dependientes, la profundización de las desigualdades sociales, la extensión de la pobreza en un polo y la concentración de las riquezas en otro, estuvieron dentro de las preocupaciones de los dueños del mundo. Todo lo contrario.

Aquí, los lenguaraces que tratan de vender una imagen positiva de la misma, y reforzar de paso, la decadente imagen del macrismo con vistas a las elecciones, se conforman con poco y nada. Por ejemplo destacan como un éxito que la Cumbre se haya realizado??, que se haya suscripto una declaración que no obliga a nada, ni a nadie, a pesar del tituló pomposo e hipócrita de la misma: “Consenso para un desarrollo económico sustentable y equitativo” ¡¡Saludan como un gran éxito la tregua de 90 días acordada entre EEUU y China para resolver su guerra comercial y la lucha por la hegemonía mundial que repercute sobre todo el mundo!!!... ¡¡¡90 días!!! A esto se reduce la capacidad y previsibilidad de la burguesía imperialista para resolver una crisis que puede tener consecuencias catastróficas para la humanidad. Indudablemente esta tregua no resolverá estos problemas. A lo sumo suavizara transitoriamente el enfrentamiento, mientras ajustan a mediano plazo los preparativos para una mayor y más aguda disputa económica, política y militar.

Mientras tanto Argentina sale de esta Cumbre peor de lo que entró. Todos los lazos de la dependencia, que atan a la burguesía local a las potencias imperialistas, han quedado más al desnudo. Encerrada en la disputa inter imperialista, tuvo que aceptar que EEUU vetara la construcción por parte de China de dos centrales nucleares. Eso sí, nos permitirán venderles arándanos y cerezas. Como parte de esta disputa sobre nuestro País, ha profundizado su dependencia respecto a China, con quien reactivo los 34 acuerdos comerciales, financieros y sobre inversiones, que ya habían sido suscriptos por el Kirchnerismo en junio del 2014. En compensación China nos dejó de regalo equipos militares y antidisturbios que trajo para la Cumbre, cuyo valor es de unos 28 millones de U$S. ¡¡Todo un éxito!!. A esto hay que sumarle una serie de acuerdos, no públicos, para coordinar con la CIA y el Comando Sur la ocupación militar de la triple frontera, una zona estratégicamente clave, bajo la cobertura de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. En este marco, el macrismo aprovecho la ocasión para profundizar toda su política represiva, legalizando el gatillo fácil y el espionaje y persecución sobre las organizaciones políticas y los movimientos sociales. Y para completar el combo, en la reunión con la Primer Ministra Inglesa, Macri, en una actitud vergonzosa, ni siquiera se atrevió a abrir la boca para dejar planteado el tema de la soberanía sobre las Islas Malvinas.¡¡ A esta altura no sabemos si Macri lloro por la emoción que le produjo el espectáculo del Colón, o por el dolor que le produce vivir de rodillas ante los poderosos!!

La Cumbre, como demostración del “cariño” que siente el Pueblo por estos personajes, funcionó en una ciudad blindada y prácticamente en estado de sitio. Pero la voz de los de abajo se hizo escuchar. Francia incendiada es un ejemplo de que los trabajadores y los sectores populares no se resignan a pagar el costo de la crisis y el destino de hambre, desocupación y flexibilización laboral que promueve la burguesía. También aquí, a pesar de la ausencia, y el silencio del Kirchnerismo, la CGT, el Moyanismo y varios más, y el pacifismo que predominó en las marchas,  las luchas obreras y populares se extienden en el País. Debemos persistir en este camino impulsando las Asambleas en las fábricas y barriadas, apartando a los colaboracionistas y a quienes le garantizan la gobernabilidad a la burguesía, coordinando por abajo las luchas y avanzando en la construcción de un frente anticapitalista y por el socialismo, bajo la consigna “Hay que echarlos a todos”. Este es el camino para salir de la crisis y comenzar la construcción de una nueva sociedad. La sociedad socialista.

 

Fuera G20 y el FMI//Tenemos que echarlos a todos. Ni Macri, ni Cristina
Según la revista Forbes, “la riqueza neta mundial creció en 2018 hasta los 317 billones de dólares, de los que el 1% más rico se quedó con el 47%. El 60% de la riqueza se concentra en América del Norte y Europa occidental. (…) Y el 50% de la población mundial posee el 1% de la riqueza generada”.
Una de las consecuencias más catastróficas de esa desigualdad, es el aumento del 50% de las migraciones en todo el mundo (258 millones de personas), donde en los últimos 4 años murieron o desaparecieron 56 mil migrantes escapando del hambre, el desempleo y las guerras (Informe de Associated Press).
La causa es el capitalismo en la fase imperialista donde la tendencia es la concentración y centralización del capital, es decir, cada vez más riquezas en menos manos y más pobreza para la mayoría.
En este marco, la cumbre del G20 que reúne a las principales potencias imperialistas y a países “emergentes” como el nuestro, además de los organismos multilatereales como el FMI, la OMC, etc., se da en medio de una profunda crisis del capitalismo mundial producto de la tendencia irreversible de la caída de la tasa de ganancia y de sobreproducción. La consecuencia de la crisis redunda en la guerra comercial entre EEUU vs la Unión Europea y China. Esa disputa hizo que días atrás el gigante asiático y el bloque del viejo continente comandado por Alemania denunciaran a EEUU ante la OMC por los aranceles impuesto a sus productos.
La profundidad de la crisis es de tal magnitud, que no tiene posibilidades de resolverse desde el punto de vista capitalista sin la destrucción masiva de fuerzas productivas. El camino del proteccionismo impulsado por EEUU no hace más que profundizarla, echando más leña al fuego. Prueba de ello es el reciente anuncio del cierre de 5 plantas de General Motors en el país Trump y Canada (con 14 mil despidos), donde uno de los motivos, (además de la ralentización de las ventas) es que “la guerra comercial de tarifas puede representar la mayor parte del aumento de US$1.000 millones en costos registrados este año" (BBC 27/11). Es decir, mientras que la caída de la tasa de ganancias impone reducir costos, los aranceles a productos importados como el acero, encarecen la producción!
En este contexto, a diferencia de las causas que dio origen al G20, que tuvo como fin buscar la cooperación entre las potencias (y otros países) para sobreponerse a crisis del 2008, en esta oportunidad, las contradicciones inter-imperialistas hacen que sea imposible, que en los 2 días que dura la cumbre, se pueda revertir ese conflicto. La causa es el problema estructural del capitalismo. Por eso tienen más importancia las reuniones bilaterales entre los presidentes, que la cumbre en sí misma.
Sin embargo, en contraposición con la disputa de las grandes potencias para ver quien se impone para sobrevivir a la crisis, todos los bloques imperialistas y el resto de los países dependientes que integran el organismo, se ponen de acuerdo para descargar la crisis sobre la clase obrera. Ese es el objetivo de las áreas de discusión a tratar durante estas jornadas que serán: transiciones energéticas, sustentabilidad climática, empleo, educación, salud, agricultura, economía digital, comercio e inversiones, anti-corrupción, finanzas y desarrollo.
Pude haber contradicciones en algunos de los temas como por ejemplo en la sustentabilidad climática, donde EEUU se retiró del acuerdo global del cambio climático para liberalizar de los controles a grandes empresas en pos de abaratar costos de producción, con la contrapartida de aumentar la contaminación ambiental.
Pero todos los bloques coinciden en las reformas laborales, para precarizar aún más las ya pésimas condiciones laborales; en la modificación de las jubilaciones, reduciendo los haberes y extendiendo la edad jubilatoria; achicar la salud pública con más privatización y una profunda reforma educativa, no sólo para reducir costos, sino que también para modificar los contenidos de acuerdo a las necesidades del capital, es decir, preparar la mano de obra para la precarización e inestabilidad laboral, a decir del ex ministro de educación Esteban Bullrich: “educar para la incertidumbre y disfrutarla”.
 
La disputa por los países dependientes
 
En el mismo sentido de la disputa directa de las relaciones comerciales, las grandes potencias están jugadas a sostener o ganar terreno en los países dependientes (como son los de latinoamerica) por medio del saqueo de los recursos energéticos, minerales, de cereales, entre otros, como así también adjudicarse inversiones que sean rentables. Estas contradicciones de intereses se dan dentro de las reglas de juego por todos acordadas, como se evidencia, ya que las potencias son partes de distintos bloques multilaterales, como por ejemplo el G20.
La profunda crisis económica, cuya una de las consecuencias es la caída de los precios de los commodities, tuvo como consecuencia un deterioro considerable de las condiciones de vida de las masas, que junto con los escándalos de corrupción derrumbaron a los gobiernos autoproclamados progresistas permitiendo la llegada de los Macri y Bolsonaro, y dejando mal herido a la Venezuela chavista. En este contexto, parece haber un realineamiento tanto de Argentina y Brasil con los intereses yanquis, sin que eso cancele los negocios con China.
Pero lo que tiene que quedar en claro, es que la orientación política y económica hacia cualquier de los bloques imperialistas, implica el saqueo a las masas, y el empeoramiento de las condiciones de vida.
En la “contra cumbre” realizada días atrás, participaron varios referentes del progresismo latinoamericano, entre ellos Dilma Rousseff y Cristina Kirchner. Esta última dejó en claro su concepción de conciliación de clase, al expresar que hay que construir un "frente patriótico" que no es "de derecha ni de izquierda" para derrotar "las políticas del neoliberalismo. Inclusive planteó la convivencia de quienes están a favor del aborto legal y su contra parte, a favor de los abortos clandestinos. Tal es la complicidad con los países imperialistas que la ex presidenta ni siquiera convocó a movilizarse contra el G20, imposible que lo haga, al igual que Dilma, ya que mientras gobernaban fueron participes de esa cumbre.
Pero lo que más refleja el acuerdo con las políticas de los organismos multilaterales, son las expresiones del ex ministro de economía Axel Kicillof, quien en una entrevista con la revista Forbes, expresó que no rompería con el FMI, sino que pedirá una renegociación, cosa que deberá hacer el próximo gobierno, gane quien gane, producto de la imposibilidad de hacer frente de los colosales vencimientos de deuda. También dejó en claro que no son anti-empresa!.
 
La crisis en Argentina
 
El G20 se da en medio de una profundísima crisis tanto económica como política en nuestro país, que hizo que el gobierno de Macri haya tenido que recurrir a un salvataje por medio de un préstamo histórico del FMI, a cambio de un brutal ajuste sobre la clase obrera y el pueblo. Es la muestra de que EEUU y el FMI están jugados para que Macri sea reelecto.
Pero no está garantizada la reelección, ya que todos los indicadores económicos son catastróficos: caída de la economía del 5,8 % en septiembre confirmando la recesión, tasas de internes superiores al 60 % -que agravan más la recesión-; la inflación que puede llegar al 50 %, siendo una de las más altas de la historia, caída del consumo, aumento de los despidos y la pobreza, etc.
Todo este combo, y la predisposición y tendencia a las luchas masivas y radicalizadas, hace que el gobierno responda con un salvaje despliegue represivo ante la cumbre del G20, no sólo para intentar disuadir, sino que también para dar una señal a posibles inversores externos. Pero la imposibilidad de poder garantizar un simple partido de futbol sin hinchas visitantes, como fue el escandaloso River-Boca, no es más que un reflejo que evidencia la debilidad de todo el régimen democrático burgués.
Los otros actores que intervienen para desmovilizar al pueblo trabajador y los sectores en lucha son el PJ, Cristina, la CGT, el Frente 21 F y el triunvirato piquetero (CTEP, CCC y Barrios de Pie) dirigido por el Papa. Todos los referentes de estos espacios, son fervientes militantes de garantizar la gobernabilidad para que Macri llegue a las elecciones del 2019. Quien mejor clarificó esta situación fue propio ministro de economía: “nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el gobierno”.
 
Qué hacer
 
La cumbre del G20 no tiene más posibilidades que ser un fracaso ya que ni siquiera podrá atenuar las contradicciones inter-imperialistas, sin embargo, para los pueblos sólo significará mayor saqueo. Por eso es fundamental expresar todo el repudio en las calles participando el viernes 30 de la movilización. Pero el contendido político del repudio debe realizase desde la independencia política de clase.
La mayoría de la izquierda, si bien expresa en la retórica una concepción independiente, en la práctica viene resignando esa concepción haciendo seguidismo del peronismo tanto en el plano político como sindical. Así queda en evidencia con el acuerdo a la convocatoria contra el G20 donde no se señala a los cómplices del ajuste como es Cristina Kirchner, referente de todo un espacio político, sindical y social, que intervienen para desmovilizar, hacer pasar el ajuste y orientar toda su militancia hacia las elecciones del 2019.
En ese sentido, desde el Partido Guevarista y el Frente de Acción Revolucionaria, consideramos que la tarea central en el marco del profundo ajuste y la tendencia al desarrollo de las luchas, es construir un frente político que sea un polo de referencia que oriente las luchas desde la independencia de clase, que denuncie que la causa del ajuste es el capitalismo y el imperialismo, y que para echar al FMI hay que echar a todos planteando que ni Macri ni Cristina Kirchner pueden mejorar nuestras condiciones de vida. Ya que no hay salida para las masas obreras dentro del capitalismo. Por eso, es necesario promover la rebelión obrera y popular, en el camino de la liberación definitiva de la clase obrera como es la Revolución Socialista.

 

 

BASTA DE REPRESIÓN A LOS VECINOS DE "LA SEXTA" - INMEDIATA LIBERTAD A LOS DETENIDOS !!

Desde el Partido Guevarista repudiamos energicamente la ola represiva desatada por el Gobierno del Partido Socialista y sus socios del Frente Progresista Civico y Social ( UCR; Ari; etc) sobre los habitantes del barrio Republica de la sexta; que en el dia de ayer culmino con la detencion de los compañeros Guillermo Picollo y Emanuel Roccia.

Al exigir la inmediata libertad de los mismos y el cierre de todas las causas instrumentadas por la in justicia en base a falsas acusaciones; denunciamos el repudiable accionar de los medios de la ciudad quienes a través de una serie de periodistas mercenarios se estan encargando de difamar a los compañeros y criminalizar a los militantes y las luchas sociales.

Señalamos tambien que a esta altura el silencio que mantienen una serie de Partidos; Movimientos sociales y organismos de DDHH frente a la repetida represion que sufren los compañeros de la Sexta, es una concesion por demás de peligrosa para el conjunto del movimiento obrero y popular. Concesion que de no ser corregida inmediatamente los transforma en cómplices de la represion del Partido Socialista gobernante.
LIBERTAD INMEDIATA A LOS COMPAÑEROS
BASTA DE REPRESION

PARTIDO GUEVARISTA - ROSARIO

15 de noviembre de 2018

 

SOBRE LAS ELECCIONES EN BRASIL: MIRAR LA PELICULA Y NO LA FOTO

 El triunfo de Bolsonaro en las recientes elecciones de Brasil ha conmovido el mapa político en América Latina. No por inesperado, sino por sus posibles consecuencias políticas, económicas y militares para toda la región. En medio de la crisis económica que sacude al capitalismo a nivel mundial y repercute con fuerza en los países dependientes profundizando aun más todas las desigualdades –América Latina es el Continente en donde la desigualdad entre ricos y pobres es la mayor del mundo—las elites dominantes compuestas por terratenientes, banqueros y grandes industriales, asociados al imperialismo van creando una atmosfera política y cultural pestilente, oscurantista, xenófoba, racista y de odio profundo hacia los trabajadores y los pobres que son la inmensa mayoría de la población de nuestro Continente.

Sobre ellos se intenta descargar todo el peso de la crisis liquidando cada una de sus pequeñas conquistas, negando cualquier derecho, criminalizando las luchas y aceitando un enorme aparato represivo en donde se vuelve a poner en juego la doctrina de la Seguridad Nacional, se da vía libre  a los represores y se felicita públicamente a los que asesinan a los pobres y a los “negros” que previamente han sido empujados a condiciones infrahumanas de vida. Se construye así, con la activa participación de los grandes medios de comunicación, las iglesias, buena parte de los partidos de la burguesía, la arcilla ideológica que penetra y amalgama a buena parte de una pequeña burguesía asustada y arruinada por la crisis y se crea un clima político-cultural, que incluso penetra entre una parte de las víctimas de esta situación,  en donde el problema parecen ser los pobres, los trabajadores, las mujeres y las minorías que reclaman y luchan por sus derechos, y no un puñado de ricos dueños de las tierras, el capital financiero, las fábricas y las riquezas naturales, que en medio de la crisis siguen acumulando enormes riquezas.

El triunfo de Bolsonaro, que responde a múltiples causas, refuerza este clima y amenaza con extenderse, con sus especificidades determinadas por la resistencia obrera y popular, a toda la región. Aquí, en nuestro País, ya algunos se apresuran a formar fila detrás de estas podridas ideas. El todo terreno Pichetto, quien reclama mano dura, expulsar a inmigrantes y rearmar a las Fuerzas Armadas es uno de ellos. La Bullrich, la Carrió, el PRO, buena parte de la UCR, el PJ con sus gobernadores y burócratas sindicales, junto a Fundaciones y centros de estudio, acompañados por los grandes medios de comunicación y sus equipos de periodistas reaccionarios, alimentan este clima. Si hasta los Socialistas de Santa Fe prueban sus armas contra los habitantes de uno de los barrios más populosos de Rosario, en donde reprimen a más de 1500 familias con el objetivo de desalojarlas de las tierras en donde viven desde hace décadas, tierras que son las más cotizadas de la ciudad, para ponerlas al servicio de los especuladores inmobiliarios y los lavadores del dinero de la soja y el narcotráfico.

Si miramos la foto del triunfo de Bolsonaro y la consolidación del bloque de poder formado por las tres B (Balas, Vacas y la Biblia) no encontraremos muchas explicaciones. Esta nos dirá que Bolsonaro triunfo con el 55% de los votos, que tuvo el apoyo de un 40% de los profesionales y técnicos, de un 50% de las clases medias y altas y de un 20% de los sectores más pobres. Nos dirá también que el PT obtuvo un 45% de los votos, que gano en los Estados más empobrecidos del nordeste donde vive un tercio de la población brasilera y que los votos en blanco y nulos sumaron unos diez millones de votos, y que el 25% no se presentó a votar. Nos dirá también que en medio de un clima de desaliento, desmoralización y confusión, muchos votaron a Bolsonaro como una forma de castigar al PT. Y viceversa, muchos votaron al PT para tratar de cerrarle el camino a Bolsonaro, sin que esto signifique un apoyo resuelto a uno u otro.

Si miramos la película nos dirá otra cosa. Nos dirá que el llamado progresismo pequeño burges latinoamericano es incapaz de resolver los grandes problemas de la miseria, la desocupación y el hambre que arrasa con la vida de millones de latinoamericanos. Que toda su política basada en la conciliación de clases, significa la subordinación de los trabajadores y los pobres a la burguesía, y conduce con el paso del tiempo, la conciliación y los acuerdos con los poderosos, a que energúmenos como Macri, Bolsonaro y otros puedan llegar al gobierno para terminar de aplicar abiertamente las políticas de los grandes grupos económicos locales y multinacionales. Porque el triunfo de Bolsonaro se comenzó a construir desde hace mucho, con la militarización de las favelas impulsada por Lula, con la alianza con Temer y otros reaccionarios junto a los evangelistas para ganar las elecciones, con el brutal ajuste iniciado por Dilma Rousseff y la militarización de toda la vida política y social brasilera. Comenzó con el abandono gradual del programa inicial del PT construido en la lucha contra la dictadura, y su traición a los sueños y esperanzas de llevar a cabo una reforma agraria que diese la tierra a los campesinos pobres, con la solución al problema de la vivienda que resolvieran las demandas de los sin techo. No nacionalizaron ni una sola empresa en los 16 años de gobierno, no impidieron la deforestación del Amazonas y el avance de los sojeros, ni transformaron la estructura económica y social de una sociedad en donde reina la más profunda desigualdad con 55 millones de personas que viven por debajo de la línea de pobreza. Comenzó con la extensión de la corrupción a gran escala, la renuncia a condenar a los militares golpistas y torturadores y sus proclamas para “reinsertarlos” en la sociedad como las fuerzas armadas de la democracia. Con sus políticas de asistencialismo en donde la famosa lucha contra la pobreza se limitó a arrimarles un plato de comida a los más pobres, como si eso significase terminar con la misma y abrir paso a una vida digna, con vivienda, salud, educación y trabajo para todos. Ahora Bolsonaro y su equipo de Chicago boys y generales viene a reforzar todo esto, enarbolando un discurso contra la política, que en realidad siempre encubre otra política. Esto ya lo conocemos y también lo vivimos en nuestro País.

Ahora es previsible una agudización de la resistencia obrera y popular en Brasil. Ya el Vicepresidente, el General Antonio Mauräo ha declarado que “Hay que aprovechar la luna de miel porque después los pobres van a resistir”, mientras que el Ministro de economía Paulo Guedes dijo que hay que privatizar las 141 empresas estatales, llevar adelante la reforma laboral y cambiar el sistema previsional y la política asistencial. Todo un ataque en línea. La resistencia a estas políticas es obligatoria, pero no hay que esperar que la encabece la dirección del PT quien desmovilizo a las masas planteándoles “Hay 2018” mientras destituían a la Russef en el 2016 y encarcelaban a Lula después. Y tampoco los Marxistas podemos confundir la resistencia, obligada y necesaria, con la verdadera lucha de clases, pues esta es siempre lucha política por el poder para derrotar a la burguesía. Y esto solo se resuelve construyendo y organizando fuerzas revolucionarias, tarea urgente y necesaria en toda América Latina. Porque hay una ley del desarrollo social que no debemos olvidar. De las crisis del capitalismo y la agudización de la lucha de clases se sale de dos maneras: o triunfa la reacción y el fascismo, o triunfan las fuerzas obreras y populares abriendo paso a la construcción del socialismo y a una nueva sociedad. Esto también lo vivimos en la década del 60-70. Que lo tengan en cuenta quienes aquí llaman a Asambleas Constituyentes, o quienes se asombran y miran con desconcierto  el triunfo de  Bolsonaro y nos repiten “Hay 2019”, y al igual que el PT en Brasil llaman a respetar las instituciones, esta democracia para ricos y resolver en las urnas lo que hay que resolver con las luchas, la organización, la conciencia y la moral revolucionaria.     

 

¡EL CONGRESO BURGUÉS LEGALIZA LA DEPENDENCIA! ¡ECHEMOS A LOS CIPAYOS!

Ya está, los cipayos han legalizado a través del presupuesto su total subordinación y entrega al FMI. Sin pudor y en medio de una feroz represión, los macristas, la UCR, la Coalición Cívica, parte del PJ—¡¡¡¡Los mismos que se presentan como alternativa!!!!—Lousteau, el Movimiento popular Neuquino y los diputados de Santiago del Estero, otra vez se han desnudado frente al Pueblo y demuestran hasta donde están dispuestos a llegar en su afán de mantener los privilegios de un puñado de terratenientes, de los grandes grupos económicos locales, los especuladores financieros y las multinacionales que saquean al País, mientras hambrean a los trabajadores y empujan a la miseria y a la desocupación a millones de compatriotas.

No son los únicos. Por otro carril están los que han asumido conscientemente el papel de contener la bronca popular planteando como objetivo político y económico, para los que somos víctimas de estas medidas, llegar al 2019 y resolver en las urnas lo que hay que resolver ahora en las calles, en las fábricas y en las asambleas populares con lucha y organización. Aquí hay un reparto de tareas, porque mientras unos ajustan, otros se encargan de contener y confundir a los trabajadores ocupados y desocupados con llamados a defender esta democracia para los ricos, el pacifismo, misas y las condenas a la violencia de los de abajo frente a los brutales ataques de los de arriba. Porque estas políticas no podrían pasar sin la complicidad de la burocracia sindical, la iglesia y una parte de los movimientos sociales que, con su política de contención social y su negativa a implementar un plan de lucha consecuente, dificultan organizar al Pueblo para derrotar la dependencia del imperialismo y a sus socios locales junto a sus nefastas consecuencias: La represión que se extiende por todas las provincias independientemente de que partido de la burguesía la gobierne, el ajuste permanente, los despidos, el pago de la deuda externa, la destrucción de la salud y la educación pública. Son estos sectores los que hoy están preparando una nueva y más profunda frustración para los sectores obreros y populares que aún depositan su confianza en ellos.

En esta situación, hay quienes nos acusan de no tener en cuenta los matices, nos dicen que no todos son iguales, nos acusan de sectarios y muchas cosas más. Bien, nosotros no ignoramos que hay reformistas honestos, pero tenemos en cuenta lo que señalaba Lenin al respecto “No hay nada más peligroso para engañar a la clase obrera que un reformista honesto. Precisamente, porque es honesto la puede engañar más fácilmente” Así que les preguntamos ¿Acaso piensan que en base a los “Matices” que presenta la burguesía podremos salir del abismo al que empujan a la sociedad? ¿Acaso desconocen los acuerdos que el Kirchnerismo, si bien votaron contra el presupuesto, está tejiendo con el resto del PJ, el mismo que le dio a Macri los votos que necesitaba para aprobarlo y tantas otras leyes contra él Pueblo? ¿Creen que si son gobierno en el 2019 terminaran con la dependencia, que serán capaces de nacionalizar la banca, el comercio exterior, nacionalizar la propiedad de la tierra y las riquezas naturales y terminar con el dominio económico de las multinacionales? ¿Qué harán con la deuda externa, la “restructuraran” o la van a desconocer? ¡¡¡ Deuda que en el 2019 hay que pagar solo de intereses 760 mil millones de dólares, es decir tres veces más de lo que destina a salud, cinco veces más a educación y quince veces más de lo que se invierte en ciencia y tecnología!!! Tomemos un solo ejemplo para ver el abismo hacia el que nos empuja la burguesía: la destrucción del aparato científico-tecnológico construido alrededor del Conicet, el INTA, las Universidades públicas y las escuelas técnicas. Hoy la vida, y la producción para garantizar la misma, es impensable sin la ciencia y la tecnología. Desde el simple hecho de hablar por teléfono, mirar televisión o viajar en un tren o auto está vinculado con los avances científicos y tecnológicos. Lo mismo la salud. En la época primitiva nuestro dispositivo genético aseguraba un promedio de vida de 20 años, hoy gracias al desarrollo de la ciencia, para millones de personas el mismo está por encima de los 75 años. Y con respecto al aumento de la producción de los bienes indispensables para garantizar la vida y la reproducción de la misma, junto a la disminución del esfuerzo físico para producirlos y una mayor disponibilidad de tiempo libre para dedicarlo al estudio, al disfrute de los bienes culturales o simplemente al ocio creativo, es impensable sin desarrollar la ciencia y la tecnología poniendola al servicio de los trabajadores y los pobres y no en manos de un puñado de capitalistas que la usan para enriquecerse y dejar en la calle a millones de compañeros y compañeras. Destruir estos aparatos científicos –tecnológicos no solo corta toda posibilidad para un desarrollo independiente y soberano. Es también un retroceso cultural desde el momento que se renuncia al conocimiento científico de los procesos en la naturaleza y en la sociedad y su difusión, lo más amplia posible, entre el Pueblo. Es reemplazar una cultura basada en la ciencia, por el misticismo, el pensamiento mágico y las fantasías religiosas. Un ejemplo de esto: La oposición de los ultra conservadores y de la iglesia a la educación sexual en las escuelas, a los métodos anticonceptivos y al aborto legal, seguro y gratuito.

De esta situación se sale construyendo una fuerza revolucionaria. Un Partido que una a los revolucionarios que hoy actuamos dispersos en distintos destacamentos. Un Partido que eche solidas raíces en la clase obrera y entre los pobres del campo y la ciudad. Que ayude a superar la influencia política e ideológica que hoy ejerce la burguesía sobre los mismos. Un Partido que levante firmemente las banderas del socialismo y con disposición para desarrollar todas las formas de lucha que las distintas situaciones requieran. Hoy para echar a Macri y a toda su pandilla de saqueadores, como un primer paso para derrotar a toda la burguesía en su conjunto y abrir paso a una nueva sociedad. Una sociedad como la que soñaba Rosa Luxemburgo en donde seamos “Humanamente diferentes, socialmente iguales y políticamente libres”.

 

Declaración del Partido Guevarista de Argentina - Argentina 30 de Septioembre de 2018

LUCHAR Y CONSTRUIR FUERZA REVOLUCIONARIA

En medio de la fenomenal crisis mundial del capitalismo, y cuando se agudiza la guerra comercial entre las potencias imperialistas en su disputa por los mercados y las fuentes de materias primas, la  descomposición política, económica y moral de la burguesía local arrastra al País hacia un abismo del cual solo podrá salvarlo la organización y lucha en torno a una propuesta revolucionaria y socialista, construida desde los intereses de la clase obrera ocupada y desocupada, los pobres de la ciudad y el campo, la juventud y los intelectuales identificados con las luchas obreras y populares. Fuera de esto no hay salida. Fuera de esto, solo nos queda prolongar hasta el infinito la cadena de sufrimientos que arruinan nuestras vidas.  

La descomposición de la burguesía local abarca todos los planos de la vida social, y arrastra tras de sí a todos aquellos dirigentes políticos, sindicales y sociales que se mueven al ritmo de la misma. Que Macri lance su candidatura – cuando aún no sabe si podrá terminar su mandato- desde EEUU y hablando en inglés es apenas una muestra. Que el FMI ponga y saque funcionarios y elabore el presupuesto nacional es otra. Que se dividan en múltiples camarillas mafiosas que se disputan los negocios y el poder, y que todos juntos esperen una serie de milagros para salir de la crisis antes de que estalle la ira popular, es otra. La milagrería esta al orden del día. Se reza para que haya una buena cosecha, que Brasil no devalúe, que los especuladores financieros paren con las corridas, que Trump y el FMI pongan los dólares y junto con ello las políticas. Que nos enamoremos de la Lagarde. Que no llueva mucho y tampoco poco. Que se proteste pero en el marco del orden y la ley. Que se defienda la institucionalidad, la república, y esta democracia. Que se pueda llegar a las elecciones del 2019 mientras saquean al País y nos matan de hambre, se destruye la salud y la escuela pública. Que a coro se critique la violencia de los de abajo y se amordace a los “loquitos” que plantean que hay que echarlos a todos. La crisis es de tal magnitud que hasta los propios profetas del neo liberalismo no pueden predecir de cuánto será la inflación, ni siquiera qué valor tendrá el dólar en los próximos días. Solo pueden pronosticar que todo lo que viene será para peor ¡¡¡Se piden tantos milagros juntos que hasta “los opositores” ahora, en octubre, van a marchar a Lujan a pedirle a la pobre virgen, al papa y a cuanto santo anda por ahí que los ayude en esto de los milagros!!!

Una sugerencia. Para que después no digan que no aportamos nada y que solo criticamos ¿Ya que se proponen explotar la religiosidad popular para sus fines egoístas, no se les ocurre que sería mejor marchar al santuario del Gauchito Gil, que al menos les robaba a los ricos para luego distribuirlo entre los pobres? Eso les daría un barniz más combativo y hasta les podría facilitar el engaño de construir un “capitalismo serio” en donde patrones, especuladores, obreros y pobres marchemos todos felices  y unidos….Piénsenlo, los Moyano, Yasky, Michelli, los Grabois y tantos otros que marchan a la cola del Kirchnerismo. ¿Por qué en vez de poner la solución de los problemas terrenales en manos de los hombres y mujeres reales, de carne y huesos, que sufren las consecuencias del capitalismo, recurren a vírgenes, milagros y misticismo? ¿Acaso no es esto otro síntoma de la descomposición burguesa que también los alcanza a Uds.?

La burguesía local, más allá de los matices, es prisionera del FMI, de los especuladores financieros, de las potencias imperialistas. Ninguna fracción de la misma se propone romper con esta situación y asegurar la soberanía nacional. La dependencia política, económica y militar no es una abstracción, “una categoría de análisis”, es parte funcional del sistema capitalista mundial y de la división internacional del trabajo que este impone. No se puede romper con la dependencia sin romper con el capitalismo. Tal es así que ahora asistimos al intento encabezado por una runfla de ex Kirchneristas como Massa, Urtubey, Pichetto y Schiaretti, a los que seguramente se les sumaran otros ante el derrumbe del macrismo, de construir desde el peronismo una especie de macrismo sin Macri.  Una “alternativa” que le voto en estos tres años al macrismo más de 170 leyes destinadas a hambrear al Pueblo. Una alternativa que acepta el acuerdo con el FMI, que apoya el ajuste y en el mejor de los casos solo se propone suavizar algunos aspectos del mismo antes de todo les estalle en la cara.

Frente a esto se alzan las luchas obreras y populares. El contundente paro del 24 y 25, más allá del carácter conservador de las direcciones burocráticas, son una muestra de la disposición a la lucha de millones de trabajadores en todo el País. Este ascenso de las luchas, el desarrollo de las formas asamblearias, la creciente combatividad de nuestra clase, como quedó demostrado en los Astilleros Río Santiago, son la base desde la cual podemos empujar el “Hay que echarlos a todos” construyendo un movimiento que contenga a todos aquellos dispuestos a dar esta lucha en la actual coyuntura, impulsando las asambleas obreras y populares, los plenarios del sindicalismo combativo, las luchas de nuestras compañeras, las coordinadoras antirrepresivas para exigir la libertad del compañero Daniel Ruiz, el cese de la persecución a Sebastián Romero y a los pueblos originarios. Para poner fin a las amenazas contra la vida de compañeros como Del Caño, Miryam Bregman y M. del Carmen Verdú. En una palabra, debemos actuar en la coyuntura sin perder de vista el sentido estratégico de las luchas.

Luchas en donde no debemos perder de vista la cuestión central y que constituye el punto débil de las mismas. La falta de un Partido o de una organización común de los revolucionarios. Esta falta facilita todas las maniobras de la burguesía y de los burócratas quienes se apoyan en el reformismo que espontáneamente  surge en las filas obreras y populares. De allí que constituya un error estimular solo el luchismo, el marchismo o  cualquier otra forma de lucha puramente sindical o reivindicativa, al margen de una estrategia de disputa del poder contra la burguesía, tal como hace la izquierda, en particular el trotskismo, cuyas fuerzas principales también se plantean llegar al 2019 desviando las luchas hacia una asamblea constituyente.

Construir este Partido de cuadros revolucionarios, foguearnos en las luchas, adquirir una disciplina consciente, enraizarnos en nuestra clase ocupada y desocupada, elaborar una estrategia de lucha territorial, extendernos nacionalmente, tales son las tareas centrales que no debemos perder de vista en ningún momento. Las luchas van a seguir desarrollándose, es más, podremos tumbar al macrismo como ya lo hicimos con de la Rúa, pero sin un partido revolucionario el problema central quedara en pie. Y ese problema es nada más y nada menos que establecer en manos de qué clase social queda el poder. En las manos de ellos o en las nuestras. Esa es la lección que debemos sacar de las grandes jornadas de diciembre del 2001.

 

 

¡¡ELLOS DE RODILLAS ANTE EL FMI…
EL PUEBLO DE PIE LUCHANDO!!
Declaración del Partido Guevarista de Argentina
 
Todo va quedando más claro. Las clases sociales en pugna se van delimitando y cobran mayor nitidez las propuestas políticas, económicas y sociales que promueven las distintas organizaciones políticas, sindicales y los diversos movimientos sociales que participan en esta lucha.
 
Estas propuestas se presentan básicamente como tres opciones, pero en un análisis más preciso, y sin caer en falsos reduccionismos que eliminen los matices, en el fondo se limitan a dos: La lucha entre los partidarios del ajuste a sangre y fuego contra los trabajadores y los sectores populares, con el objetivo de asegurar las ganancias de los grandes grupos económicos y el pago de la deuda externa, por un lado. Y por el otro, todos aquellos que comenzamos a agruparnos en torno a la consigna de “Echar a Macri y a los gobernadores” apoyándonos en las luchas y movilizaciones protagonizadas por los trabajadores, los estudiantes y los habitantes de las barriadas populares, que vamos encontrando en el método de las asambleas las formas organizativas para ir construyendo embriones de poder popular, organizar las autodefensas obreras y populares contra la represión, los intentos de cortes de los servicios esenciales como el agua, la luz y el gas ante la imposibilidad de pagarlos, y contra todo tipo de agresión por parte de la burguesía y sus fuerzas represivas.
 
En medio de estos dos sectores en lucha, se interpone un amplio arco; el llamado arco opositor. Este es el espacio de los cantos de sirena, el oportunismo y la usina de confusión con la que se pretende maniatar al Pueblo. Es el espacio de los llamados a la racionalidad, a protestar pero sin recurrir a la violencia, a resolver el conflicto social en las urnas, a llegar de cualquier manera, como se pueda al 2019. Es el espacio de los que corren desde las fábricas y las barriadas populares a los despachos gubernamentales a tratar de hacerles comprender a los ajustadores que tiren algo, que aflojen un poco, para poder contener la bronca popular. Son los que le aprobaron al Macrismo 170 leyes contra el pueblo. Los que ahora le van a aprobar el nuevo presupuesto con todas las medidas exigidas por el FMI. Son aquellos a los que Macri les agradece por colaborar con la gobernabilidad. Es el espacio de los bomberos del capitalismo, los que siempre están listos para apagar los incendios que la voracidad de su propia clase, la burguesía, produce. Son los Moyano, los Grabois con la CETEP y el Vaticano, la CCC y Barrios de Píe, las CTA, Massa—el posible recambio si todo se les va de las manos-- el Kirchnerismo y toda la runfla de gobernadores colaboracionistas que coordinan con la Bulrich el “alerta” represivo para enfrentar el posible estallido social. Es el gobernador del PJ Peppo, en el Chaco, reprimiendo junto con la Gendarmería y la Policía Federal en Roque Sáenz Peña y asesinando a un niño Quom. Es Cornejo de la UCR reprimiendo en Mendoza y la Vidal en Buenos Aires. Son los que aconsejan a los gorilas del macrismo que no agredan al peronismo, porque los necesitan para gobernar. Los que llaman a generar consensos y mesas de unidad nacional.
 
Por supuesto que entre los componentes de este espacio hay matices, disputas y contradicciones que debemos saber aprovechar en beneficio de nuestra clase. Pero teniendo en claro que no se construye una política revolucionaria partiendo de los matices que puedan presentar las distintas fracciones de la burguesía y sus colaboradores. Una política revolucionaria se construye de manera independiente, partiendo de las necesidades inmediatas y los intereses históricos de la clase obrera, de los pobres y de todos los explotados y agredidos por este sistema social cruel e inhumano. Hay que agudizar las contradicciones entre todos ellos, participando con una política independiente en las luchas, entre las que está el paro programado por la burocracia de la CGT para el día 25, organizando las luchas en los territorios, uniendo y uniendo hasta desembocar en un Plenario Nacional de trabajadores ocupados y desocupados, como venimos impulsando desde el FAS y otras organizaciones, que nos dote de un programa nacional de lucha, que impulse las asambleas de base en donde se discutan las medidas de acción y organización para terminar con tanta hambre, desocupación, miseria y corrupción. Un Plenario Nacional que sobre la base de echar a Macri y a los Gobernadores, abra paso a la lucha por la revolución socialista en donde las fábricas, las tierras y las finanzas pertenezcan a los trabajadores y los sectores populares, y pasen a ser administradas en su propio beneficio por los mismos. A impulsar este camino, dejando de lado las especulaciones electorales invitamos a las fuerzas de izquierda, entre ellas, a las organizadas en el FIT, a las agrupaciones obreras, a los movimientos sociales, estudiantiles, barriales y culturales que vienen protagonizando las luchas desde posiciones independientes de la burocracia sindical y los gobiernos de turno.
 
Lo hacemos en momentos en que el gobierno está de rodillas frente al FMI y a Estados Unidos profundizando la entrega del País. En momentos en que ambos son conscientes de que si logramos echar con nuestras luchas a Macri, se abrirá una nueva situación no solo en Argentina, sino también en toda la región hoy asolada por el neo liberalismo y el fracaso de los populismos. Lo hacemos en momentos en que desde el gobierno se nos trata de convencer que el ajuste es el único camino. De que no podemos gastar más de lo que tenemos, mientras ellos fugaron en un año 50.000 millones de dólares. Cuando un puñado de capitalistas blanquearon más de 130.000 millones de dólares y tienen en el exterior otros 300.000 millones bien protegidos en sus bancos. Es evidente que dinero para resolver todos nuestros problemas hay. Nosotros el único ajuste que debemos hacer, es ajustar nuestras cuentas con esta burguesía saqueadora. Esa es la tarea. Y ya veremos si la Carrio se divierte con las crisis. Si le sube la adrenalina… y sale corriendo junto a sus socios frente al pánico que le producen los trabajadores y los pobres golpeando las puertas del poder. Si lo logramos, no habrá nadie más que se divierta con nuestra miseria, con las escuelas y los hospitales destruidos, con nuestros asesinados, con nuestros presos y torturados.
¡¡EL PRESENTE ES DE LUCHA, EL FUTURO ES NUESTRO!!

 

 

 

             
¿Quién gana y quién pierde?
Declaración del Partido Guevarista de Argentina
 
El mejor equipo de los últimos 50 años está sin aliento y la debilidad ya es inocultable. Faltan un par de empujones y los sacamos de la cancha. Y estos empujones debemos darlos rápidamente, antes de que nos arrastren a más miseria, hambre y desocupación. Porque aquí, gobierne quien gobierne, siempre ganan los mismos. Un puñado de especuladores financieros, los dueños de los agro negocios y las grandes empresas nacionales y extranjeras, todos ellos entrelazados en diversos negocios, descargan todos los días el peso de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y los pobres.
Hoy mismo, en medio de la enorme crisis, los diarios informan que en la Bolsa las acciones de las empresas de energía, las petroleras, las siderúrgicas, las de aluminio y comunicaciones han subido más de un 7%. Los acopiadores y exportadores de granos, festejan llenos de felicidad que el dólar haya superado los 40 pesos. Los banqueros, los grandes empresarios y los especuladores internacionales, sin moverse de sus oficinas, compran a la mañana los dólares a 34 y lo venden a la tarde a 41 Un negoción, un festín en medio de un País que produce granos, pobres y desocupados. Ellos se levantan cada día más ricos y nosotros nos acostamos cada vez más pobres.
El fantasmal “mercado”, no es más que un puñado de grandes capitalistas que se enriquece a costa de los infinitos sacrificios de millones de trabajadores ocupados y desocupados, de los jubilados y sectores de la pequeña burguesía. Al servicio de este” mercado” encabezado políticamente por el PRO y compuesto por corruptos, especuladores y parásitos mafiosos, están el PJ, la UCR, la Coalición Cívica, los burócratas sindicales y un conjunto de lenguaraces que nos machacan diariamente el cerebro a través de los medios de comunicación, recordándonos la importancia de defender las instituciones, esta democracia y el estado de derecho para los ricos, deslegitimando las luchas, la organización obrera y popular y sobre todo la violencia de los de abajo. Violencia necesaria para derrotar la violencia hambreadora y represiva de los de arriba.
Frente a este brutal saqueo se va conformando un amplio y extenso movimiento de resistencia y lucha popular que le quita el sueño a la burguesía y agudiza las contradicciones entre los de arriba, algunos de los cuales ya están discutiendo un recambio gubernamental, si es que las luchas populares hacen volar por los aires “al mejor equipo”. En esta faena están sectores del PJ, la iglesia, el Kirchnerismo y varios más, que intentan contener a las masas dentro de los carriles institucionales para llegar al 2019 y dirimir ahí, en las urnas, quien será la nueva banda que nos saquee a todos, mientras cumplen con el FMI y garantizan las ganancias de los grandes grupos económicos.
Por eso es decisivo, en esta situación, que las fuerzas revolucionarias y socialistas acordemos rápidamente un plan de acción que nos permita actuar unificadamente, con propuestas políticas claras que tengan como base la consigna de que “Hay que echarlos a todos”, como primer paso para solucionar los problemas económicos, sociales y educativos que nos afectan. Hoy queda claro, tal como lo venimos sosteniendo desde hace meses, que la actual crisis económica se resuelve en primer lugar en el plano de la lucha política y no en la lucha aislada por las distintas reivindicaciones.
Esta es la cuestión a resolver. Esto es lo que debemos plantear en las asambleas obreras y populares que se organizan a lo largo y ancho del País. Este es el camino para separar y escindir al movimiento obrero y popular de la influencia de la burguesía, los reformistas y la burocracia sindical. Sin poner en un primer plano la lucha política por una salida obrera y popular a la actual crisis, no habrá independencia de la clase obrera, no habrá auto organización ni planificación de las luchas callejeras. Podrán existir estallidos sociales, pero sin organización independiente de nuestra clase, corremos el riesgo de que nuevamente alguna fracción de la burguesía se quede con el fruto de las luchas.
Y aquí le cabe una responsabilidad ineludible a las fuerzas de izquierda, en especial a las nucleadas en el FIT. Nosotros ya hemos dejado en claro las diferencias que tenemos con las mismas, pero eso hoy no es un obstáculo para acordar en común un plan de lucha, si es que los mismos se deciden a concretarlo y llevarlo a la práctica. Por eso insistimos en la necesidad de convocar a un nuevo Plenario del sindicalismo combativo que le dé continuidad al realizado en Lanús y abra una perspectiva de lucha independiente de la burocracia cegetista y las CTA. Un plenario que unifique a nuestra clase alrededor de un programa y sea capaz de coordinar las luchas de los diversos sectores de nuestra sociedad.
Porque no se trata de exigirle a la burocracia que convoque a medidas de lucha, o al gobierno que cambie la política económica, o desempolvar como hace el PTS, nuevamente como en el 2001, y en medio de una fenomenal crisis política y económica, la convocatoria a luchar por una Asamblea Constituyente. ¡Compañeros, no se trata de hacer un cambio en los papeles. Se trata de cambiar esta realidad que nos agobia! ¿No piensan que propuestas de este tipo los pone a la retaguardia del movimiento de masas, cuando lo que hoy se necesita es estar un paso adelante de las mismas? Hay que organizar, luchar y vencer para terminar con tanta hambre y con tanta crueldad contra el pueblo. Hay que organizar, luchar y vencer para construir una nueva sociedad. La sociedad socialista, con democracia para los trabajadores y el pueblo, con las tierras, las fábricas y los bancos en manos de los mismos. Una nueva sociedad presidida por hombres y mujeres nuevas.

 

            
 
LOS CUADERNOS DEL PODER
Los medios de comunicación titulan mal. Es parte de la labor confusionista, que luego les permiten difundir falsas conclusiones. Los llaman los Cuadernos de la Corrupción, cuando en realidad así funciona el capitalismo en todo el mundo. La corrupción es parte inseparable del mismo, como lo es la disputa de los mercados, las guerras, el militarismo, la trata de personas, el narcotráfico y muchas cosas más. La única bandera de la burguesía es la ganancia, el dinero. Y si para esto hay que coimear, corromper, comprar y vender voluntades, allí marcharan Electroingeniería, IECSA, Wagner, Odebrech y otros. Y si esto no alcanza, lo más poderosos, los que manejan el mundo, enviaran sus mísiles, portaaviones y ejércitos. Así son las cosas. El poder se gana o se pierde, pero no se negocia. Por eso la burguesía vive en una guerra constante, primero contra los trabajadores y los pobres, después contra otras fracciones competidoras de la propia burguesía y finalmente con la burguesía de otros países.
En un sistema social, donde todo se compra y se vende, el dinero es poder y el poder se construye con el dinero, los conocimientos y la fuerza. Tanto tenes, tanto vales. Ningún empresario, desde el más chico al más grande, se levanta a la mañana pensando a cuantos puede ayudar ese día, que esfuerzo puede hacer por los demás. Solo piensa en cuanto puede llegar a ganar ese día. Y para ganar hay que saber dar, negociar, tener relaciones, construir poder. Los cuadernos, más allá de sus orígenes, de si un personaje absolutamente menor como Centeno es miembro, o no, de los servicios de inteligencia, desnudan impúdicamente las tramas del poder en nuestro País. Muestran los miles de hilos que vinculan a los grandes empresarios, con los administradores de turno del Estado, mientras los maestros vuelan por los aires por un escape de gas, el 35% de la población vive en la pobreza, entre ellos millones de niños y se arruina la vida de millones de trabajadores a cambio de salarios y jubilaciones miserables.
Poner cara de asombro frente a esto no sirve. Tampoco decir “A mí no me consta” o “Yo no estaba al tanto” como dicen algunos ex y actuales funcionarios. Todos lo sabían y lo saben. Es más la mayoría de ellos lo hacen con gusto. Los “arrepentidos” de hoy, solo se preparan para volver a las andadas mañana, porque los cuadernos solo hablan de los negociados en la obra pública. Nada dicen de los negociados con el capital financiero, los agronegocios, el comercio exterior, la fuga de capitales, la especulación con los bonos y títulos de la deuda externa, la complicidad de las fuerzas de seguridad con el narcotráfico y la trata de personas, los negociados con las tierras y la corrupción de jueces y dirigentes sindicales. Todo un sistema que nos hunde en la descomposición social y nos arrastra a la barbarie, y de la cual solo saldremos con una revolución protagonizada por las victimas del capitalismo: los trabajadores y los sectores populares. Marx en el Manifiesto Comunista de 1848 ya decía “La burguesía ha despojado de su aureola a todas las profesiones que hasta entonces se tenían por venerables y dignas de piadoso respeto. Al médico, al jurisconsulto, al sacerdote, al poeta, al hombre de ciencia, los ha convertido en sus servidores asalariados”. ¡¡Ha que viene entonces tanto escandaló de parte de muchos de los que forman parte y se benefician de esta trama!!
Lo patético de este caso es que jueces corruptos, juzgan a empresarios, políticos y jueces corruptos, en medio de todo tipo de operaciones de los medios y los servicios, de periodistas que todo lo sabían y todo lo callaban, de legisladores que ponen cara de yo no fui. De actuales funcionarios, Ceos de las mismas empresas que coimean y disputan negocios y espacios de poder, que hoy gobiernan y lavan millones de pesos a través de aportantes truchos etc. etc. No sabemos en qué va a terminar todo esto, si podemos afirmar tres cosas: 1°) Ninguna clase social se suicida. 2°) No habrá una nueva moral dentro del capitalismo. A lo sumo habrá reconfiguración de los negocios y espacios de poder entre los grupos locales y las multinacionales 3°) Los trabajadores, los pobres de la ciudad y el campo, debemos aprovechar todas las contradicciones y las disputas entre la propia burguesía para avanzar con nuestras propias reivindicaciones, sin dejarnos arrastrar por ninguna de estas fracciones en pugna.
Por último, en medio de tanta impudicia, están los interesados y las almas buenas de los pequeños burgueses que no ven más allá de sus propias narices, que nos llaman a defender estas instituciones, a esta democracia para ricos y corruptos. A esperar hasta las elecciones del 2019 para votar a nuestros próximos verdugos, mientras se profundiza la descomposición social y la miseria causa más estragos. A los trabajadores y al pueblo no nos da igual la forma en que la burguesía ejerce su poder. No nos da lo mismo una dictadura sangrienta que esta democracia para ricos, en donde una campaña presidencial cuesta unos 200 millones de dólares y una simple candidatura a diputado unos 2 millones, lo que de hecho excluye toda igualdad política. Esta no es nuestra democracia, estas no son nuestras instituciones. La democracia que nosotros defendemos y por la cual luchamos es otra, es la democracia que se va construyendo en las asambleas, la que ponga en manos de los trabajadores los medios de comunicación, las fábricas, los bancos y las tierras. Luchamos por una democracia con revocación de los mandatos, por el gobierno y la democracia de las mayorías y no de un puñado de ricos, corruptos y represores. No hay que esperar nada, hay que echarlos a todos y cuanto antes mejor.
PARTIDO GUEVARISTA—agosto del 2018

 

            
La Victoria es de las que se Atreven
El pasado miércoles 8 de agosto vimos quizás uno de los debates más retrógrados que la política de nuestro país pudo haber vivido. Podemos hablar de las barbaridades de Urtubey o de Pinedo…la ambigüedad nada ingenua y oportunista de Cristina Kirchner pero lo único cierto es que la ley no fue aprobada.
Ahora bien, las declaraciones de Cristina muestran el oportunismo mas rancio y asqueroso que podemos conocer, pidiendo que no ataquemos a la oscurantista iglesia católica con sus pedófilos curas y monjas. Ridículo que venga de alguien que durante tres mandatos (dos de ella y una de su marido) donde jamás habilitó el debate en el congreso teniendo mayoría en ambas cámaras.
Las barbaridades de algunos senadores del interior de nuestro país propias del medio evo son de personas retrógradas y que responden a lo peor de nuestra sociedad, y ni que decir de la vicepresidenta atacando verbalmente a un senador de su fuerza política que apoyaba el proyecto. Todo parecía algo entre bizarro y de mal gusto.
Por su parte pudimos observar el malestar también con “La Campaña Nacional por la Legalizacion de Aborto” quien es criticada por no llevar la pelea hasta lo ultimo en la jornada y ser en definitiva un dique de contención mas que un abono para elevar políticamente el movimiento feminista quien esta desgraciadamente hegemonizado por sectores posmodernos que reniegan del feminismo clasista.
Otro análisis que tenemos que hacer es claramente el rol que jugaron las iglesias operando no solo presionando a las y los senadores sino movilizando a distintos siniestros personajes bajo consignas de Cristo Vencerá, típicas del Opus Dei y que fue cómplice de todas las dictaduras.
Hemos visibilizado que la lucha por la interrupción voluntaria del embarazo es una lucha a nivel mundial , y seguiremos luchando por ella mal que les pese a los que gracias al aborto clandestino mantienen negocios millonarios, continuar esta pelea es enfrentar al poder político cómplice ,el escrache público a estos personajes los incomoda , si gobiernan contra las mujeres de la clase trabajadora no hay que dejarlos gobernar mal que les pese a La Campaña y a los sectores del feminismo posmoderno, esto no se logra con performance en las líneas del subte sino con la movilización callejera y la Acción Directa contra Abusadores y Violadores!!!.
La movilización masiva de las mujeres no tiene retorno y será siempre de vanguardia, hoy por hoy las ubica a la cabeza de las luchas en nuestro país y por encima de la burocracia sindical y de otros sectores afectados por el capitalismo.
La lucha por la emancipación de la mujer es mas que justa, es obligación de la clase trabajadora levantar la Bandera del Feminismo Clasista!!! ¡¡¡La Revolución Socialista debe también ser Feminista!!!
Partido Guevarista de Argentina

 

 

Despedimos a un amigo, compañero y camarada !!

 

           

¡¡ EL CAMINO ES ECHARLOS A TODOS!!

Aquí no nos vamos a referir a todas las consecuencias políticas, económicas, sociales y culturales de las políticas llevadas adelante por el gobierno de Macri. Son suficientemente conocidas, explicadas y sobre todo sufridas en carne propia por millones de compatriotas. No vamos a abrumar con estadísticas. Los porcentajes y números muchas veces desvían la mirada sobre lo que realmente importa, las vidas destrozadas, los sueños rotos, los niños y adultos que nos conmueven y avergüenzan por la miseria en la que viven. No vamos a hablar de la corrupción en la justicia y la persecución a los luchadores. Tampoco de denuncias sobre los escandalosos negociados del grupo mafioso que hoy administra el aparato estatal junto a sus socios nacionales y extranjeros, el FMI, el Banco Mundial, las multinacionales y el capital financiero, y el saqueo que están llevando adelante.

No es necesario que nosotros expliquemos el desastre al cual nos arrastran, cuando son los propios funcionarios del gobierno quienes diariamente nos dicen que todo lo que tenemos por delante es más ajuste, más despidos, cierres de empresas, más hambre y miseria para millones de trabajadores ocupados y desocupados. En una palabra, nos están diciendo que el futuro es este presente amplificado y más agravado.

Tampoco nos vamos a referir a la necesidad de romper todo techo a las paritarias, al aumento de las jubilaciones y los planes sociales. Para lograr estas reivindicaciones están luchando cotidianamente millones de trabajadores ocupados y desocupados en todo el País. A esta altura ¿Hace falta seguir hablando del papel traidor de la burocracia sindical? ¿Del avance de las políticas represivas y del intento de sumar a las FFAA en la misma? ¿Del cogobierno y la complicidad de la mayoría del PJ y otros grupos menores sin cuyo apoyo el macrismo no podría llevar adelante estas políticas?

Todo esto lo hemos dicho, argumentado y demostrado, no solo nosotros, sino el conjunto de las fuerzas de izquierda y con sus diferencias, hasta sectores de la pequeña burguesía democrática. En nuestro caso, y en el de otras fuerzas, no solo respecto al macrismo, sino respecto al conjunto de los gobiernos de la burguesía, más allá de los matices y diferencias entre las distintas fracciones de la misma.

No vamos a abrumar con cifras, datos y denuncias, aunque estas sean necesarias, porque la solución a la enorme y general crisis que nos afecta no se resuelve solo en el plano de la lucha económica, sino que se da fundamentalmente en el terreno de la lucha política. Es decir, en la lucha por el poder. En la lucha por establecer quien gobierna al País: Si la burguesía asociada al imperialismo y al capital financiero, o la pequeña burguesía populista agrupada en torno al Kirchnerismo, o la clase trabajadora encabezando una alianza con los pobres del campo y la ciudad, los intelectuales que forman parte de sus luchas y hasta sectores de la pequeña burguesía afectados por la crisis. Nosotros sostenemos que, para derrotar al plan económico, hay que derrotar al mismo tiempo políticamente a la burguesía. Sin esto no hay solución para los trabajadores y los sectores populares.

La crisis que hunde al País en un abismo de hambre, miseria, mafias y descomposición social, es tan general que hoy en día muchos políticos e intelectuales de la propia burguesía dicen que han fracasado como clase dirigente. ¿Qué otro significado puede tener esto que no sea el reconocimiento de que no pueden seguir gobernando? ¿Qué otro significado puede tener, que no sea el de que otra clase social debe tomar el poder en sus manos y sacar a la sociedad adelante, transformándola de abajo a arriba? Reconocer que como clase dirigente han fracasado, significa que los políticos, empresarios, curas, militares e intelectuales burgueses no pueden estar ni un minuto más dirigiendo a la sociedad. Significa que hay que echarlos a todos, que hay que poner en un primer plano la lucha política articulándola con la lucha por todas las reivindicaciones económicas y sociales y dotando a los millones de compañeros ocupados y desocupados que se movilizan en todo el País, que hacen paros y piquetes, ocupan empresas y ministerios, defienden sus tierras y luchan contra los desalojos,  que luchan por el aborto legal, seguro y gratuito, por la defensa de la salud y la educación pública y gratuita, de un plan político que se discuta y apruebe en asambleas obreras y populares, sin esperar a las elecciones del 2.019, pues cada día que pase, solo servirán para que se agraven todos los problemas que ya sufrimos gobierne quien gobierne en nombre de esta burguesía. Echarlos con la lucha sin dudas abrirá una nueva perspectiva, será un paso de enorme importancia para avanzar en la independencia política de nuestra clase y poner la lucha por el poder a la altura de las necesidades del campo obrero y popular.

En este sentido, cuando toda la situación reclama poner en un primer plano la lucha política y profundizar el debate en torno a la salida a la crisis, nos resulta muy grave la posición asumida por el “pollo” Sobrero luego de su discurso en el acto de cierre del paro del día 25, en donde la izquierda jugo un papel destacado organizando los cortes y piquetes en distintos lugares del País. En el acto del Obelisco dijo “Vamos a seguir empujando por esa huelga de 36hs, por un plan de lucha para que caiga el gobierno. Vamos por ganar las calles y la Plaza de Mayo. Vamos por tirar abajo todos los planes de esta derecha de mierda y de todos sus cómplices. Hay que echar a la mierda al gobierno de Macri” Toda una propuesta política correcta para nuestra clase que lucha y se moviliza. Propuesta que lamentablemente resistió hasta que se escucharon las primeras críticas de la derecha y sus lenguaraces periodísticos que salieron en malón a pegarle a Sobrero. El “pollo” atrincherado detrás de un twitter respondió “En realidad lo que quise decir es que caiga el plan económico del gobierno. A los que se sintieron molestos les pido disculpas por este grave error” ¿Grave error? ¿Acaso el error no consiste en subordinar la lucha política a la lucha económica? Si se considera un grave error plantearnos echar al gobierno, cual es la otra propuesta, también esperar al 2.019 y participar del juego institucional de la burguesía ¿Acaso se piensa que este u otro gobierno de la burguesía puede aplicar una política económica que resuelva los problemas de nuestra clase? ¿Pedirle disculpas a los que se sintieron molestos? ¿Es necesario ponerse a pensar quienes se pudieron sentir molestos? ¿Acaso serán los trabajadores y todos los que son víctimas de estas políticas, o serán los hambreadores, los mafiosos ex empleados de JP Morgan, el FMI, los grandes sojeros, los represores y toda la runfla de gobernadores?

Por supuesto que nuestra critica no es personal, aunque tengamos que nombrarlo. Porque el “Pollo” logró sintetizar magistralmente en un discurso y en cinco líneas de twitter toda una política que va más allá de su persona. Es la política economicista que sigue buena parte de la izquierda y que tantas veces hemos criticado. Es la política que combina la lucha sindical y reivindicativa, con las elecciones, el parlamentarismo y el juego dentro del sistema institucional montado por la burguesía como camino privilegiado para hacer desembocar las luchas obreras y populares. Es la política oportunista que cada tanto habla de revolución y socialismo para luego desdecirse en la práctica. Es en definitiva la política que la lucha de Partidos, unida firmemente a la experiencia que nuestra clase vaya haciendo en la lucha, la que también superara estos obstáculos ideológicos que se levantan en su camino hacia la liberación política y social de nuestro País.

En lo personal expresamos nuestra más activa solidaridad y acompañamiento al compañero Sobrero, a los trabajadores que representa y a Izquierda Socialista, frente a la denuncia que “por incitación a la violencia colectiva” presento ante la justicia el reaccionario abogado Santiago Dupuy de Lorne quien califico sus dichos como “una actitud golpista y sediciosa”. En este sentido reivindicamos plenamente el derecho de los trabajadores a expresar libremente nuestras opiniones políticas,-- aunque las mismas “molesten” a la burguesía--, y llamamos a avanzar en la unidad de acción, sin renunciar a ningún debate, en torno a un programa político y reivindicativo cuyos primeros pasos se dieron en el Plenario del sindicalismo combativo del día 23 celebrado en Lanús, y del cual esperamos que ni el sectarismo  o la estrechez política de algunos lo frustren tal como ocurrió en otras oportunidades.

Argentina, 29 de junio de 2018

 

Fíjate de que lado de la mecha te encontrás!

La situación nacional desde hace tiempo viene de mal en peor. Síntoma de ello fue lo sucedido en diciembre pasado cuando algunos sectores de la clase trabajadora y el pueblo salieron a las calles a enfrentar el ajuste que se venía con todo. Reforma previsional primero y luego tenían la idea de ir por la reforma laboral lo cual tuvieron que frenar por semejante descontento social.

Lejos de calmar las aguas el gobierno siguió con su plan de ajuste. Y, como no podía ser de otra manera, esto tuvo su respuesta: en el último mes las estadísticas muestran que en la Capital Federal hubo más de 500 cortes de calles por distintos conflictos obreros, estudiantes, desocupados, etc. La situación es cada día mas grave y la única respuesta que el gobierno esta dispuesto a dar es más ajuste y mas represión.

A nivel internacional la situación no ayuda al gobierno. Todos sus aliados continentales o mundiales están con movilizaciones masivas protestando contra dichos gobiernos. En Brasil, Temer es absolutamente repudiado por la inmensa mayoría del pueblo, la corrupción en Perú se llevó puesto a su presidente, en Francia la huelga ferroviaria lleva más de un mes y no hay perspectivas de solución. También hay que decir que el otro bloque capitalista “enfrentado” a estos personajes tampoco la está pasando muy bien. La detención de Lula y el poco apoyo que le dió el pueblo de Brasil o las inmensas movilizaciones contra el ajuste de Maduro en Venezuela o la misma situación en la Nicaragua de Ortega que intenta avanzar sobre la clase trabajadora con reformas antipopulares y como respuesta recibe movilizaciones constantemente. El horno no está para bollos… .

Está claro que la etapa es de avance de las luchas obreras y pop

ulares, no solo en nuestro país sino en el mundo entero, y es por ello que surgen todos los días organizaciones anticapitalistas que denuncian todo lo que padece nuestra clase. Pero evidentemente con ello no alcanza, es necesaria la construcción del Partido Revolucionario que pueda orientar toda esa energía hacia la Revolución y el Socialismo.

La situación de la ultima semana en nuestro país se ha agudizado y es importante tener claro que la única forma de salir de esta situación es estando en las calles y en constante movilización. No podemos esperar al 2019 como dice el kirchnerismo y la izquierda “pacata” y “reformista”. Por eso desde el Partido Guevarista de Argentina, y como parte del Frente Anticapitalista por el Socialismo (FAS), llamamos a construir un Centro Coordinador de Lucha donde podamos avanzar en golpear al gobierno de conjunto. Acompañando esto, es más que necesario un Paro Nacional, para ello es urgente llamar a Asambleas de Base en los sindicatos, universidades y en los barrios. Allí es de donde van a surgir los gérmenes del Doble Poder necesarios para la Revolución Socialista.

Argentina, 12 de mayo de 2018

Para vencer, hay que construir el Partido Revolucionario

 

Por Partido Guevarista

 

Y digo yo… ya que es tanto lio cambiar las estructuras… ¿No se podría por lo menos darle una pintadita? ¿O ni eso?  Mafalda (Quino)  

 

La cita de Mafalda - con perdón de los doctrinarios - escrita en los años 60, mantiene plena actualidad. Es que en nuestro País lo viejo se resiste a morir y lo nuevo tarda en nacer. Ya se sabe que cambiar la estructura económica y social capitalista es mucho más que un lio. Requiere sacrificios enormes por parte de los trabajadores, los pobres, la juventud y de todos aquellos explotados, discriminados y marginados por el sistema actual.

 

Todos sabemos, por la experiencia internacional y nacional, que será una lucha sin cuartel, que  muchos podremos caer en el camino, que la ferocidad de la burguesía local y sus socios imperialistas, nos arrastraran a las cárceles, a la tortura y a la desaparición. Ya lo hicieron decenas de veces - y si no somos prisioneros ideológicos de “esta democracia” y del parlamentarismo burgués- no podemos hacernos ilusiones en que no lo intenten otra vez más en la medida en que crezcan las luchas obreras y populares, y junto a ellas la violencia popular revolucionaria como respuesta a la violencia de los de arriba.

 

Esto lo comprendieron y lo enfrentaron nuestros heroicos compañeros en los años 60-70, y se dedicaron de lleno a organizar el partido revolucionario, el Frente Anticapitalista por el Socialismo y a organizar la violencia popular revolucionaria como respuesta a la ferocidad y a las políticas de la burguesía asociadas al imperialismo.

 

Claro, cambiar las estructuras es un “lio” y no son pocos los que retroceden ante la magnitud y los sacrificios que demanda semejante tarea. Entonces ¿Por qué mejor no le hacemos una pintadita? Sobre todo cuando hay decenas de organizaciones y capas sociales pequeño burguesas listas, con la brocha en la mano, y litros de pintura preparados para embardunar la conciencia obrera y popular, con la idea de que puede haber un capitalismo más humano, más bueno. Un “estado de bienestar” basado en la colaboración entre patrones y obreros como expresión de la unidad nacional.

 

La mala calidad de esa pintura y los retoques que puedan hacer ya los conocemos. Los vivimos con el populismo y las propuestas socialdemocratizantes que permean a buena parte de la izquierda reformista. Nada de eso nos ha sacado, ni nos sacará, de la miseria en la que vivimos más de quince millones de trabajadores ocupados y desocupados. No sacará a los más de 370.000 chicos que viven en la indigencia, no nos abrirá camino a una vida digna y más humana. No terminará con el gatillo fácil, la violencia contra las mujeres, la explotación de las mismas y la trata de personas.

 

Plantearnos estas cuestiones en el marco de la actual situación política, en donde lo distintivo es el auge de las luchas de masas, es clave. Venimos de un mes en donde millones de compañeros y compañeras se han movilizado por las más diversas reivindicaciones.El 25 de febrero la convocatoria obrera de Moyano junto a las dos CTA, el 8 de marzo miles de compañeras movilizadas en todo el país reclamando entre otras reivindicaciones, la despenalización del aborto, igual salario por igual trabajo, etc. 

 

El 24 de marzo centenares de miles de compañeros ocupando las calles en homenaje a los compañeros desaparecidos y reclamando no a la prisión domiciliaria a los genocidas, no a la represión de ayer y de hoy, no al ajuste, fuera Macri, los Gobernadores y los cómplices de los mismos. Y todo esto apoyado en miles de luchas por abajo que abarcan toda la geografía del País contra los despidos, por paritarias sin techos, contra el gatillo fácil, la represión y la libertad de los presos políticos.

 

Es decir, estamos asistiendo a un despliegue enorme de las energías del campo obrero y popular, que nos plantean una serie de problemas de cuya correcta resolución dependerá el futuro inmediato de estas luchas. Por ejemplo ¿Estas energías serán arrastradas a alguna de las urnas que ofrece la burguesía, o en medio de las luchas lograremos escindir, separar de la influencia ideológica que ejerce la misma a una parte de nuestra clase, y abrir una alternativa independiente que organice la lucha para conquistar el poder obrero y popular? 

 

¿O será el Kirchnerismo junto al PJ y parte de la burocracia sindical, quien canalice estas energías al ofrecerse como el mal menor, arrastrando tras de sí a sectores del progresismo y el reformismo pequeño burgués?. Esta variante estuvo en el centro de los debates que atravesaron a Memoria, Verdad y Justicia con motivo de la preparación de la marcha del 24 de marzo.Todos estos problemas, cuya actualidad nadie puede negar, no se resolverán en la dirección correcta sin construir el Partido de la Revolución Socialista. 

 

Nosotros no hacemos un fetiche del Partido. Somos conscientes de que un Partido se constituye en una fuerza revolucionaria no solo por lo que dice, sino también por lo que hace. Por su capacidad de vincularse y aprender de las masas, y también si es capaz de demostrar en los hechos que puede enseñarle algo a las mismas. Solo en esta ida y vuelta dialéctica se forjan los cuadros.

 

Es en el Partido revolucionario en donde los trabajadores conscientes desarrollan un profundo sentido de su responsabilidad social, donde auto asumen una disciplina consciente, donde valorizan la solidaridad y a través del debate colectivo, la crítica y la autocrítica superan el individualismo y el espíritu de competencia que les impone el sistema capitalista en la lucha por vender lo único que poseen, su fuerza de trabajo. Es solo en un Partido de este tipo en donde los trabajadores logran superar el pensamiento fragmentado que está en la base del sistema productivo capitalista.

 

Los trabajadores al no dirigir la producción social, tanto material como espiritual, no pueden formarse un panorama de conjunto del funcionamiento de la sociedad, del papel de las clases sociales y del fundamento de sus luchas. En este sistema cada trabajador ocupa un lugar predeterminado por otros. Es un punto en la cadena de producción dirigida y organizada por la burguesía, y de esta forma su pensamiento se ve comprimido a lo puntual, a lo inmediato. En ausencia de un Partido revolucionario, su pensamiento no logra superar el corporativismo y el sindicalismo.

 

Construir este Partido de nuevo tipo es la tarea clave. Aquí tenemos que poner el centro de nuestras energías e inteligencia. Porque sin una organización de revolucionarios capaz de orientar las luchas de nuestra clase no habrá solución a la barbarie a la que nos arrastra la burguesía. Porque mientras nuestra clase este bajo la hegemonía ideológica de la misma no tendrá más remedio que arrastrarse detrás de una u otra variante que le ofrezca la misma. 

 

El Partido que nos proponemos construir, firmemente vinculado a las masas y a sus luchas, será un impulsor decidido del Frente Anticapitalista, un organizador de la violencia popular revolucionaria con capacidad de dirigir las luchas en todos los terrenos. Un Partido que al articular las luchas económicas, teóricas y políticas en un solo puño sea capaz de elevar las energías y combatividad de las masas a la conciencia de la necesidad de la revolución y el socialismo. ¡¡No queremos más pintaditas que dejen intacta la vieja y podrida estructura del capitalismo dependiente!!

 

Santa Fe y la represión del "Socialismo"

 

Por Partido Guevarista regional Santa Fe 

 

De manera correcta, abundan en el país las denuncias sobre las políticas represivas impulsadas por el Macrismo. Pero ocurre que aquí no solo reprime Macri y Cía., ya que el Socialismo, que desde hace años gobierna en la Provincia - y que gusta presentarse como una opción progresista - no le va a la zaga en esta materia.De acuerdo a las estadísticas, es en Santa Fe donde existe la policía más violenta y corrupta del país. Es la provincia en donde se ha producido el mayor número de asesinatos por casos de “gatillo fácil” en relación al número de habitantes - 370 casos - y el mayor número de muertes en las comisarías por torturas.

 

Pero no solo esto, en los doce años que llevan gobernando los socialistas, se han producido siete desapariciones forzadas, siendo los casos más emblemáticos el de Franco Casco - un humilde joven de la Pcia de Buenos Aires que vino a Rosario a visitar a unos familiares - y el del trabajador municipal Pichón Escobar, que después de ser detenidos y golpeados hasta morir, aparecieron flotando en el río Paraná.El último caso, es el de la maestra, de apellido París, que fue a una seccional a realizar una denuncia por un robo que había sufrido y murió en dicha comisaría, esposada y con signos de golpes en su cuerpo. 

 

El entramado represivo que existe en Santa Fe no se limita al accionar policial y a la justicia, que la blinda con impunidad, sino que incluye la utilización de “soldaditos”, que en estos últimos años asesinaron a seis militantes sociales en distintos barrios de la ciudad, entre ellos al compañero Cristian Aquino, histórico militante de la lucha del Lavadero Virasoro y participe activo y solidario de las luchas de los trabajadores de distintos gremios, de las luchas por viviendas y por las diversas reivindicaciones obreras y populares.

 

El caso del del compañero Cristian - del cual este 2 de abril se cumple tres años - es paradigmático. Al solidarizarse junto a otros compañeros de la Coordinadora Anti represiva de Rosario, en la lucha por la reposición de un delegado de una pizzería de la ciudad, la Cámara Gastronómica y los burócratas del sindicato Gastronómico y Pasteleros marcharon al Consejo Deliberante para denunciar que eran víctimas de una “mafia sindical” que extorsionaba a los empresarios.

 

Allí fueron recibidos por concejales del PS, el FPV, el PJ y el Frente Renovador, que avalaron públicamente dicha denuncia. Es más, existen testigos que en un cuarto intermedio de esa reunión, los empresarios dijeron que “Estos van presos o terminan en un zanjón”… ¡Quince días después Cristian era asesinado por una patota de ocho soldaditos en la Villa en donde había nacido y vivido la mayor parte de su vida!

 

Tres años después la causa ha sido archivada, mientras que se mantiene abierta la causa penal - a punto de ser elevada a juicio oral - contra dos compañeros, entre ellos el delegado despedido, por la cual les podría corresponder penas de hasta ocho años de cárcel. De esa manera se cumple lo determinado por la patronal: “Pesos o en un zanjón”. ¡Así funciona la justicia en la “progresista Santa Fe”! 

 

Este 11 de abril, planteando la necesidad de construir la lucha unitaria y sin sectarismos contra la represión, desde la CAR marcharemos con las consignas de, “Los empresarios ordenan, el gobierno obedece, la policía libera la zona, el soldadito dispara y la justicia brinda impunidad” hacia los tribunales de Rosario - no para exigir justicia - sino para denunciar la complicidad de la misma con las políticas represivas implementadas por el gobierno socialista.

 

Estas políticas, que se ven profundizadas a partir de los convenios sellados con el gobierno nacional para la supuesta lucha “contra el narcotráfico”, han determinado la ocupación militar por parte de la Gendarmería, la Prefectura y la Policía Federal de las barriadas más humildes de Rosario y Santa Fe. Mientras tanto, toneladas de droga provenientes de Paraguay y Bolivia siguen circulando sin problemas por el Rio Paraná y las rutas que atraviesan la provincia.

 

Así, mientras los socialistas, que salieron terceros detrás del PRO y el PJ en las últimas elecciones,  se debaten en medio de una dura interna para determinar si marchan del brazo del PRO o forman una alianza con el PJ y diversas variantes del progresismo local - que incluye a parte de la izquierda - para retener la Provincia en el 2.019, siguen aplicando las políticas de ajuste y el pacto fiscal, fijando por decreto un aumento del 16% para los empleados públicos y los docentes, dando así por tierra con las paritarias. En definitiva, “el mal menor” se parece demasiado al mal mayor que sufrimos desde hace décadas.

 

Libertad a los compañeros presos del 14 de diciembre

 

Por Martín Ravazzano 

 

Han pasado más de tres meses y todavía continúan detenidos Parodi, Giusto y Carrizo, los compañeros que salieron a las calles a protestar junto a miles en la jornada del 18D contra la Reforma Previsional de Macri, los gobernadores y sus representantes parlamentarios, como los senadores y diputados peronistas (que votaron todas las leyes del ajuste).

 Diciembre fue un mes plagado de luchas y represión, como el 12 de diciembre cuando las organizaciones que integramos el FAS - junto a otras - marchamos para repudiar la presencia en el país de representantes de la Organización Mundial del Comercio y fuimos duramente reprimidas, razón por la cual encarcelaron a Hernán Centeno de CS y Natalia Pérez de las Defensorías de Género.

 La política represiva del gobierno no significa que Macri y los suyos estén fuertes, más bien todo lo contrario, ya que se ven obligados a utilizar esta herramienta debido a la crisis que los golpea y la bronca, cada vez más creciente, de la mayoría de la población, que sufren las consecuencias de un plan de ajuste tremendo.

Para enfrentar las luchas, que constituyen la expresión activa de la bronca obrera y popular, el gobierno está tratando de criminalizar las protestas y darle rienda suelta a la política del “gatillo fácil”, por ejemplo reivindicando al policía Chocobar, que mató por la espalda a un chorro que no tenía ninguna posibilidad de defenderse ni lo había atacado.

Sin embargo, la crisis es tan grande que los de arriba no han podido garantizar la aplicación del a “doctrina Chocobar” ni la posibilidad de dejar en la cárcel a la mayoría de los luchadores que tomaron como rehenes. ¡A pesar de los esfuerzos de Macri la justicia falló en contra del desprocesamiento del policía asesino y tuvo que dejar en la calle a la mayoría de los compañeros encarcelados, como Arakaki, Ponce, Hernán Centeno y Natalia Pérez.

En este contexto, la movilización no ha logrado aún la liberación de los tres compañeros que se mantienen tras las rejas por los acontecimientos del 14D, lo cual es una deuda pendiente para las organizaciones que nos reivindicamos revolucionarias, antiimperialistas, combativas o, al menos democráticas.

 ¡Debemos movilizar para arrancarlos de la cárcel! El 17 de abril, que es el Día Internacional de los Presos Políticos, es una buena oportunidad para marchar por ellos, en el marco de la exigencia de la liberación de todos y cada uno de los luchadores que mantienen los diferentes gobiernos capitalistas en sus cárceles en todo el mundo.

Contra la retórica "antiimperialista"... política anticapitalista

 

Por Martín Ravazzano - PG - 
La crisis capitalista mundial cada día nos deja más claro cuál debe ser el planteo de los revolucionarios, particularmente en nuestro continente, donde la lucha de clases se expresa de manera cada vez más aguda, reclamando un análisis más fino de quién es quién y qué rol juega en momentos donde la confusión (incitada) reina y se transforma en dique de contención para la radicalización de la lucha obrera y popular.

Desde hace unos 20 años, cuando Chávez llegó al gobierno de Venezuela y estallaban las economías neoliberales surgieron gobiernos denominados “progresistas” y “populistas“, que si bien tuvieron algunos matices de diferencia, ninguno de ellos atacó en profundidad al capitalismo.

En otras palabras, podríamos decir que surgen con una retórica antiimperialista (en el mejor de los casos), pero que en económica continúan gobernando bajo las órdenes del capital financiero y los organismos internacionales de crédito. Tal es el caso de la ex presidenta de nuestro país, quien públicamente llegó a decir que “¡No sé de qué se quejan, si somos pagadores seriales…!”

Es evidente que con la retórica enfrentan (y repito, a veces) al gobierno de los EE.UU., pero sin decir nada acerca de otros países imperialistas, como China o Rusia. Pareciera que hablar de antiimperialismo es sólo cuando se refieren a los yanquis o sus bases militares. ¡Pero nada dicen de las bases chinas en la Patagonia o las multinacionales de esa potencia en Venezuela! ¿Es que existen imperios buenos y otros malos? ¡La respuesta es NO!

Criticando a unos y no a todos, estos gobiernos – que no practican el anticapitalismo – son, (retóricamente hablando) “antigringos. Sin embargo, una política verdaderamente antiimperialista tendría que ser - para no caer en la demagogia intrascendente - consecuentemente anticapitalista. ¿La contradicción principal sería entonces Neoliberalismo vs Neodesarrollismo? O ¿Imperio vs Nación? ¡La respuesta vuelve a ser que NO!

Para los anticapitalistas consecuentes, la contradicción principal continúa siendo de clase, capital/ trabajo, razón por la cual aquellos gobiernos que apelan a la retórica sin pasar a los hechos no son otra cosa que defensores coherentes del Capitalismo… del que ellos llaman “menos malo”, “humano” u otras adjetivos utilizados para confundir al pueblo, impulsando proyectos nefastos que, en el mejor de los casos, tratan de redistribuir una parte miserable de la riqueza.

Para concluir, podemos afirmar que a estos “anticapitalistas” de pico ¡Jamás se les cruzaría por la cabeza la idea de “meter el cuchillo hasta el hueso”, atacando en serio lo que hay que atacar para cambiar la situación de hambre, miseria y desocupación de las mayorías obreras y populares: la propiedad privada de los burgueses!

En nuestro país hace rato se escucha que están los “pibes para la liberación”. Sin embargo, el proyecto político que defienden no quiere la liberación, ni siquiera quiere que Macri se vaya antes, sino que apuestan entonces a la gobernabilidad y a la defensa de la democracia.

Es por ello, que desde el Partido Guevarista de Argentina e integrantes del Frente Anticapitalista por el Socialismo (FAS ) apostamos al anticapitalismo más visceral, movilizando constantemente en defensa de la clase trabajadora y el pueblo, apostando a elevar la radicalización de cada enfrentamiento con los explotadores y sus fuerzas represivas. 

 

Declaración del FAS
 
Con el impulso del debate parlamentario sobre el aborto, el presidente Mauricio Macri intentó "correrse hacia la izquierda" con el propósito - más que obvio - de desviar la atención del movimiento de masas, que por cuestiones concretas apunta hacia el Plan de Ajuste que rebaja salarios, despide a miles y flexibiliza a los que “tienen la suerte de mantener sus trabajos”.
 
De esa manera, el gobierno recurrió a la demagogia para tratar de apuntalar a un régimen que hace agua. Sin embargo esta maniobra, como todas las que realizan en este contexto, les ha salido mal, empujando a la calle a miles de mujeres que protagonizaron una movilización gigantesca el pasado 8 de marzo, en el marco de la jornada mundial de lucha.
 
La chicana gubernamental abrió una "Caja de Pandora", desde donde salió la marcha o procesión “antiaborto”, que congregó a miles de rostros que parecían decirle a Macri que “los argentinos somos derechos y humanos”, rememorando con sus gestos las épocas de la dictadura en la cual Videla y los suyos aún tenían cierto apoyo social.
 
La discusión pergeñada por Durán Barba exacerbó la tendencia principal de la situación actual: una gran polarización que anuncia combates decisivos entre las clases, proceso que tuvo un salto de calidad con lo ocurrido en el 18D en el marco de la “batalla” contra la Reforma Previsional, gracias a la cual se tumbó, aunque sea momentáneamente, a la Reforma Laboral.
 
La marcha “Por la Vida”, organizada por chetos, sotanudos y fascistas no significó ningún fortalecimiento del gobierno o del régimen, sino que expresó a un sector minoritario de la sociedad que - debido a sus intereses de clase - reclama que se “vaya a fondo” con el ajuste, asumiendo que el gobierno no lo cumple, no por falta de convicción sino por debilidad.
 
La izquierda debe tomar nota de esta situación, aprovechándola para organizar los combates que boicotean los cómplices del ajuste - la podrida burocracia sindical y la oposición patronal - convocando a un Congreso o Asamblea de Luchadores que vote la puesta en marcha de un Plan de Lucha Independiente contra todas las políticas del gobierno.
 
La movilización hacia la Plaza de Mayo para repudiar al gobierno y recordar a los/as mártires, demostró que la izquierda tiene una gran capacidad de convocatoria, que debe ser puesta al servicio de la lucha. ¡La izquierda movió tanto o más personas que el aparato kirchnerista, que montó un acto previo para reivindicar a Cristina y sus política de “derechos humanos”!
 
El debate que tuvo lugar en el marco del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, en relación a la posibilidad de organizar o no un acto con los kirchneristas, fue fundamental, porque se saldó a favor de quienes creíamos necesario continuar marchando de manera independiente. Esto permitió la realización de un acto histórico, tanto en masividad como por contenido.
 
El acto unitario no cuajó debido a la negativa de los k a juntarse con la izquierda, decisión que dejó peor paradas a las organizaciones que reclamaban la unidad. Es que la alianza entre peronistas y macristas les impide, no sólo criticar los gobiernos de Néstor y Cristina, sino permitir que sus bases escuchen el planteo de luchar contra el ajuste como en el 18 D.
 
Las organizaciones que integramos el Frente Anticapitalista por el Socialismo participamos activamente en las discusiones y en la marcha, encabezando una gran columna con una bandera que sintetizó la posibilidad de construir desde abajo una salida independiente: ¡Fuera Macri, sus gobernadores y todos sus cómplices! ¡Por la Revolución Socialista!
 
¿Cómo no hablar de Socialismo, cuando el Capitalismo sigue dando muestras de su incapacidad para resolver las demandas elementales de las mayorías? ¡La construcción de un movimiento o frente político que se proponga pelear consecuentemente por esa salida, adquiere hoy por hoy un carácter estratégico!
 
Para eso no sólo habrá que emprender una pelea a brazo partido contra el gobierno y sus cómplices directos, sino hacia adentro del amplio movimiento que desplegó sus alas este 24M, enfrentando a quienes pretenden ganar a los/as socialistas para convertirlos en la “pata izquierda” del “Frente Anti Macri” que están organizando de la mano del Papa Bergoglio.
 
La burguesía sabe que el horizonte macrista es limitado y que los kirchneristas están en crisis terminal, razón por la cual necesitan contar con una alternativa demagógica o “nacional y popular” que sirva para engañar al movimiento de masas, maquillando al sistema capitalista colonial para seguir aplicando las políticas antiobreras que ordenan los dueños del mundo.
 
El 18D, el 8M y el 24M son ejemplos claros de la posibilidad que tiene la izquierda de aparecer como una opción. Esas jornadas también pusieron de manifiesto, que para avanzar en ese sentido habrá que profundizar los debates que explotaron en el seno de Memoria, Verdad y Justicia, derrotando a los enemigos de la independencia de clase y del Socialismo.

Pretenden llevar al EMVyJ a la cola de la Iglesia y el Kirchnerismo

 
En la marcha de 2016, que no fue cualquiera
ya que se conmemoraban los 40 años del
golpe, se incluyó en la consigna contra
Macri y el ajuste a "los gobernadores", 
que ahora algunos quieren sacar...
Declaración del FAS (Convergencia Socialista, Partido Guevarista y Frente de Acción Revolucionaria)
En las reuniones del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia para organizar la marcha del 24 de marzo - que continúan - está desarrollándose un debate, que aunque se exprese alrededor de una consigna, es de fondo. Desde la mesa del EMVyJ, los dirigentes del PCR plantearon la necesidad de “sumar fuerzas para golpear al gobierno”, haciendo todo lo posible para tender puentes con el kirchnerismo y sus aliados.
Sabedores de que no existen condiciones para hacer un solo acto o documento, estos referentes, secundados en esta ocasión por el MST, el Nuevo MAS, Venceremos, el PRml y el PRT, propusieron que se redacte una declaración que le dé un “carácter general de protesta” a la jornada y que la consigna principal sea sólo “contra Macri”, calificando de sectarios a quienes queremos incluir la frase “y los gobernadores.”
En otras circunstancias este debate podría haber sido menor o incluso de “detalles”. Pero en un contexto en el cual la Iglesia Católica, el PCR, Libres del Sur y otras organizaciones  están construyendo una alianza que pretende incluir al kirchnerismo, deja de ser una discusión entre “sectarios empedernidos” y personas con un espíritu “más amplio”, para convertirse en un cruce de caminos entre dos estrategias irreconciliables.
Por un lado están quienes preparan un nuevo engaño, atando nuevamente a los trabajadores al carro de los patrones “progresistas”. En el otro lado del mostrador quienes, sin negarnos a unirnos en la lucha con todos los que la empujen, no estamos de acuerdo  endejarnos atrapar por este tipo de maniobras, cuyo propósito no es organizar ninguna huelga sino “mojarle la pólvora a la combatividad” obrera y popular.
Si estuviesen realmente interesados en aplicar la “unidad de acción” contra el gobierno, los camaradas del PCR y sus circunstanciales aliados deberían levantar un planteo mucho más concreto y libre de cualquier especulación electoralista, como por ejemplo la “Huelga General para echar o derrotar a Macri”, proponiéndole esta consigna a todos los sectores dispuestos, no sólo a levantarla sino a convocarla...
No lo hacen porque saben que el Frente Para la Victoria de Cristina, la CETEP, el Papa o las burocracias más “combativas” están totalmente en contra de esta perspectiva, coincidiendo entre todos ellos en tratar de canalizar la bronca obrera hacia el callejón sin salida de las elecciones y del parlamentarismo burgués. ¡Por eso, a ninguno de estos se les ocurre impulsar asambleas y plenarios de delegados en los sindicatos para votar el Paro Nacional!
¡Todos estos defendieron el contenido del acto de Moyano, que no fue otro que el de apuntar hacia las elecciones para “castigar” a Macri! ¡Todos estos - muchos de los cuales gobiernan provincias aplicando el ajuste - no hacen otra cosa que tirarle litros de agua (bendita) al fuego que quedó encendido luego de la épica “Batalla del Congreso”… no vaya a ser que tambalee la democracia capitalista que defienden con uñas y dientes!
Desde nuestro punto de vista lo mejor sería levantar las consignas de ¡Fuera Macri y los Gobernadores! y el ¡Argentinazo! para el próximo 24M, a pesar de lo cual no tenemos problema en sostener las consignas que dieron lugar al debate, ya que por más limitadas que sean tienen un carácter enormemente progresivo si se las compara con el contenido que algunas organizaciones pretenden imponer. 

 

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA SITUACION POLITICA
Después de las elecciones de octubre, que le dieron el triunfo al macrismo, y antes de las jornadas de diciembre, se había abierto en la izquierda y sectores del progresismo un debate que giraba en torno de la fortaleza o debilidad del gobierno. De acuerdo a qué posición se adoptara en esta cuestión, se deducían dos tácticas: Un saludable repliegue, acompañado del infaltable dialogó, negociación y adaptación a las políticas del gobierno, o un impulso a las luchas contra el ajuste, los despidos y la represión que siempre acompañan estas políticas. Como generalmente ocurre, este debate fue saldado por los trabajadores ocupados y desocupados movilizados y luchando en las calles a lo largo y ancho del País. Hoy nadie pone en duda la debilidad del gobierno para llevar adelante sus políticas. Ni siquiera sus propios aliados y los medios de comunicación que lo protegen. Pero que el gobierno este debilitado no significa que ya este derrotado. Esto se comprende. Hoy sobre la base de la nueva situación abierta por las luchas, a este debate que no es ocioso, se incorporan nuevos aspectos que es necesario analizar.
En nuestra opinión, hay cuatro cuestiones fundamentales a tener en cuenta.
1°) Para que este debate no sea abstracto, cuando los marxistas hablamos de fortalezas o debilidades políticas, siempre hablamos de relaciones de fuerzas entre las clases y capas sociales en pugna. Por lo tanto la pregunta que debemos hacernos es ¿Fuerte o débil en relación a quien, y para qué?
2°) Los cambios en las relaciones de fuerza entre las clases sociales en lucha, siempre son la expresión de cambios en la conciencia, en la subjetividad de la clase y capas explotadas y varían en relación con la experiencia de las mismas, y el trabajado abnegado y la influencia que logren las fuerzas revolucionarias
3°) Los marxistas revolucionarios no luchamos solo contra tal o cual gobierno. Luchamos por derrocar a la burguesía e imponer un gobierno de los trabajadores y los sectores populares y así abrir paso a la construcción del socialismo, expropiando a la burguesía y a las multinacionales, las tierras, las fábricas, los bancos y construyendo una nueva democracia basada en la auto organización obrera y popular
4°)Por lo tanto, el análisis no debe limitarse a la fortaleza o debilidad del gobierno, sino que debe abarcar al conjunto de la burguesía y su relación con la fortaleza o debilidad de la clase obrera y sus aliados en las luchas que brotan sobre la base de las relaciones sociales existentes.
Tener en cuenta estos aspectos es de fundamental importancia, pues como fruto de las luchas que están en curso, podemos asistir a una crisis de gobernabilidad por parte del macrismo, crisis que no debemos confundir con una crisis de poder. En estos últimos años hemos asistido a numerosas crisis de gobernabilidad, al deterioro y perdida de legitimidad de sus instrumentos institucionales de dominación, de sus partidos políticos y fuerzas represivas. Paso con Alfonsín, con los últimos años de Menen, en el 2001 con De la Rúa etc. pero en cada una de estas oportunidades la burguesía logro retener el poder. Cambio los elencos gobernantes, hizo nuevas promesas y despertó nuevas ilusiones. Con el Kirchnerismo, ascendió al gobierno una fracción de la burguesía reformista que recompuso hasta donde pudo la gobernabilidad y la institucionalidad burguesa. Y así el capitalismo dependiente, golpeado y deteriorado siguió andando. Hasta que los representantes de la gran burguesía pro imperialista se recompusieron, y volvieron al gobierno con Macri a la cabeza y su banda de yupis, gerentes de las multinacionales y el capital financiero. Lavadores profesionales de dinero, dueños de off shore, beneficiarios de la dictadura y de los distintos gobiernos “democráticos” y cómplices de los pocos genocidas encarcelados que hoy quieren enviar de vuelta a sus hogares. Ha agravado todos los problemas que ya padecíamos los trabajadores ocupados y desocupados, los pobres del campo y las ciudades y ataca con ferocidad a los pueblos originarios. Destruye el sistema de salud pública y la educación, hunde al País en la especulación financiera, la inflación y la deuda externa, al tiempo que entrega las riquezas naturales, y envenena la conciencia social con mensajes xenófobos, de mano dura, leyes represivas y mayor sumisión al imperialismo.
Frente a estas políticas que empujan a la lucha a cientos de miles de hombres y mujeres, se viene conformando, no sin disputas políticas e ideológicas a su interior, un amplio y variopinto arco opositor. Es cierto, la gran burguesía pro imperialista y el gobierno que hoy la representa, chocan con grandes dificultades y debilidades para imponer sus políticas. Sectores de la propia burguesía son conscientes de que una nueva crisis de gobernabilidad está golpeando sus puertas. Frente a esto diversas corrientes del PJ y parte de la burocracia sindical con Moyano a la cabeza, están preparando el recambio-sin romper con el gobierno y negociando con el mismo a pesar de las contradicciones y aprietes mutuos- y arrastran por este camino a sectores del progresismo pequeño burgués, parte de la izquierda reformista, sectores de la iglesia y el empresariado dispuestos a cuestionar al gobierno, criticando los aspectos más revulsivos de la dependencia, el papel del capital financiero y la sumisión al imperialismo sin cuestionar y luchar contra el sistema capitalista en su conjunto. Estas corrientes inciden con fuerza en el campo obrero y popular y son parte de las debilidades que aún debemos superar.
La lucha de los trabajadores, aun siendo defensivas, produce maravillas. Entre otras cosas partió a la burocracia sindical agrupada en la CGT, introdujo crisis en el gobierno y sus aliados, generó mejores condiciones para el debate político entre los trabajadores y la absorción de las ideas revolucionarias por parte de los mismos. Todo esto eleva el papel de nuestra clase en la vida política, social y cultural de nuestro País empujando a nuevos destacamentos a la lucha. También sabemos que nuestras fortalezas residen en la unidad y la organización para encarar las mismas en mejores condiciones. Pero debemos reconocer que el nuestro es un ejército que aún tiene serias limitaciones que debemos superar rápidamente. ¿Cuáles son estas? Imaginemos un ejército cuyo mando está en manos del enemigo- en este caso de la burocracia sindical- ¿Qué se puede esperar del mismo?. No otra cosa que traiciones, emboscadas, falsos caminos, rendiciones sin luchar, ataques a los que se rebelan, dispersión de nuestras fuerzas, confusión y divisiones. En estas condiciones los destacamentos que aquí y allá se rebelan y denuncian esta situación, libran una guerra de guerrillas de manera dispersa. Luchas contra los despidos y por aumento de salarios por aquí, luchas de los pueblos originarios por allá. Lucha contra la represión y la libertad de los presos políticos por otro lado. Enorme movilización en todo el País, con paro incluido, en el día internacional de la mujer trabajadora, articulando la lucha por la igualdad de género, con las reivindicaciones de clase, exigiendo aborto legal, seguro y gratuito e igual salario por igual trabajo, basta de femicidios etc.
Estas fuerzas que luchan dispersas, obtienen un triunfo hoy y corren el riesgo de perderlo mañana. Estas luchas frente al mando unificado de la burocracia, las patronales y el estado, dispersan energías y exigen enormes sacrificios que se ven multiplicados por la presencia entre nosotros de quinta columnistas que utilizan diversos ropajes ideológicos generando todo tipo de confusiones. Desde Moyano que se plantea revivir al MTA junto a las dos CTA y algunos movimientos sociales, pasando por personajes como los clericales vaticanistas encabezados por Juan Grabois, que están en contra de la despenalización del aborto y traicionan a las compañeras más pobres, a las que dicen representar, y que son las mayores víctimas de los abortos clandestinos; hasta el PCR quien junto a los K, algunos progres y el MST se oponen en las reuniones de Memoria, Verdad y Justicia preparatorias de la marcha del 24 de marzo- que sin dudas será masiva- a la consigna “Contra Macri y los gobernadores” porque eso constituiría un ataque a ¡¡Rodríguez Saa y Alicia Kirchner!! ¿Qué podemos decir frente a esto?….¡¡todo lo que se les ocurra compañeros!!
Frente a esto urge convocar a encuentros y asambleas de los sectores clasistas de los trabajadores ocupados y desocupados y los movimientos sociales, con el objetivo de construir un centro coordinador de las luchas, que se dote de un programa reivindicativo que unifique el conjunto de los reclamos tal como lo venimos planteando desde el FAS, al tiempo que profundizamos los esfuerzos por ganar trabajadores, delegados, comisiones internas y sindicatos para esta política de confrontación con el gobierno y el conjunto de la burguesía. Sino construimos nuestro propio estado mayor, con nuestras luchas podremos derribar al gobierno, pero otra vez los frutos de las mismas caerán en manos de la burguesía.
El gobierno de los ricos y el capital financiero internacional es consciente de sus propias debilidades, pero no ha renunciado a ninguno de sus objetivos. Hoy en complicidad con la mayoría de la burocracia empresarial-sindical busca otros caminos para imponer sus planes de reforma laboral, rebajar salarios y anular conquistas sociales. Avanza en el camino iniciado por el Kirchnerismo de reivindicación de las Fuerzas Armadas –Recordar el infame abrazo de Hebe con Milani- Ha invertido 2.000 millones de dólares en el reequipamiento de las mismas, mientras le roba a los jubilados cien mil millones de pesos y elimina subsidios y miles de planes sociales. Acordó con el Comando Sur de EEUU la instalación de una base militar en Misiones y la creación de una fuerza militar de acción rápida para la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, que son los ejes centrales de la actual doctrina de seguridad nacional impulsada por los yanquis. Al mismo tiempo ha oficializado la política de gatillo fácil al reivindicar a Chocobar como un héroe y profundizado la represión en todo el País. Pretende extraditar a Jones Hualas, reprimió y detuvo a 15 compañeros entre quienes se solidarizaron con el mismo. No se define la absolución de los compañeros petroleros de Las Heras, acusados de un crimen que no cometieron. Mantiene procesados a Ponce, Arakaki y varios más desde diciembre, mientras mantiene la orden de captura sobre Sebastián Romero.
Para finalizar.
El Marxismo en tanto teoría revolucionaria debe ser una guía para la acción y la lucha por derrocar a la burguesía, abriendo paso a la construcción del socialismo, a una nueva forma de civilización, más humana, más solidaria. Fuera de esto, el Marxismo, en el mejor de los casos, queda reducido a un método más o menos apto para explicar la realidad pero no para transformarla. No se trata de contarle a los obreros y los pobres solo lo mal que viven, lo traidores que son los burócratas, lo cruel que es la burguesía. Esta realidad la viven y sufren en carne propia. No alcanza con la lucha sindical por mejores salarios y condiciones de trabajo. Como decía Santucho, no se trata de ser buenos para luchar solo por las botas y el uniforme. Debemos dotarnos de una estrategia de poder, púes, es en este terreno, el de la política, en donde se libra la verdadera lucha de clases. Y a esta lucha no se salta espontáneamente desde la lucha económica y sindical contra tal o cual patrón o contra tal o cual gobierno. No planteamos renunciar a esa lucha, no somos tan torpes. Pero tampoco somos tan torpes como para no articular esas luchas con una estrategia de poder. El Marxismo no es esa especie de papilla recalentada que algunos le ofrecen a los trabajadores y a los sectores populares, para indigestarlos con el pacifismo y la adaptación a la legalidad burguesa. Es el arma espiritual de los trabajadores, y debe encontrar en los mismos el arma material para derrotar a la burguesía.
PARTIDO GUEVARISTA- 9 de marzo del 2.018

Declaración del FAS: Frente a la crisis nacional, impulsar la Autoorganización, la Autodefensa Obrera y un Programa Alternativo

 

Por FAS: Convergencia Socialista, Partido Guevarista y Frente de Acción Revolucionaria 

El movimiento obrero, especialmente su vanguardia, debe aprovechar la situación crítica que se abrió entre los de arriba a partir de la enorme “Batalla del Congreso”, una contienda de carácter histórica que dejó malherida a la pretendida Reforma Laboral de Macri, la burocracia sindical y los monopolios. 

La clase trabajadora debe salir a luchar y tomar las cosas en sus propias manos, eliminando las barreras entre lo “político” y lo “sindical”, ya que la lucha por el salario, las condiciones de trabajo o para evitar los despidos - que debe encabezar cualquier pliego de reivindicaciones - no es suficiente. ¡Es necesario y existen condiciones para ir por mucho más! 

Para esto, el activismo clasista debe impulsar asambleas en las empresas, los barrios, las escuelas y universidades para organizar las protestas en contra de los techos salariales y a favor de la indexación automática de acuerdo a los índices reales de inflación, uniendo para eso a los trabajadores sindicalizados con los que no lo están y reclamando que se blanqueen o pasen a planta permanente a todos los que no están en esa situación. 

Para enfrentar la sistemática carestía de la vida y la inflación - que es un verdadero impuesto al salario - el movimiento obrero debe exigir e imponer el control obrero de la producción, la distribución y la comercialización en todas las ramas y sectores de la economía que tengan un efecto sobre el nivel de vida de los trabajadores. 

¡Basta de engaños al servicio de las ganancias de los grandes monopolios! Los trabajadores deben saber cuánto, cómo y a qué costos se produce todo, de manera de garantizar el abastecimiento a y un control de precios verdaderamente efectivo. ¡Ningún hogar obrero y popular debe dejar de cubrir sus necesidades básicas elementales! 

Hay que conquistar la jornada de 6 horas para todos los asalariados, repartiendo el trabajo excedente entre los millones de desocupados. Esta medida, tiene que ser acompañada por un Plan de Obras y Servicios Públicos - trenes, caminos, escuelas, hospitales, subtes, viviendas, etc. -  que garantice la plena ocupación junto con un aumento de la calidad de vida del conjunto de la población, que se beneficiará con esos emprendimientos.  

Las comisiones electas de trabajadores de fábricas y grandes empresas tienen que determinar cuántos trabajadores nuevos se necesitan y tomar en sus manos la tarea de contratarlos. Hay que garantizar el suministro de carne barata para todos; la única forma de lograrlo es que el movimiento obrero exija, más que críticas moralistas a los oligarcas, el monopolio estatal del comercio exterior de las carnes, lácteos, oleaginosos y cereales. 

Hay que expropiar y poner bajo control de los trabajadores las grandes extensiones de tierra y explotaciones agrícolas, los frigoríficos y las cadenas de supermercados que se opongan a estas medidas. Hay que exigir e imponer la reestatización de todas las privatizadas - en primer lugar las petroleras y gasíferas - y ponerlas en manos de sus trabajadores, que de esa forma estarán en poder de quienes más preparados están para hacerlas eficientes y productivas. 

El gobierno y su policía y la gendarmería, la burocracia sindical y sus matones atacarán desde el principio este tipo de luchas y reclamos que cuestionan el poder de los que siempre lo ejercieron para enriquecerse. Hay que evitar y detener las agresiones preparando, no para el futuro, sino ahora mismo, los organismos obreros, populares y estudiantiles de autodefensa, las comisiones conjuntas de activistas y partidos de izquierda para proteger las huelgas y los luchadores. 

Para que las luchas sean realmente efectivas es necesario impulsar su radicalización, mediante huelgas con ocupaciones y paros activos en los lugares de trabajo, en vez de las huelgas domingueras y pasivas que ofrecen los burócratas sindicales, y en muchos casos, los dirigentes de la izquierda más social democratizada.  Una manera táctica de lograr que las luchas avancen en su unificación es haciendo votar en las asambleas y plenarios de delegados la exigencia a los burócratas para que estos convoquen a medidas de lucha del conjunto. 

Sin embargo este es un escalón de características tácticas para que las bases hagan una rápida experiencia con los dirigentes tradicionales que todavía conservan cierta autoridad. La izquierda y los sectores combativos tienen que hacer esto al mismo tiempo convocar al “desborde” de los podridos cuerpos orgánicos de las conducciones traidoras, organizando una Asamblea Nacional de Trabajadores que vote un Plan de Lucha Independiente y comience a instalarse como alternativa de dirección.  

En ese sentido es necesario hacer como en Brasil, donde los sindicatos y listas combativas pusieron en pie el CONLUTAS, que actúa como una gran coordinadora nacional con su propia agenda de luchas. La única manera de torcerle el brazo a las patronales y al gobierno será poniendo en pie y haciendo fuerte un organismo de estas características, que de entrada no contará con la misma fuerza que la CGT, pero que en la medida en que se lo extienda y popularice ganará la simpatía de amplias capas de la clase trabajadora y el pueblo pobre. 

 

PARA UN BALANCE PROVISORIO Y PODER CONTINUAR CON LA LUCHA
Toda fuerza política que se plantee seriamente desarrollar una política que reivindique los intereses inmediatos y mediatos de la clase obrera y el campo popular, está obligada a realizar un balance de sus posiciones políticas, de su actitud y voluntad de lucha de cara a las masas. Cuando el movimiento de nuestra clase está en pleno desarrollo, cuando aún no es posible determinar un rumbo seguro para el mismo, este balance, aunque provisorio, se constituye en una obligación para una fuerza revolucionaria. He aquí algunos elementos del mismo.
El 19 de diciembre, horas después, y cuando aún no se habían disipado los gases de la brutal represión y retumbaban los ecos de las jornadas del 14 y 18 de diciembre, decíamos en nuestra declaración “ Las enormes movilizaciones que recorren el País, el heroísmo de miles de compañeros que enfrentan los gases, las balas y los palos, la solidaridad desplegada con los compañeros detenidos y la unidad de acción en las calles, han abierto una nueva situación política que debemos desarrollarla hasta echarlos a todos. Esta es la tarea de la hora, y en esta tarea debemos poner todas nuestras energías e inteligencia militante”. Hoy nadie duda sobre lo que afirmamos respecto a que las luchas obreras y populares han creado una nueva situación política. Y esta nueva situación, con resultados aún inciertos, se está desplegando frente a nuestros ojos obligando a cada uno a tomar posición frente a la misma.
También decíamos en dicha declaración “Lo que está claro es que las luchas han comenzado a resquebrajar el consenso social que había logrado la derecha. Que estas luchas han introducido crisis en el macrismo y sus aliados, quienes suponían que a partir del triunfo en las elecciones de octubre tenían un cheque en blanco para avanzar con sus políticas” Hoy no hay que hacer demasiados esfuerzos para comprobar lo correcto de esta afirmación. La ruptura de la CGT, que hasta ese día acompaño en bloque las políticas del gobierno con quien, entre otras cosas, ya había acordado la reforma laboral contra los trabajadores, y convenios flexibilizadores con salarios a la baja en varios gremios, es uno de estos síntomas. A esto se suman las críticas que comienzan a deslizar los propios aliados del gobierno frente a los escándalos de corrupción que estallan todos los días, a la inflación que devora los ya miserables salarios, y a otros aspectos de la política oficial. A esto debemos sumarle los intentos de las diversas variantes del Pejotismo, que van desde Moyano, Massa, Randazzo, el Kirchnerismo y otros impresentables, por reagruparse y tomar un poco de distancia – un poco nada más- de las políticas del macrismo, son un síntoma de este proceso que está en desarrollo y que seguramente la continuidad de las luchas profundizara.
En esa misma declaración del 19 de diciembre decíamos que “ Ahora se trata de entender que la salida es no quedar atrapados en el círculo perverso del capitalismo neoliberal o del reformismo pequeño burgués nacional y popular. Por el contrario, se trata de construir fuerzas revolucionarias anticapitalistas y antiimperialistas que impulsen la independencia política e ideológica de la clase obrera en la lucha por la revolución y el socialismo”. Y este es el núcleo, el corazón de todo el proceso en desarrollo. De como se resuelva esta cuestión dependerá la evolución, el estancamiento o el retroceso del mismo.
Por eso, y teniendo en cuenta la extensión de las luchas que recorren el País y el movimiento real de las masas, de sus fortalezas y debilidades, decíamos el 9 de enero “ La necesaria unidad de acción que promovemos, no debe llevarnos a confundir las cosas ni los distintos planos de unidad. La unidad más amplía para enfrentar el ajuste, la reforma laboral y la represión, no pude, ni debe postergar o diluir la unidad de los revolucionarios en su lucha por la revolución socialista” y agregábamos “ Lo que está claro desde el campo obrero y popular es que esta confrontación no puede quedar en manos de la burocracia sindical ni del reformismo pequeño burgués, pues si así ocurre, el resultado ya lo podemos prever. Sera una nueva derrota para el campo popular”. Algo de todo esto se vio en la enorme movilización del 21 de febrero convocada por el Moyanismo, las dos CTA y una serie de movimientos sociales, en donde las posiciones fijadas por los distintos oradores estuvieron muy por detrás de las necesidades políticas del momento actual y de la voluntad de lucha que viene desplegando nuestra clase.
En verdad, si alguien esperaba que desde el palco se anunciara un plan de lucha, aunque más no sea para hacer realidad los seis puntos programáticos planteados por Smith: 1) derogación de la reforma previsional, 2) rechazo a la reforma Laboral, 3) paritarias libres y sin techo, 4) apoyo a todos los sectores que se declaren en lucha, 5) exigir a los legisladores que no voten leyes que atenten contra las condiciones de vida de los trabajadores y el pueblo y 6) rechazo al mega DNU” en especial lo que se refiere a los temas laborales…..tendrán que esperar otra oportunidad. O deberán decidirse a tomar las cosas en sus propias manos y llevarlas adelante.
Anunciar puntos programáticos sentidos por las masas, sin medidas de acción concretas para llevarlos a la práctica, es una vieja táctica de los burócratas que buscan reacomodarse para mantener bajo control a las mismas y desviar la indignación y voluntad de lucha de estas hacia falsas alternativas. El mismo Moyano, aparte de utilizar el acto para auto defenderse y hacer buena letra frente al gobierno, fue claro, “si quieren cambiar las cosas, aprendan a votar en el 2019”. ¡¡Lo dice el, que junto a Barrionuevo y otros burócratas fueron la base de apoyo de Macri en el 2015!!
Es justo reclamar por el derecho a un trabajo y un salario digno, contra los despidos, por jubilaciones que cubran la canasta familiar, contra la eliminación de los planes sociales, denunciar a los empresarios corruptos y parasitarios que ocupan cargos en el gobierno y tienen millones de dólares en el exterior. Es justo denunciar a la especulación financiera y la entrega de las riquezas del País. Pero no es suficiente con que los trabajadores tengan derecho a “ Llevar un plato de comida a su familia” como dijo Yaski. Los trabajadores ocupados y desocupados tenemos derecho a mucho más que a todo eso. No luchamos solo por un plato de lentejas, aunque hoy ese plato sea esencial para millones de compañeros. Pretender limitarnos solo a la lucha por las reivindicaciones económicas, como hacen la burocracia y los dirigentes obreros y sociales que actúan bajo la influencia del reformismo burgués, es lo que el movimiento de nuestra clase y sus aliados del campo popular que está luchando en las calles deben romper. Los trabajadores tenemos derecho a mucho más. Por ejemplo a disfrutar de todos los bienes materiales y espirituales que creamos con nuestro trabajo. Tenemos el derecho a criar a nuestros hijos sin hambre, sin drogas, sin gatillo fácil, sin asesinos con uniforme como Chocobar. Tenemos que conquistar en base a nuestras propias luchas el derecho, que la burguesía nos niega a fuerza de represión, de construir una nueva civilización, más humana, más solidaria, con nuevos valores, sin especuladores ni explotadores de nuestro trabajo y conocimientos. Como decía Rosa Luxemburgo debemos construir una sociedad en donde todos seamos “Socialmente iguales, humanamente diferentes y políticamente libres”. Esta es nuestra tarea, y para llevarla a buen término debemos articular la lucha económica, con la lucha teórica y la lucha política por el poder, desarrollando todas las formas de lucha que la situación requiera.
Insistimos, esta tarea no puede quedar en manos de la burguesía neoliberal, ni de la burguesía reformista populista, ni la de sus representantes políticos y sindicales. Esta es una tarea que debemos asumir los revolucionarios. Y un paso en esta dirección es construir por abajo un centro coordinador de las luchas, que levante un programa que contenga el conjunto de las reivindicaciones económicas, políticas y sociales de los trabajadores ocupados y desocupados, de los campesinos pobres, de los pueblos originarios, los jubilados y los estudiantes. Un programa que apoye la huelga convocada por las compañeras para el 8 de marzo, el derecho al aborto libre, seguro y gratuito, contra la violencia de género y la trata de personas, contra las prisiones domiciliaras a los genocidas y el desmantelamiento de las políticas de DDHH conquistadas con nuestras luchas. (En Rosario se terminó de echar al último abogado que quedaba en la delegación local de la Secretaría de la Nación de DDHH, en medio de los juicios a los represores).
Debemos hacer todos los esfuerzos necesarios para coordinar las luchas del INTI, del hospital Posadas, Cresta Roja, los mineros de Rio Turbio, los azucareros del norte y de todas las luchas que recorren el País. Para lograr esto será un paso adelante que las fuerzas de izquierda superen autocríticamente sus disputas de capillas, los falsos hegemonismos y la estrechez de miras que hoy constituyen un verdadero obstáculo para avanzar hacia dicho centro coordinador de las luchas. Comprender esto en momentos en que gran parte de la burocracia está firmando convenios al 15%, y el gobierno ante la pérdida de consenso social refuerza todo su aparato represivo, es algo elemental.
El movimiento de nuestra clase está en marcha. Cada fuerza política que interviene en el mismo debe hacer un balance responsable de qué lugar ocupa en el mismo, cuáles son sus posiciones políticas, hacia donde orientan las luchas, cuál es su actitud práctica frente a las mismas y fundamentalmente como están orientando las luchas no solo contra el gobierno, o tal o cual patronal, sino contra la burguesía en su conjunto.
ORGANIZAR, LUCHAR Y VENCER
PARTIDO GUEVARISTA, 24 de febrero del 2018

 

Declaración conjunta (CS, FAR, PG y Fogoneros) para el Encuentro de Trabajadores del Posadas

Febrero 16 del 2018

Las jornadas de diciembre mostraron una fuerte, decidida y masiva resistencia en las calles a las reformas patronales. Al igual que se venían sucediendo múltiples luchas en todo el país, que siguen en pie, contra los despidos, por trabajo genuino, contra la precarización, frente a los tarifazos, contra la persecución y la avanzada represiva. 

Hay en todo el movimiento de luchas un protagonismo de las bases, y de diversas organizaciones obreras y populares. Incluso pasando por encima a las burocracias que son parte de las mafias del poder. El 14 y el 18 de diciembre quedó planteado una vez más cuál es el camino que nos ha permitido alcanzar todas las conquistas históricas:  la masividad, la unidad de acción, y la fuerte determinación de enfrentar al gobierno y las políticas patronales de ajuste que pretenden golpear aún más duramente al pueblo trabajador. 

Es por ese camino que obligamos en las calles al gobierno a suspender la sesión de la Cámara de Diputados y convocarla otro día para finalmente aprobar parte del paquete (Leyes Previsional y Tributaria) pero a costa de una crisis política y de verse obligados a patear para 2018 el intento de avanzar con la Reforma Laboral. La misma lucha del pueblo trabajador es la que profundiza la crisis institucional, del gobierno, del PJ (en todas sus variantes), y de la burocracia de la CGT, cuya conducción se vio obligada retirar el apoyo a la reforma laboral. 

Es por ese camino que desde el pueblo trabajador podemos avanzar hacia un futuro a favor de las mayorías, contra los intereses de la minoría explotadora, que sigue acumulando riquezas a costa de sudor, hambre, miseria y sangre de nuestro pueblo. El gobierno de Macri, junto a gobernadores e intendentes, vienen profundizando la represión para intentar imponernos sus planes. Va en aumento la presencia de fuerzas represivas en las calles y particularmente en las movilizaciones con mandato para dar palo, encarcelan compañeras y compañeros, persiguen luchadoras y luchadores, asesinaron a Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, y el reciente atentado contra el abogado del compañero Romero del PSTU. 

Frente a sus planes de ajuste, saqueo y represión, debemos doblegar la unidad, la lucha y la organización. La tarea que tenemos por delante es unificar a todos los sectores del movimiento obrero y popular y sus organizaciones desde la independencia de clase (de los patrones, el estado y los patrones) y mediante una Asamblea Nacional de Trabajadores, para rodear de solidaridad cada conflicto, y fundamentalmente para caminar hacia planes de lucha unificados y progresivos con permanencia en las calles, con un programa de unidad que sea un aglutinador de todo el movimiento para golpear como un solo puño el ajuste y las reformas patronales.

Llamamos a convocar asambleas, coordinadoras, plenarios, de delegados de base, para organizar la lucha en torno a ese programa. Coordinar local, regional y nacionalmente. Proponemos unificar en torno a este programa:

  • Abajo las Reformas Patronales (Ley de ART, Previsional, Tributaria y Laboral)
  • Ningún despido. Reincorporación inmediata.
  • Trabajo genuino para todas las desocupadas y desocupados
  • Salario y jubilaciones mínimas igual a la canasta familiar
  • Basta de precarización laboral
  • Abajo los tarifazos
  • Libertad y desprocesamiento a las presas y presos por luchar
  • Por una sociedad sin explotadores ni explotados
EL SAQUEO NO CIERRA SIN REPRESION
Si el Gobierno esperaba un enero relativamente tranquilo, se equivocó. Como en tantos otros casos, la subestimación de la conciencia obrera y popular por parte de ellos, les demuestra que no tienen un cheque en blanco para arrasar con las conquistas y saquear impunemente a los trabajadores y el pueblo.
La ola de luchas y movilizaciones que se extienden por todo el País frente a los miles de despidos que se vienen produciendo tanto en el Estado como a nivel privado, que suman unos 3.000 trabajadores sólo en el mes de diciembre, más los aumentos de precios, los tarifazos y el aumento del transporte, son la base de estas luchas en defensa de las más elementales condiciones de vida de millones de compañeros.
La amplitud de estas luchas no se limitan sólo a las cuestiones económicas más inmediatas. Las mismas se extienden al rechazo a las “prisiones” domiciliaras a los represores de la dictadura, como lo demuestran los masivos escraches al asesino de Etchecolatz en Mar del Plata y al apropiador de bebes Bianco en Mar de Ajo, como así también la saludable actitud de escrachar en la calle a los diputados y funcionarios que se ensañan contra el pueblo, comenzando por el propio Macri. A esto se suma la lucha por la libertad de los compañeros presos políticos y contra las persecuciones y pedidos de captura de varios militantes que participaron en las últimas jornadas de diciembre. Lo cierto es que a sólo tres meses de las elecciones que le dieron el triunfo a Cambiemos, se va conformando un amplio arco opositor, que sin dudas se incrementará frente a las políticas de ajuste, represión y entrega del gobierno del Pro, la UCR y la Coalición Cívica, acompañada por las diversas variantes del Pejotismo y la burocracia sindical.
Es en este marco que debemos superar la falta de coordinación y unidad que aún debilita nuestra resistencia e impide pasar a la ofensiva al campo obrero y popular. Tal como lo planteamos desde el Partido Guevarista junto a los compañeros del FAS (Frente Anticapitalista por el Socialismo) y otros partidos, es urgente convocar a una asamblea nacional de trabajadores ocupados y desocupados para elaborar un plan nacional de lucha, que dotado de un programa de reivindicaciones inmediatas, nos coloque en mejores condiciones para enfrentar la próxima reforma laboral, y el conjunto de la ofensiva reaccionaria del gobierno y las patronales. De hecho para hacer más efectiva esta convocatoria, una gran responsabilidad le corresponde a las fuerzas mayoritarias de la izquierda, que sin sectarismos y sin esperar a que la burocracia sindical convoque a alguna medida, tendría que asumir esta iniciativa que contribuirá a reforzar la independencia política y organizativa de nuestra clase.
Al mismo tiempo, y sin contraponerla con esta iniciativa más amplia, desde el Partido Guevarista y el FAS impulsamos la unidad de acción de los partidos y grupos revolucionarios que sostenemos la lucha por el socialismo, como la única alternativa para sacar a nuestra clase y al País del marasmo de miseria en que las políticas de las distintas fracciones de la burguesía nos hunden. La unidad de los revolucionarios sin duda será un poderoso motor que, dotado de firmeza en el plano teórico-estratégico y de flexibilidad en la práctica política, nos permitirá impulsar hacia adelante al conjunto del movimiento opositor que se viene conformando, desplazando la influencia del reformismo pequeño burgués que actúa como una fuerza de contención y disciplinamiento social.
Esta tarea, siempre necesaria, independientemente de cual sea la coyuntura, es hoy imprescindible. Luego de las jornadas de diciembre, cualquiera puede ver el enorme esfuerzo que despliegan el gobierno y los medios de comunicación que lo apoyan, por aislar del conjunto de las masas que se movilizan, a los sectores que con mayor decisión enfrentaron a la represión en las calles y frente al Congreso. En esta tarea no se ahorran adjetivos, salvajes, violentos, subversivos etc. Es la vieja estratégica de la burguesía extraída de los manuales de contrainsurgencia. Aislar a los revolucionarios y a los más combativos para luego reprimirlos. Y esta política ya está en marcha. Cuando hace unos meses denunciábamos que los acuerdos firmados por el gobierno con EEUU e Israel para luchar contra el terrorismo internacional, eran el reflejo de una decisión política interna, no nos equivocábamos. La derecha hoy en el gobierno y que ayer fue la base civil de la dictadura militar, necesita construir un enemigo interno. Comenzaron con el pueblo Mapuche, y hoy lo extienden a la izquierda, como lo demuestran las provocaciones contra el Partido Obrero, y a los grupos revolucionarios que tienen presencia en el País. Por ejemplo, en Córdoba comenzó a actuar la recientemente creada Dirección de Inteligencia Antiterrorista (DIA) con el objetivo de investigar a organizaciones y militantes sospechados de supuestas acciones “terroristas”. ¿Se comprende porqué tratan con guante de seda a los represores y con mano de hierro a quienes luchamos? ¿Se comprende porqué necesitamos construir la unidad de los revolucionarios, cuando el kirchnerismo y parte del progresismo criollo les dejó de regalo la ley antiterrorista?. La necesaria unidad de acción que promovemos, no debe llevarnos a confundir las cosas ni los distintos planos de unidad. La unidad más amplia para enfrentar el ajuste, la reforma laboral y la represión, no puede, ni debe postergar o diluir la unidad de los revolucionarios en su lucha por la revolución y el socialismo.
Sin duda los próximos meses serán de dura confrontación y pondrán a prueba a las diversas organizaciones políticas, sindicales y movimientos sociales. Lo que está claro es que desde el campo obrero y popular esta confrontación no puede quedar en manos de la burocracia sindical ni del reformismo pequeño burgués, pues si así ocurre, el resultado ya lo podemos prever. Será una nueva derrota para el campo popular. De ahí la necesidad de construir el Partido de la revolución y el socialismo, de ampliar y construir el FAS en las fábricas, en el territorio y las universidades, al mismo tiempo que avanzamos en la unidad con otros destacamentos revolucionarios. El macrismo y sus aliados ya se preparan para esta confrontación. Acaban de encargar a la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán- de la que acaban de despedir a 35 trabajadores- la fabricación de quince millones de balas de goma, diez millones y medio a entregar en febrero y el resto en marzo y siete mil granadas de gas lacrimógeno. ¡¡NOS INVITAN A LUCHAR, NO TENEMOS MÁS ALTERNATIVA QUE ENFRENTARLOS!!
Enero 9 de 2018
PARTIDO GUEVARISTA DE ARGENTINA.

 

 

Repudiamos el intento de relacionar al PO con la colocación de un supuesto artefacto explosivo

viernes, 5 de enero de 2018 

Comunicado del FAS (CS, PG y FAR)

Varios medios de hoy escribieron que “Dos artefactos explosivos caseros fueron hallados esta tarde frente al Departamento Central de la Policía Federal Argentina... donde se encontró un panfleto con la firma del Partido Obrero en el que se pide "la libertad a los argentinos presos en Congreso o los ataques seguirán..." Queda claro que esta burda maniobra forma parte de una campaña - pergeñada desde el oficialismo - con el propósito de criminalizar a las fuerzas de izquierda, mostrándolas mediáticamente como “violentas”. Sin embargo, esta puesta en escena es tan precaria, que al mismísimo jefe de policía, Roncaglia “le resultó extraño que un hecho de estas características lleve una firma.” (La Nación, 5-1-17) Nos solidarizamos con el Partido Obrero y reafirmamos la convocatoria unitaria a: Marchar el jueves 11 de enero para repudiar el ataque contra la izquierda y los sectores combativos, desde Congreso a Plaza de Mayo a partir de las 17 horas. 

 

Libertad para Ahed Tamini, símbolo de la lucha palestina

miércoles, 3 de enero de 2018

Desde las fuerzas que integramos el Frente Anticapitalista y por el Socialismo - PG, FAR y CS - exigimos la inmediata libertad de Ahed Tamimi presa del sionismo por resistir la invasion del Estado Genocida de Israel. Que el mundo deje de ser cómplice del Terrorismo Sionista de Israel !!! TODOS SOMOS #AhedTamimi, la adolescente palestina ícono de la lucha de #PalestinaLibre fue condenada a 2 años de prisión y 6000 cheikels por el Estado Sionista Terrorista. EXIGIMOS LA LIBERTAD para Ahed y para todos los niños y jóvenes palestinos que están en las cárceles de Israel. La lucha por la libertad de Ahed es una lucha de todas y de todos los que luchamos por la liberación de los pueblos y el socialismo , no hay que olvidar que Israel entrena a los verdugos de nuestros pueblos , práctica que viene desarrollando contra el Glorioso Pueblo Palestina

 

CONCIENCIA VERDADERA Y CONCIENCIA FALSA (*)
Hemos dicho que las ideologías son el reflejo de las condiciones materiales de la sociedad, que es el ser social quien determina la conciencia social. Se podría deducir de ello que un proletario debe tener automáticamente una ideología proletaria.
Pero tal suposición no corresponde a la realidad, porque hay obreros que no tienen conciencia de obreros.
Por lo tanto, corresponde establecer una distinción: la gente puede vivir en condiciones determinadas, pero la conciencia que tienen de ello puede no corresponder a la realidad. Es lo que Engels llama: “tener una conciencia falsa”.
Ejemplo: ciertos obreros están influenciados por la doctrina del corporativismo que significa un retorno a la Edad Media, al artesanado. En este caso, hay conciencia de la miseria de los obreros, pero no es una conciencia correcta y verdadera. Ahí la ideología es efectivamente un reflejo de las condiciones de vida social, pero no es un reflejo fiel, un reflejo exacto.
En la conciencia de la gente, el reflejo es muy a menudo un reflejo “a la inversa”.
Comprobar el hecho de la miseria es un reflejo de las condiciones sociales, pero este reflejo se vuelve falso cuando se piensa que un retorno al artesanado será la solución del problema. Aquí vemos, pues, una conciencia en parte verdadera y en parte falsa.
El obrero que es realista tiene también una conciencia a. la vez verdadera y falsa. Verdadera porque quiere suprimir la miseria que él comprueba; falsa porque piensa que un rey puede hacerlo.
Y, simplemente porque ha razonado mal, porque ha elegido mal su ideología, este obrero puede convertirse para nosotros en un enemigo de clase, mientras que, sin embargo, él es de nuestra clase.
Así, tener una conciencia falsa, es engañarse o ser engañado sobre su verdadera condición.
Por consiguiente, diremos que la ideología es el reflejo de las condiciones de existencia, pero que no es un reflejo FATAL.
Debemos comprobar, por otra parte, que se emplean todos los recursos para darnos una conciencia falsa y desarrollar la influencia de las ideologías de las clases dirigentes sobre las clases explotadas. Los primeros elementos de una concepción de la vida que recibimos, nuestra educación, nuestra instrucción, nos dan una conciencia falsa. Nuestras vinculaciones en la vida, un fondo de provincianismo en algunos, la propaganda, la prensa, la radio, falsean también a veces nuestra conciencia.
Por consiguiente, el trabajo ideológico tiene para nosotros, marxistas, una extremada importancia. Hay que destruir la conciencia falsa para adquirir una conciencia verdadera y esta transformación no puede realizarse sin el trabajo ideológico.
Aquellos que consideran y dicen que el marxismo es una doctrina fatalista se equivocan, pues, porque en realidad pensamos que las ideologías desempeñan un gran papel en la sociedad, y que hay que enseñar y aprender esta filosofía que es el marxismo para hacerle desempeñar el papel de una herramienta y un arma eficaces.
 
(*)Extracto de “Principios elementales de la filosofía” de G. Politzer - Ed. Problemas
Para desnudar la actitud y las posiciones de las clases y capas sociales y la de sus representantes políticos, no hay nada mejor que las luchas. Es la lucha en las calles la que desnuda y obliga a cada uno a mostrar sus verdaderas posiciones, más allá de los discursos y relatos con los que pretenden engañar y entretener a los trabajadores y a los pobres en tiempos de paz social.
Las enormes movilizaciones que recorren al País, el heroísmo de miles de compañeros que enfrentan los gases, las balas y los palos, la solidaridad desplegada con los compañeros detenidos y la unidad de acción en las calles, han abierto una nueva situación política que debemos desarrollarla hasta echarlos a todos. Esta es la tarea de la hora, y en esta tarea debemos poner todas nuestras energías e inteligencia militante.
El heroísmo de nuestro pueblo llena nuevamente de espanto a la burguesía y a sus lenguaraces mediáticos, incluidos aquellos que posan de progres, que han salido en catarata a vociferar contra la violencia popular, a exigir la cárcel para los “violentos”, el respeto a las instituciones y a esta democracia. Democracia que funciona con el garrote, el Parlamento vallado y miles de policías y gendarmes sitiándolo, y la Carrió recordándonos a todos que de acuerdo a la Constitución Nacional, el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes. ¡¡Perfecto señora. Es cierto que hoy el pueblo no gobierna, pero si delibera. Y delibera desde hace años para encontrar la forma de sacarse de encima a todos ustedes!! Y cuando lo logremos, construiremos una nueva democracia, y nos daremos una nueva Constitución, en donde los trabajadores y el pueblo gobernemos y deliberemos como administramos y distribuimos las riquezas que producimos con nuestro trabajo, y que hoy, Uds., se apropian gracias a la sacrosanta propiedad privada, la violencia de las fuerzas represivas y a esta Constitución que la santifica.
Lograr esto no será tarea de un día. Lo sabemos. Aún hay muchas debilidades que debemos superar, prejuicios ideológicos que debemos remover y fragmentaciones del campo popular sobre los que opera la mafia burguesa blindada por los medios de comunicación. Pero nos sobra voluntad, memoria y disposición para llevarla adelante. Todos estos años de resistencia no han sido en vano. No ha sido en vano el 19 y 20 de diciembre del 2.001. Ahora se trata de entender que la salida es no quedar atrapados en el círculo perverso de capitalismo neoliberal o reformismo pequeño burgués nacional y popular. Por el contrario, se trata de construir fuerzas revolucionarias anticapitalistas y antimperialistas que impulsen la independencia política e ideológica de la clase obrera en la lucha por la revolución y el socialismo. En esa tarea, junto a otros compañeros y organizaciones está comprometido el Partido Guevarista.
Lo que está claro es que las luchas han comenzado a resquebrajar el consenso social que había logrado la derecha. Que estas luchas han introducido crisis en el macrismo y sus aliados, quienes suponían que a partir del triunfo en las elecciones de octubre tenían un cheque en blanco para avanzar con sus políticas. ¿Error de cálculo, fallas en la comunicación? No, nada de eso. Simplemente chocaron con la conciencia acumulada por los trabajadores y el pueblo, que incluso arrastro a las calles a capas de la clase media, que hoy se sienten agredidas por los tarifazos, la caída del consumo interno, y el aumento desorbitado de los precios, sin que esto signifique por ahora la ruptura de estos sectores con la política general del gobierno.
La burguesía agrupada en torno del macrismo, que ayer fue la apoyatura civil de la dictadura, y ya en “democracia” del menemismo, profundiza todos los males de los trabajadores y el pueblo, al tiempo que refuerza su carácter parasitario y neocolonialista a través de la especulación financiera y la subordinación a las políticas de saqueo de las potencias imperialistas. El festival de Lebac que ya suman más de 1 billón de pesos y que generan intereses diarios de unos 750 millones de pesos, suficientes como para construir un hospital de alta complejidad por día, más el crecimiento de la deuda externa en 120 mil millones de dólares, es una política que lleva al país al desastre y cuya única perspectiva es agravar todos los problemas que ya padecemos, sino logramos quebrarla con la unidad y la lucha.
Hoy el gobierno de los ricos, ayudado por los gobernadores y decenas de diputados del PJ que hasta ayer posaban de “nacionales y populares”, la UCR, la Coalición Cívica y varios gobiernos provinciales logro aprobar a sangre y fuego la ley de reforma previsional. El costo político que pago no tendrá retroceso y seguramente empujara a más compañeros a la lucha, porque esta ley de un plumazo profundiza la miseria de 17 millones de compatriotas, y en el mismo día, pocas horas después, se apresta ha aprobar la reforma tributaria que transfiere miles de millones de pesos a los sectores más concentrados, rebajando el impuesto a las ganancias del 35% al 25% y los aportes patronales para todos aquellos que paguen salarios por debajo de los 12.000 pesos. ¿No es esto una señal para los despidos masivos y contratar nuevos trabajadores con salarios de hambre en un País donde ya el 70% de los trabajadores son pobres?. Para esto necesitan ahora la reforma laboral que en lo fundamental ya habían acordado con la burocracia sindical, hasta que las luchas y la presión de las bases irrumpieron en el banquete de los ricos y la burocracia sindical-empresaria, poniéndolos también a ellos en crisis y obligando a estos traidores a hacer todo tipo de malabares, hasta convocar a un vergonzoso paro dos horas antes de llevar a cabo el mismo. Estos burócratas también deben ser barridos, concentrando nuestro trabajo en las empresas, formando agrupaciones clasistas, ganando cuerpos de delegados hasta llegar a la convocatoria de un plenario de trabajadores donde elaboremos colectivamente un plan de lucha nacional que refuerce nuestra organización e independencia de clase.
Si compañeros, las luchas muestran que lugar ocupa cada uno, a los traidores, a los reaccionarios, a los tibios, a los reformistas que tratan con buenos modales a los reaccionarios y les permiten recomponerse mientras intentan dulcificar un poco las cadenas del capitalismo. Y muestran también el papel que jugamos los revolucionarios, nuestro compromiso con nuestra clase, nuestra disposición a la lucha y nuestros esfuerzos para ORGANIZAR, LUCHAR Y VENCER PARA ECHARLOS A TODOS.
Argentina, 19 de diciembre de 2017
¡¡EL PRESENTE ES DE LUCHA, EL FUTURO ES NUESTRO!!
PARTIDO GUEVARISTA de ARGENTINA

 

Declaración de CS de Combate, FAR, Partido Guevarista, Frente Único PCT/TG y OLNyS Fogoneros
Las jornadas del 12 y el 14 de Diciembre dejaron en evidencia la debilidad del gobierno, que sólo a través de la violenta represión, el encarcelamiento y procesamiento de luchadores y luchadoras, puede sostener sus políticas, a pesar de lo cual no produjo un retroceso en el movimiento de masas sino todo lo contrario: generó un heroica resistencia como respuesta, la que demostró la fuerza de la clase obrera, las organizaciones en lucha y el activismo revolucionario, impidiendo la sesión en el Congreso.
Un Congreso que intentó funcionar rodeado de un enorme aparato represivo como no se veía desde las jornadas de diciembre del 2001 bajo el estado de sitio decretado por el gobierno de la Alianza o, más lejos en el tiempo, en épocas de la Dictadura Genocida, dejando a las claras la profundidad de la crisis y la ausencia de consenso, incluso entre los partidos patronales. 

La lucha del jueves pasado ha dejado enseñanzas para los trabajadores y el pueblo. Una es, como dijimos, la confirmación de que estamos ante un gobierno débil, que no ha podido hacer pasar el ajuste como lo necesita la clase dominante. Esto lo pone en una situación de mayor fragilidad, porque si no logra esos objetivos básicos con las leyes anti obreras, el agujero fiscal del próximo año será letal.
Sumado a ello, asoman los vencimientos de deuda externa, una espada de Damocles cuya amenaza ya hacen pública varios medios de prensa patronales, como Clarín o La Nación. El hecho de que haya críticas al oficialismo cada vez más acentuadas desde la derecha, puede significar que desde algunos sectores del capital concentrado le estén soltando la mano al engendro de Macri y compañía.
El otro aspecto es el salto cualitativo en la lucha popular, que pone en evidencia lo que viene sucediendo desde hace tiempo, en forma fragmentada o aislada: los trabajadores luchan y sobrepasan a las conducciones burocráticas. En particular, la protesta en Congreso probó no solo que podemos frenar el ajuste, sino que también podemos derrotar al aparato represivo, que con todos sus recursos bélicos, es inútil cuando el pueblo dice basta. 
La jornada del 14 de diciembre fue una enorme victoria política de los trabajadores. El próximo lunes debemos coronar ese triunfo avanzando en la resistencia, pero fundamentalmente en la organización, hacia las luchas futuras. Es necesario seguir marcando el camino, el que demostró que la izquierda, las organizaciones combativas y las y los trabajadores de base no necesitamos esperar milagros de la burocracia sindical para imponer y defender nuestros derechos.
Hay que continuar impulsando la senda de la independencia y la lucha más allá y a pesar de lo que hagan o dejen de hacer los traidores y los tibios. Es urgente conformar un espacio que coordine y unifique la dirección de todas las luchas, ejerciendo la democracia y la acción directa: ese que nos encamine hacia una necesaria salida obrera y popular.

 

 

 

 

Derrotemos el plan ajuste de Macri y los monopolios / Declaración Unitaria

 

Declaración Unitaria

Los proyectos de “reformas” enviados por el gobierno al Congreso significan una agresión violenta al pueblo argentino. Estas medidas del oficialismo están avaladas sólo por el establisment y los partidos de oposición tradicionales del sistema (massismo, gobernadores del PJ). Esto significa que dichas medidas van contra todo el pueblo en general y específicamente contra los trabajadores.

Por otra parte, asistimos a una entrega escandalosa de los recursos naturales al imperialismo yanqui, europeo e Israeli; mientras el Estado reprime a los que exigen sus derechos con su saga de muertos mapuches y heridos por parte del pueblo trabajador. Es que la crisis capitalista golpea la tasa de ganancia de los monopolios y estos harán lo que sea para tratar de revertir este proceso histórico.

El divorcio de la burocracia de la CGT con sus representados, como también la tibia repuesta de aquellos que dicen oponerse a las reformas ( Pablo Moyano, Yaski y Micheli) pero que no convocan a un plan de lucha con paros y medidas concretas que afecten a los capitalistas, van configurando una gran trampa sobre Trabajadores y Jubilados.

Como venimos diciendo desde hace meses, la gravedad de la situación nos exige actuar. El conjunto de las organizaciones combativas y de izquierda debemos ponernos de acuerdo y confluir en una gran Asamblea Nacional de Trabajadores con el objetivo que de ahí surja un plan de lucha para encabezar la resistencia a las medidas de Ajuste del Régimen.

Esta verdadera Dictadura contra los intereses del pueblo trabajador ha echado por tierra las libertades públicas para asegurar a sangre y fuego la ejecución del ajuste, como lo dejó en claro la ministra Bullrich en su última conferencia de prensa. Este gobierno de los monopolios le ha declarado la guerra abierta todo el pueblo argentino haciendo de la mentira y la farsa el uso diario.

Hay que pararles la mano a los capitalistas y acumular fuerzas para el verdadero cambio y única salida para los trabajadores: un gobierno de asambleas populares y la construcción de la sociedad socialista donde efectivamente la distribución de lo que todos producimos sea para el bien de todos

Frente Único Partido Comunista de los Trabajadores-Tendencia Guevarista – Frente de Acción Revolucionaria – Convergencia Socialista de Combate – Partido Guevarista – Fogoneros OLNyS

 

Marchamos por Paro Activo y Plan de Lucha contra la Reforma Antiobrera, hoy miércoles 29, desde las 13 horas en 9 de Julio y Belgrano

 

Declaración Conjunta 

 

El miércoles 29 de noviembre, varias seccionales de la CGT encabezadas por Pablo Moyano, Palazzo de la Corriente Federal, las CTA y diferentes organizaciones de trabajadores precarizados y Pymes convocan a un acto contra la reforma laboral frente al congreso. Este sector del sindicalismo, a diferencia del Triunvirato que viene de maquillar junto a Triaca la Reforma, se pronuncia como opositor a la misma, aunque le ha permitido ganar tiempo al gobierno convocando recién para ahora una limitadísima concentración. 

 

Moyano Palazzo y compañía deberían llamar a parar los sectores que dirigen, como la logística, los bancos y otros lugares estratégicos, lo que permitiría golpear al gobierno y las patronales, afectándoles donde más les duelen, en sus ganancias. Este debería ser el comienzo de un plan de lucha partiendo de las asambleas de base, plenario de delegados y encuentros regionales. Pero, como en muchas otras ocasiones, esta fracción de la burocracia solo moviliza para canalizar el descontento de las bases y evitar desbordes.

 

Si bien es un acto convocado por la burocracia sindical, asistirán facciones de las patronales agrupadas en las Pymes, las cuales en muchos casos son impulsoras de cientos de despidos y pautas de precarización laboral junto a los partidos patronales oficialistas y opositores. Es necesario intervenir en esta jornada con una posición independiente desde los sectores combativos, denunciando la complicidad de la burocracia, que traiciona abiertamente tratando de llevar a los trabajadores  al callejón sin salida del parlamento.

 

Así mismo denunciamos la salvaje represión y el asesinato de militantes populares y del pueblo mapuche, un accionar que forma parte del ataque del gobierno sobre nuestras condiciones de vida para bajar salarios y eliminar conquistas históricas necesita disciplinar, reprimir. Desde este lugar hacemos un llamado a construir desde las bases el plan de lucha, coordinando por abajo y poniendo en pie una Asamblea Nacional de Trabajadores que vaya gestando un Programa Obrero Alternativo para poner fin a la crisis, única manera de que no la paguemos más los de abajo.

 

Diferentes organizaciones sociales y políticas que firmamos este comunicado venimos manifestando la necesidad de impulsar acciones de lucha más allá de las fechas parlamentarias. Es por esto que hace una semana movilizamos a la UIA contra la Reforma Laboral. Convocamos a todos los que quieren enfrentar la reforma anti obrera a concentrarnos a las 13 horas en 9 de Julio y Belgrano para realizar un señalamiento contra el Macrismo - y luego marchar al  Congreso -denunciar el genocidio contra el pueblo Mapuche y exigiendo un plan de lucha y el paro general contra el ajuste y la represión de Macri y los gobernadores. 

 

Por un paro Nacional activo y Plan de Lucha / Por una Asamblea Nacional de Trabajadores / Convocan: Espacio Sindical de Base. Centro de Estudiantes 103 de Villa Urbana. Agrupación Cresta ROJA Unida. Defensorías de Género / FAS (Frente acción Revolucionaria, Convergencia Socialista de Combate, Partido Guevarista). Votamos Luchar / Fogoneros OLNyS. / Asitracop

 

SOBRE LAS RECIENTES ELECCIONES Y NUESTRAS TAREAS
Declaración Política del PGA.
El triunfo de Cambiemos ha desatado un clima de euforia entre la derecha y a sumido en la desazón y el desconcierto a un amplio sector del reformismo y el progresismo criollo. Pero como decía el filósofo Spinoza, “no se trata de reír o llorar, sino de entender”. De entender por qué después del “Que se vayan todos” del 2001, ahora, en el 2017, volvieron todos apoyados en un importante consenso social. ¿Qué pasó en ese lapso? Pasó que los frutos de la rebelión popular del 2001, y la crisis de gobernabilidad (no de poder) que le siguió, los recogió la pequeña burguesía y su populismo reformista, basado en la conciliación y colaboración entre las clases antagónicas de nuestra sociedad. El Populismo demostró que puede dificultar la acumulación de capital de una u otra fracción de la burguesía, pero es incapaz de llevar adelante una verdadera revolución política, social y cultural que resuelva los problemas del hambre, la miseria y falta de trabajo de millones de compatriotas. Lo que si demostró es capacidad para desviar y contener al movimiento popular a través de la cooptación, mínimas concesiones y la corrupción de dirigentes políticos y sociales (Hebe de Bonafini abrazada con Milani es todo un símbolo) y así poder reencauzar la rebelión popular por las vías institucionales de la democracia burguesa, enchalecando al movimiento obrero y popular en la falsa opción entre el capitalismo neoliberal, o un supuesto capitalismo nacional, serio y humano.
Hay que sacar todas las conclusiones políticas de este periodo para explicarnos la actual situación, tarea que no podemos hacer en la brevedad de este articulo. Pero el triunfo de Cambiemos no es un rayo en un cielo sereno. El Kirchnerismo ya había sido derrotado en el 2009, en el 2013 y en el 2015. Ocurre que hoy, más allá de los discursos y promesas, nadie puede gobernar con un 30% de pobreza, un 40% de trabajo en negro, con el 50% de los jóvenes menores de 18 años en la pobreza, con un déficit habitacional de 3.800.000 viviendas, la concentración de la tierra en pocas manos, el 50% de los trabajadores con salarios por debajo de la línea de pobreza, 1.500.000 de jóvenes que no trabajan ni estudian, y etc. etc. Y esto también es un aviso para Cambiemos, que si bien hoy vive un clima de euforia, está agravando aceleradamente todos los padecimientos del pueblo con su política de ajuste, endeudamiento, desocupación y entrega. Sin duda todos estos problemas más tarde o más temprano le estallaran en la cara, y para eso la Bulrich necesita a la Gendarmería y al resto de las fuerzas represivas.
Por ahora la gran burguesía local y multinacional, dueñas del capital financiero, vive su hora de euforia. Asesorados por un ejército de politólogos, sociólogos y blindados por los grandes medios de comunicación, han agrupado en torno suyo a los principales líderes políticos de los partidos de la burguesía que colaboran en la sucia tarea de hambrear a los trabajadores y al pueblo. Pero los puestos de comando del estado lo han acaparado los ejecutivos de las grandes empresas. Ahora ellos están a ambos lados del mostrador. Ahora el País está directamente administrado por sus propios dueños. He aquí algunas cifras. De los 364 funcionarios de primera, segunda y tercera línea, un tercio desempeño puestos de alta gerencia en el sector privado. Un cuarto pasaron directamente de las empresas a la función pública. 86 de ellos actualmente ocupan cargos en los ministerios de energía, producción, trabajo, agroindustria. En la Jefatura de Gabinete el 70% de sus integrantes tiene ese antecedente.
Es este núcleo de poder el que explotó a su favor los deseos de cambio de un amplio sector popular. Con innegable habilidad la derecha explotó cada punto débil del Kirchnerismo y del movimiento obrero y popular. Deslegitimó las luchas, las huelgas y los cortes de calles. Denunció la corrupción y el doble discurso del Kirchnerismo sin dejar de hacer negocios con él mismo, al tiempo que juntos atacaban a los sectores combativos del movimiento obrero y social. Frente a la política populista, la derecha elaboró un falso discurso basado en el “sí se puede”, el consenso, el “junto podemos” y plagado de las eternas promesas de un futuro mejor, siempre y cuando aceptemos un presente de sacrificios. Y este discurso penetró en las capas populares, por la sencilla, pero dramática razón, que mientras la clase obrera y los pobres de la ciudad y el campo se encuentren bajo la hegemonía ideológica y cultural de la burguesía, no tienen más remedio que seguir a alguna de sus fracciones en las disputas que se dan entre ellas.
El 53° Coloquio de Idea realizado unos días antes de las elecciones, adelantó el clima de fiesta y el plan de gobierno de la burguesía más concentrada. Grandes empresarios, banqueros y terratenientes, acompañados por los dirigentes políticos de Cambiemos, la “oposición” del PJ y la burocracia sindical-empresarial, delinearon allí aspectos centrales del futuro próximo, que solo profundiza lo más regresivo del presente.
Entre otros, Paolo Roca, presidente de Techint dijo “la reforma laboral para mí es uno de los temas claves para imaginar una Argentina a largo plazo”. De todos modos Don Paolo no puede dejar de pensar en otras cuestiones más preocupantes.Refiriéndose al conurbano dijo “Cuando uno ve la realidad educativa de la Provincia y que el 40% de los jóvenes entre 18 y 25 años no han completado el secundario, yo ahí identifico un problema de gobernabilidad a largo plazo muy grave”. El círculo rojo duerme con un ojo abierto, púes el diagnóstico y la preocupación pueden extenderse a todo el País. Sin molestarse en explicar cómo rebajando salarios, con tarifazos y beneficiando al capital financiero con tasas de interés de otro planeta, Marcos Galperin de Mercado Libre afirmo “Si queremos salir del 30% de pobreza, es imposible hacerlo con el marco laboral que tenemos”. Lo dijo entre los aplausos de los burócratas sindicales que ya acordaron el ajuste y la reforma laboral, y se preparan para entregar otras conquistas de los trabajadores, a cambio de mantener su cuota de poder y sus millonarios negocios.
Ahora, fortalecida, la gran burguesía enarbola el discurso de los ganadores. Llama a la paz, a generar consensos, a un acuerdo nacional entre gobernadores, empresarios, sindicalistas y algunos dirigentes de los movimientos sociales para llevar adelante sus políticas de reforma laboral, educativa, previsional, impositiva y de salud. Es decir, su política para seguir transfiriendo más riqueza a los sectores más concentrados, que en estos dos años de gobierno de Cambiemos han arrebatado a los trabajadores más de 18.000 millones de dólares. Y para quienes no nos disciplinemos y enfrentemos este pacto antipopular, estará lista la represión, el código penal y la cárcel.
Es indudable que esta política chocara más tarde o más temprano con la resistencia de amplios sectores populares. Pero con esto no alcanza. Debemos entender que sin construir una organización de revolucionarios, sin construir el Frente Anticapitalista por el socialismo, los frutos de esta resistencia nuevamente pueden ir a parar a manos de alguna fracción de la burguesía. Y debemos entender que no habrá socialismo sin lucha, sin confrontación y sin ruptura con la institucionalidad burguesa. Para esto debemos librar una profunda lucha ideológica y política contra todas las corrientes pequeño burguesas que desde el reformismo, el autonomismo y el horizontalismo, desmoralizan a los trabajadores, deslegitimando al marxismo revolucionario, a la necesidad de construir el Partido revolucionario, a la violencia popular y a la propia idea de la revolución. Enfrentarlos difundiendo entre las más amplias capas del pueblo las ideas de la revolución socialista. Explicando incansablemente que más allá de algún avance electoral, aquí o allá, no habrá cambios de fondo sin lucha. Que sin expropiar a los dueños de las fábricas, la tierra y los bancos, no habrá subsidios, ni planes que nos saquen de la pobreza, los bajos salarios y la desocupación. En una palabra, sin renunciar a la lucha por mejoras económicas, debemos plantearnos una estrategia de poder para derrocar a la burguesía y abrir paso a la construcción de una nueva sociedad. La coyuntura, lo táctico, debemos concebirla dentro de ese marco estratégico. Si invertimos esta relación, entre táctica y estrategia, solo abriremos paso al reformismo. Y de esto hoy tenemos de sobra.
¡JUICIO Y CASTIGO A LOS ASESINOS Y ENCUBRIDORES DEL CRIMEN DE SANTIAGO MALDONADO!
PARTIDO GUEVARISTA de ARGENTINA
Buenos Aires, 30 de Octubre de 2017

La violencia "consensuada" y la violencia prohibida

 

Por Partido Guevarista 

Son tiempos complejos los que estamos viviendo en nuestro país y en el mundo. Hay un avance de la globalización imperialista y profundización de la crisis del sistema capitalista. La denominada “derechización” de la sociedad está directamente vinculada a este cuadro mundial y local. La clase dominante, para garantizar su dominación, recurre a dos elementos (como estacas que se clavan en la montaña para poder escalar): la represión y el miedo (fundamentalmente a través de los medios masivos de comunicación y las redes sociales).

 

La clase dominante ejerce su poder a través del Estado y lo garantiza con las fuerzas represivas, las leyes, las cárceles y los funcionarios. Y lo lleva a cabo tanto en una democracia burguesa (republicana, parlamentaria o monárquica) como a través de un gobierno dictatorial cívico-militar. La clase dominante, para defender sus intereses de clase (fundamentalmente económicos), cuando considera que debe matar lo hace sin piedad. Eso lo vivimos los argentinos en 1976 cuando los grandes capitalistas nucleados en la Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias (APEGE) planificaron el golpe de estado en connivencia con los cuadros militares de las fuerzas armadas entrenados por Estados Unidos y Francia en la lucha antisubversiva.

 

Golpe militar que buscaba defender, a sangre y fuego, sus intereses económicos inmediatos frente al creciente nivel de conciencia y movilización de los trabajadores y el pueblo que, durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, frenaron un paquete de medidas de corte neoliberal conocido como el “Rodrigazo” impulsado por el entonces ministro de economía Celestino Rodrigo. Y fue precisamente de esa entidad “gremial” de los capitalistas, APEGE (que llevó a cabo la primer “huelga” empresaria en febrero de 1976), de donde emergió el tristemente célebre José Antonio Alfredo Martínez de Hoz, ministro de economía de la dictadura cívico militar.

 

Éste impulsó una serie de medidas económicas de profundo carácter al que aún permanecen vigentes, como la Ley de Entidades Financieras o las leyes de tercerización laboral que ningún gobierno democrático burgués, desde 1983 hasta hoy, se atrevió a anular. O que incluso algunos profundizaron en la misma dirección, como los gobiernos de Menem y De la Rúa. Pero para llevar a cabo las medidas económicas y sociales, a costa de los trabajadores y el pueblo, con el propósito de sortear las crisis cíclicas del capitalismo a escala mundial y que también afectaban a nuestro país, fue necesario implementar una metodología de shock que anulara el avance de las fuerzas trabajadoras y populares.

 

Metodología que se había inaugurado en Chile con Pinochet y que se extendió por toda Latinoamérica: la desaparición y el asesinato de luchadores políticos y sociales, así como de personas que no estaban directamente vinculadas a ningún tipo de organizaciones políticas. Comenzó a aplicarse un nuevo tipo de VIOLENCIA desde la clase dominante: EL TERRORISMO DE ESTADO. Esta práctica llegó para instalarse. No sólo ha producido, durante la dictadura. 30.000 desaparecidos, 400 bebés robados y miles de mutilados física y psicológicamente, sino que ha persistido a lo largo de los 34 años de democracia burguesa. El balance de esta última, según nos informa la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), nos muestra la friolera de 4.644 casos de asesinados por gatillo fácil y tortura en lugares de detención, 70 asesinados en movilizaciones populares y 200 desaparecidos.

 

Recordamos a Víctor Choque, María Teresa Rodríguez, Luciano Arruga, Silvia Suppo, Carlos Fuentealba, Kosteki y Santillán, Julio López y los cuarenta compañeros y compañeras asesinados en las trágicas jornadas de diciembre de 2001. El último caso, de mayor resonancia, fue la desaparición y posterior asesinato del joven Santiago Maldonado en manos de la Gendarmería Nacional en el marco de la represión al pueblo Mapuche que defendían su derecho a permanecer en sus tierras ancestrales, hoy vendidas a Benetton y a Lewis entre otros.

La violencia no existe de manera pura. Tiene un carácter de clase, ya sea que la ejerza la burguesía para perpetuar su dominio o que la ejerza el proletariado como clase explotada para liberarse de esa dominación. Y la violencia se ejerce en distintos ámbitos: político, social, gremial, económico, familiar, de género, sexual, físico, psicológico, comunicacional, etc.

 

Pero el elemento más determinante es el carácter de clase. Así, entonces, a la violencia física mediante el terrorismo de Estado se le suma la violencia ideológica y psicológica que se ejerce a través de la diversidad de medios masivo de comunicación y de las redes sociales y que justifica de diversos modos, con diversas justificaciones y argumentaciones a la violencia física ejercida por la clase dominante a través del Estado. Y justifica, además, la violencia que se ejerce sobre los trabajadores y el pueblo cuando se le recortan derechos, se le quitan conquistas alcanzadas, se mutilan sus ingresos, su acceso a la salud, a la educación, en definitiva, a una vida digna. Y de esta manera la clase dominante sigue engrosando sus riquezas a costa de la pobreza y la miseria de la inmensa mayoría del pueblo argentino.

 

Se busca deslegitimar la reacción lógica de los trabajadores y el pueblo ante tanta explotación. Se los divide. Se los enfrenta uno con otros para minar sus fuerzas y continuar siendo débiles frente a la violencia de arriba. Ser complacientes con esta violencia organizada desde la clase dominante a través del Estado significa no defender los intereses de los trabajadores y el pueblo. No son “trabajadores” quienes integran las fuerzas represivas. Son mercenarios, sicarios, terroristas y fieles servidores de los intereses antiobreros y antipopulares. Solo se los podrá considerar parte de la clase obrera y el pueblo cuando sus armas apunten hacia quienes hoy les dan la orden de reprimir. Son las mismas fuerzas represivas que “vestidas de civil” promueven disturbios para deslegitimar las movilizaciones populares y “justificar” la represión a las mismas. A la vez que fomentan el miedo. 

 

Pero así como es necesario organizarse para defender nuestras conquistas y nuestro derecho a luchar por una sociedad sin explotadores ni explotados, también es necesario que nos defendamos de la represión organizada desde el Estado, y debemos hacerlo organizadamente. Todas y cada una de las organizaciones políticas, gremiales y sociales que se manifiestan contra el actual estado de cosas tienen también la obligación de aportar a la defensa integral de quienes reclaman. No podemos permitir que nos sigan matando a compañeras y compañeros o encarcelándonos por reclamar nuestro derecho a una vida digna y a cambiar esta sociedad que se basa en la explotación del hombre por el hombre. La lucha de clases, entonces, es violenta. Y no debemos temerle a la violencia si la utilizamos para defendernos hoy, y defender nuestra lucha hacia la conquista del Poder y la construcción del Socialismo.

 

SOLO LA MOVILIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO ORGANIZADOS PODRÁ FRENAR EL AJUSTE DEL CAPITALISMO GLOBALIZADO

 

Por Partido Guevarista 

Las elecciones y la última semana dejan claro que el gobierno lejos está de imponer sus políticas económicas. Si bien el caso Maldonado no generó gran modificación, sí es cierto que el oficialismo perdió una gran cantidad de votos con respecto a la segunda vuelta del 2015. Por otro lado debemos tener en cuenta el porcentaje que no fue a votar, pero estaba habilitado para hacerlo, y que alcanza casi un 25 %. A éste debe sumársele el voto de la izquierda del FIT y Zamora que han demostrado una clara debilidad política a la hora de ponerse a la cabeza de las grandes luchas. Están renunciando a esto en pos de dar, pura y exclusivamente, una lucha meramente electoral. No es casual que en el marco de la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado esta izquierda llamara a desmovilizar al igual que el kirchnerismo.

 

Otro punto a analizar es la pésima elección que han hecho el PJ y la mismísima Cristina que perdieron muchos más votos incluso que el propio oficialismo. Si bien Unidad Ciudadana es un armado kirchnerista puro es cierto también que pierden las elecciones con un candidato prácticamente que no hizo campaña como es el caso del nefasto Esteban Bullrich. Todo indica el grado de descomposición y debilidad por el que está pasando la institucionalidad burguesa y sus partidos tradicionales que jamás fueron una alternativa para la clase trabajadora y el pueblo. Pero que ahora, quizás, estamos presenciando su costado más rancio, ya que ante la falta de respuestas llaman por un lado a desmovilizar (los falsos opositores) o en el caso del oficialismo a reprimir como sucedió en Chubut con el caso Maldonado.

 

Lo que se viene es más resistencia al ajuste anunciado que cuenta con la complicidad de los sectores de la oposición del FPV, Massa, el PJ y la CGT. El único freno que podemos ponerle a este salvaje modelo es la movilización popular, el llamamiento a una Asamblea Nacional de Trabajadores y por otro lado al fortalecimiento del Frente Anticapitalista por el Socialismo, herramientas que nos van a poner a la altura de las batallas que debemos dar para enfrentar, en estas tierras que habitamos, al capitalismo globalizado. La organización de la clase trabajadora y el pueblo son armas necesarias para un desarrollo revolucionario en nuestro país, pasando por encima de la burocracia traidora y de las direcciones reformistas de la izquierda vernácula que llama solapadamente a un frente anti Macri con sectores de la burguesía como son Cristina y todos sus “aliados”. 

 

La salida sigue siendo la Revolución Socialista. Nosotros no apostamos remendar el sistema capitalista, sino a destruirlo. Y para eso la movilización y el compromiso revolucionario debe estar a la orden del día.

 

 

Movimientos Sociales y construcción política

 

Por Ariel, del PG/MBL/Asitracop

Nuestros compañeros son los luchadores por el socialismo, más allá de su identidad partidaria, más allá de nuestras diferencias. Y esto es así pues en las luchas nos encontramos y nuestros enemigos son los mismos. La clase obrera necesita para cumplir con su rol histórico, el de terminar con la sociedad de clases, de un polo socialista y revolucionario fuerte, ampliamente desarrollado en su seno y con decisión de construir poder obrero y popular. No apresuramos opinión sobre las formas que debería tomar ese polo revolucionario y socialista, concebido como unidad de la izquierda revolucionaria; ¿Será un solo partido, un movimiento, una alianza u otras formas? 

 

¿Será una coordinación permanente? Seguramente, como siempre ocurre, la realidad será más rica que cualquier teoría. La cuestión germinal, entonces, es cómo generar las condiciones subjetivas. Y es allí donde comienzan las responsabilidades de los revolucionarios para tratar de abordar con humildad, con sabiduría y en relación dialéctica los procesos históricos. Para nosotros, la lucha por la reivindicación de los derechos de los trabajadores y el pueblo no produce en sí misma conciencia revolucionaria. Hace falta el factor político. En el fragor de la lucha económica, la organizacion revolucionaria debe ir vinculando las mismas con la lucha política, elevando el nivel de conciencia de la clase, para llevarlo “de clase en sí a clase para sí”.

 

Aparece entonces un debate hoy vigente en diversos sectores de la izquierda y en especial en el movimiento piquetero y las asambleas populares. Es la confusión entre partido y movimiento. Suele asignarse al movimiento social el rol de partido o al partido el rol de éste. En este sentido podemos afirmar la necesidad de considerar al movimiento piquetero como independiente de los partidos revolucionarios. Son niveles diferentes de acumulación. En aquel lo que prima es la lucha económica, orientada hacia una política del cambio social. Sus miembros tienen toda la heterogeneidad que tiene la clase en determinado momento histórico concreto. En la organización revolucionaria lo que prima es la formación y voluntad revolucionaria unida a una disciplina conciente y asumida en función de los objetivos acordados democráticamente en su seno.

 

Las dificultades en concebir la política de alianzas del movimiento piquetero surgen a nuestro juicio de no visualizar la diferencia de roles antes expresadas. También suelen surgir de la necesidad personal de los liderazgos de poder jugar en política, lo que muchas veces lleva al marchismo y al reunionismo superestructural, que debilita el trabajo en los barrios y la política de formación de cuadros. Para el MBL es prioritario llevar la lucha y la confrontación a los barrios. Es en los lugares donde la militancia piquetera puede dar batalla en mejores condiciones. 

 

Es allí donde sus cuadros pueden liderar la barriada, en lucha por sus reivindicaciones, y enfrentar la represión, pudiendo regular la confrontación con las fuerzas represivas, en forma dinámica según las condiciones subjetivas de la masa, los aspectos cuantitativos y cualitativos de la correlación de fuerzas para el enfrentamiento, y la topografía conocida que permite sostener una dinámica de frentes según decisiones previstas o improvisadas. También mejora la correlación de fuerzas, pues permite recurrir a la creatividad de las masas involucradas. 

 

Esta política tiene como consecuencia el crecimiento político de los cuadros que deben involucrarse a fondo con las bases. Y finalmente contribuye a resolver una cuestión estratégica para los revolucionarios, que es la inserción en la clase obrera ocupada, hoy en manos de los sectores burocráticos. Desde estos criterios podemos avanzar en la conformación de un organización popular de lucha por el Derecho A La Vida digna Y Contra El Hambre Y La Desocupación. Este será un lugar de encuentro con otros sectores piqueteros, asambleas barriales, movimiento obrero no burocrático,estudiantiles, etc.

 

Desde las organizaciones revolucionarias una de las mayores confusiones, creemos que es la política de alianzas de las mismas, dicho esto con respeto y con el solo afán de aportar al debate. Es este a nuestro juicio uno de los motivos fundamentales de las desviaciones socialdemócratas que terminan destruyendo a las organizaciones. Nos referimos a las alianzas con sectores de la burguesía y de la izquierda socialdemócrata electoralista funcional a la misma. La misión fundamental de las fuerzas revolucionarias es lograr la hegemonía dentro de la clase, con el objetivo que esta ejerza su hegemonía sobre otras clases y capas sociales, de forma de garantizar el fin fundamental que es la conquista del poder. 

 

Hacer esta alianza a destiempo es poner a la clase y a los revolucionarios a la cola de la burguesía. que se entienda que nosotros no renegamos de las experiencias acumuladas en la busqueda de la herramienta necesaria para la construcion de espacios de unidad que nos lleven al tan ansiado cambio social, pero estas politicas de alianzas terminan generalmente en actitudes electoralistas y hegemonistas que solo llevan a la frustración de la clase y la perdida y dispersión de los cuadros revolucionarios. Pero somos concientes que todo nuestro cuestionamiento no nos solucionara nada por si solo, la praxis y no solo la proclama es la que nos llevara a la victoria. por eso hoy luchamos para construir poder popular e instar a todos los oprimidos por el yugo imperialista a aunar esfuerzos y estar prestos para la lucha por el cambio social." 

 

A 7 años del asesinato de Mariano Ferreyra... Los muertos los sigue poniendo la clase trabajadora

 

Por Martín, del PG 

A siete años del vil y cobarde asesinato de Mariano Ferreyra los muertos los sigue poniendo la clase obrera y el pueblo. Es una realidad que no podemos dejar de asumir y repensar para que deje de ocurrir. Mariano, militante del Partido Obrero y estudiante universitario, fue asesinado por la burocracia sindical cómplice del gobierno de Cristina Fernandez de Kirchner en el marco de la lucha de los trabajadores del ferrocarril Roca.

 

Hoy siete años después tenemos una nueva víctima, Santiago Maldonado, un joven que apoyaba el justo reclamo de la comunidad Mapuche por un territorio ocupado por la multinacional Benetton. Esta vez el verdugo no es la burocracia sindical sino la Gendarmería Nacional comandada por la ministra Bullrich y su segundo, el señor Nocetti, ambos bajo la dirección política de presidente Mauricio Macri y su jefe de gabinete Marcos Peña.

 

La indignación es tal que supera cualquier asco que uno pueda imaginar, el cuerpo de Santiago fue dado por desaparecido y, milagrosamente, aparece en un lugar que había sido rastrillado en tres oportunidades. Está más que claro que el cuerpo fue puesto ahí por alguien que está lavándose las manos o sacándose el peso de una futura traición a un supuesto pacto. Lo cierto es que los muertos los sigue poniendo la clase obrera y el pueblo.

 

Surge, entonces, a la luz, una linda disyuntiva… ¿Qué hacemos? ¿Se moviliza o no? Los sectores que no vacilamos y que no confiamos en la institucionalidad burguesa salimos a denunciar que el estado es responsable de esta situación. Por su parte la izquierda del FIT, que hegemoniza el Espacio Memoria, Verdad y Justicia, decidió marchar recién 48 horas después de los hechos en la ronda de las Madre de Plaza de Mayo aludiendo a la excusa falsa de que “la familia llama a no movilizar”, cuando en realidad la familia lo que dijo es que ellos no convocan pero no invalidaban a nadie si lo hacia.

 

Por otro lado una desaparición forzada de una persona en el marco de una manifestación política es un hecho que supera el marco de la familia y ya pasa a ser un tema que afecta a la sociedad en su conjunto y mucho mas si es un militante. Son las organizaciones de DDHHy los Partidos que dicen defenderlos los que deben orientar a la familia y no al revés. De todos modos el NO marchar no surge de la familia sino de la dirección de una izquierdaberreta y vacilante que por cobardía política y miserias claras llama a desmovilizar coincidiendo con el mandato de Cristina Kirchner.

 

¿Cuál era la diferencia de marchar un día y no el otro? Les preocupaba “ganar votos” en lugar de ganar las calles. Quisieron escudarse tras las Madres de Plaza de Mayo pero Nora Cortiñas les advirtió que no utilizaran la foto de Maldonado para hacer su cierre de campaña. Tristísimo papel de cierta izquierda, garantizando la gobernabilidad de los que quieren ajustar a costa del sufrimiento de la clase trabajadora y el pueblo. 

 

Desde el Partido Guevarista de Argentina y como integrantes del FAS (Frente Anticapitalista y por el Socialismo) junto a organizaciones hermanas, entendemos que la única salida es la movilización popular en torno a este reclamo, para frenar el ajuste y llevar a cabo las transformaciones revolucionarias que necesita nuestro país con un gobierno obrero y popular. 

 

Para ello es necesario salir a denunciar al gobierno y a las multinacionales pero también a sus cómplices. La lucha por Mariano y por Santiago (y todas las víctimas del capitalismo explotador) no puede estar atada al circo electoral, sabemos, y cada día queda mas claro, que esto no se resuelve en las urnas. Sólo se logrará con launidad de los revolucionarios, la organización de la clase obrera y del pueblo para la conquista del Poder y la construcción del Socialismo.

 

 

Las elecciones regionales. La abstención inducida y la identidad chavista

 

Por: Omar Vázquez Heredia

 

El resultado de las elecciones regionales es increíble por los tres años de inflación de tres dígitos, la profunda escasez, el deterioro de los servicios públicos y del sistema de salud, la ausencia de billetes y el rechazo popular al gobierno de Maduro (popularidad del 20%), pero hasta ahora parece real, después de un día la llamada Mesa de la Unidad Democrática (testigos, técnicos y rector del CNE) es incapaz de demostrar con las actas en la mano el supuesto "fraude" del chavismo. Incluso ya Henri Falcón reconoció la derrota electoral, otros como Henry Ramos Allup y Henrique Capriles se mantiene en silencio sin plantear la tesis del fraude y en el estado Bolívar Andrés Velásquez exige que el gobierno asuma su victoria, conseguida con el mismo Consejo Nacional Electoral (CNE).

 

El gobierno nacional buscaba ganar por la ausencia de los candidatos y electores de la derecha tradicional, pero hubo una participación del 62%. ¿Votó toda la base electoral del chavismo (sin incluir los caraqueños) y la abstención fue solo opositora (MUD, Resistencia y Ni Ni)? Puede ser, habría que analizar el impacto de la migración masiva (en su inmensa mayoría de opositores), el llamado a la abstención de sectores importantes de la derecha tradicional, la desmoralización por la derrota de los focos insurreccionales (La Resistencia), el rechazo a los intentos de negociación de la MUD con los jerarcas del gobierno, la efectividad de las acciones gubernamentales ilegales para desalentar el voto opositor (la migración de miles de votantes de sus centros electorales 48 horas antes de las elecciones) y la inhabilitación de candidatos opositores mejor posicionados (Henrique Capriles en Miranda) y los terribles candidatos de la MUD (Ismael García, Guillermo Call, Bernabé Gutiérrez, José Gregorio Montilla, entre otros).

 

¿El CNE puede realizar un fraude incomprobable? No creo, si fuera así el chavismo no habría perdido ni el referéndum del 2007, ni las elecciones parlamentarias del 2015, tampoco habría tenido que inventarse la ANC, postergar de modo ilegal las elecciones regionales un año y desalentar con irregularidades el voto opositor. Además, en caso de la posibilidad de un supuesto fraude incomprobable, por qué un gobierno de militares y civiles que piensan como militares pudiendo hacer fraude electoral no se garantiza el control territorial de las gobernaciones ubicadas en las fronteras y en todas las zonas petroleras como: Anzoátegui, Bolívar, Nueva Esparta, Táchira y Zulia.

 

Hay que diferenciar por un lado el supuesto fraude electoral, que hasta ahora no fue probado, y en el otro lado los reales y visibles vicios legales y abierto ventajismo gubernamental. ¿Será que en realidad los focos insurreccionales de sectores de la derecha tradicional y las sanciones financieras de Trump provocaron una renovación de la identidad chavista? Puede ser, el miedo a la violencia opositora es real y las repudiables sanciones financieras de Trump pudieron revitalizar de manera coyuntural las capacidades encubridoras de la retórica estatal sobre una supuesta "guerra económica". El Carnet de la Patria y los Clap pudieron consolidar la red asistencialista del chavismo, su maquinaria electoral en la actualidad.

 

La ANC prometió paz y derrotar la "guerra económica", y a través de la previa represión estatal y la desmovilización logró la paz, entendida como ausencia de violencia política en gran escala, eso pudo provocar un cambio positivo de ánimo en las bases chavistas, pero jamás va poder derrotar algo que no existe: "la guerra económica". El deterioro de la situación económica del país se va seguir acentuando, el gobierno continúa reduciendo importaciones reales para cancelar vencimientos de la deuda externa, y a su vez mantiene un sistema de cambio dual y un tipo de cambio preferencial que facilita la apropiación burocrática y privada de las divisas escasas. En pocas palabras, sigue aplicando un ajuste económico reaccionario, por eso la estabilidad estatal y gubernamental alcanzada con el último resultado electoral es totalmente endeble, coyuntural y parcial.

 

El gobierno de Maduro y las leyes constituyentes. La continuidad del ajuste económico reaccionario

Por Omar Vázquez Heredia

 

Desde hace varios días, se esperaba con ansiedad las medidas económicas del Presidente Maduro, algunos pensamos que en la presente coyuntura era posible que el bloque gubernamental chavista estuviera obligado a la unificación del tipo de cambio y a la realización de una renegociación de la deuda externa. No obstante, por ahora no fue así y parece que no lo será, a pesar de dos circunstancias centrales para la economía venezolana: las sanciones financieras del gobierno de EEUU, que le dificultan al aparato estatal venezolano emitir en el exterior nuevos bonos de la deuda, con la finalidad de obtener el financiamiento necesario para cancelar los vencimientos de los antiguos endeudamientos externos del Estado; y, el fracaso parcial, del acuerdo entre los miembros de la Opep y Rusia establecido en el últimos meses del año 2016, con el objetivo de recortar la extracción de petróleo, buscando un incremento vertical del precio del petróleo, que en la actualidad es imposible porque en EEUU sigue creciendo la extracción de petróleo mediante el uso de la fractura hidráulica[i].

 

En realidad, el gobierno de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello hace lo mismo que en noviembre de 2014, decreta aumentos nominales a las pensiones, salarios mínimos y crea un bono escolar, que en términos reales será tragado por la inflación, en el marco de un contexto económico condicionado por el armazón institucional del Estado, a través de la contracción de la oferta de mercancías y el incremento de la emisión monetaria por encima de las necesidades de circulación. Como hemos dicho antes, el recorte de la oferta de mercancías es producto en lo fundamental de la aplicación por parte del bloque gubernamental chavista de un ajuste económico reaccionario, que supone la reducción vertical de las importaciones con la intención de disponer de las divisas requeridas para el pago de los vencimientos de la deuda externa. En el año 2012 el aparato estatal asignó 71083 millones de dólares para importar bienes de consumo productivo y final[ii], en el 2016 asignó solo 17177 millones de dólares[iii], una contracción brutal que posibilitó los altos niveles de escasez e inflación que se padecen en el país. En cambio, entre el 2014 y 2016, el Estado canceló 62475 millones de dólares en deuda externa (sin incluir el 2017), sumando 44071 millones de dólares en pasivos de PDVSA[iv] y 18404 millones de dólares en vencimientos de los bonos del gobierno central[v] .

 

Además, al igual que en noviembre del 2014, intentando y en muchas oportunidades logrando engañar a sus bases que creen de manera errónea que el aparato del Estado puede definir de manera unilateral el precio de las mercancías y la cotización del dólar, promueve en la actualidad leyes que supuestamente ayudarán al control estatal de la inflación y la depreciación del tipo de cambio, a través del incremento de las fiscalizaciones gubernamentales, entre ellas: la Ley de Abastecimiento Soberano y Precios Acordados y la Ley de Casas de Cambio. Recordemos que en el año 2014 fue constituida la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) y el 18 de noviembre de 2014 fue publicada en la Gaceta Extraordinaria 6.156 el Decreto de Ley de Reforma Parcial del Decreto de Ley Orgánica de Precios Justos. En ese sentido, debemos cuestionar la supuesta capacidad del aparato del Estado para decretar de manera unilateral el precio de las mercancías y la cotización del dólar, sin importar ningún factor económico como la oferta y demanda de las mercancías, el tamaño de la producción nacional y el nivel de la productividad del trabajo, la cantidad de las importaciones, el precio del petróleo y el tamaño de las reservas internacionales.

 

Desafortunadamente, las bases chavistas creen que los controles de precios y cambio antes funcionaban porque había mejores y mayores niveles de fiscalización estatal producto del liderazgo de Hugo Chávez, pero en realidad la brecha entre precios oficiales de las mercancías y de la cotización oficial del dólar era mucho menor que en la actualidad, porque el Estado manejó una mayor cantidad de divisas, por lo tanto financió un alto nivel de importaciones, los cupos para turismo internacional y compra online, y vendía bonos de la deuda en bolívares que ahora se cancelan en dólares. Por eso, trasladando de modo mecánico dos contextos económicos diferentes, las bases chavistas siguen creyendo que la inflación y la escasez se solucionan con más y mejores fiscalizaciones del aparato del Estado.

 

Al final, avanzan con el verdadero objetivo de las llamadas leyes constituyentes: la Ley para la Promoción y Protección a la Inversión Extranjera, que tiene como finalidad crear mejores condiciones jurídicas para la entrega de los llamados recursos naturales y de las propiedades estatales al capital transnacional con el objeto de captar divisas para seguir financiando el pago de la deuda externa. Recordemos la promulgación el 18 de noviembre de 2014 en las Gacetas Extraordinarias 6.151 y 6.152, respectivamente de los Decretos de Ley de Regionalización Integral para el Desarrollo Socioproductivo de la Patria y de Ley de Inversiones Extranjeras. Dos normas jurídicas que permitieron la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Minero Nacional Arco Minero del Orinoco y las Zonas Económicas Especiales de Paraguaná y Ureña.

 

¿Esas medidas qué dejan intacto hasta ahora? El dólar preferencial en 10 bolívares, a través del cual atesoran millones de dólares los altos jerarcas militares y civiles del chavismo. Un dólar preferencial en 10 bolívares que impide incluso desde una perspectiva burguesa la renegociación y reestructuración con mejores tasas de interés de la deuda externa, porque ningún inversionista dejará de cobrar sus bonos en la actualidad para cancelarlos después, cuando sigue abierto uno de los principales motivos del endeudamiento externo venezolano: el déficit operativo de Pdvsa, la brecha entre egresos medidos en tipo de cambio paralelo e ingresos medidos en tipo de cambio oficial. En pocas palabras, dejan intacto el proceso de acumulación originaria de la nueva fracción emergente de la burguesía, por eso es evidente el carácter cleptocrático de los altos jerarcas civiles y militares del gobierno chavista.

 

Ya ni siquiera es medianamente creíble la vieja excusa que se empleaba para legitimar la continuidad del dólar preferencial en 10 bolívares, que se utilizaba para importar los alimentos y medicinas que necesitaba el pueblo trabajador y su eliminación provocaría un espiral inflacionario, el espantoso nivel de escasez e inflación demuestra la falsedad de la mentira aludida. Pero, además, en la actualidad el bloque gubernamental chavista distribuye de manera racionada y esporádica la caja o bolsa del Clap, cobrando 10000 bolívares a los beneficiados, un monto que al calcularlo con respecto al dólar preferencial implica que 10 productos alimenticios de muy mala calidad e importados al mayor, tienen un supuesto costo de 1000 dólares. Es evidente, que la corrupción como mecanismo de acumulación originaria de la alta burocracia chavista es vergonzosa y brutal. 

 

¿Qué ocurrió después de esas medidas y decretos-ley de 2014? Altos niveles de inflación, escasez, la entrega descarada al capital transnacional del denominado Arco Minero del Orinoco con la presencia de transnacionales mineras como Gold Reserve y la renegociación con transnacionales petroleras como Rosneft (Rusia), Chevron (EEUU) y CNPC (China) de los paquetes accionarios de varias empresas mixtas con reducción de las acciones controladas por PDVSA. ¿Qué va pasar ahora? Lo mismo, mientras tanto los "realistas" y "pragmáticos" defienden con un grosero oportunismo el pago de la deuda externa con el hambre y la muerte de las clases populares de Venezuela, al contrario los revolucionarios venezolanos debemos exigir la suspensión inmediata del pago de la externa, la unificación del tipo de cambio y el restablecimiento de los niveles de importación necesarios para el impulso de un plan de producción nacional con control obrero y popular. Los "realistas" y "pragmáticos" que defienden los intereses del capital transnacional y de las dos fracciones burguesas (tradicional y emergente) nos dicen como Margaret Thatcher que "no hay alternativa", pero nosotros debemos estar claros que en los actuales momentos la única alternativa es crear conciencia en las clases populares de sus verdaderos intereses.

 

Análisis de los resultados de las elecciones a Gobernadores en Venezuela

 

Por Lucio Verón Soria

 

Atento a los resultados dados a conocer por el Consejo Nacional Electoral venezolano y por la agencia Telesur, el PSUV ganó la gobernación en 17 de los 22 Estados en que se divide el país. No obstante ello, la lectura de los votos de la población arroja un panorama que, por lo menos, debería preocupar a las autoridades venezolanas. La abstención(7.345.761 votos) fue mayor que la cantidad de votos que obtuvo el PSUV (6.240.986 votos). Si a la abstención le sumamos los votos de la oposición, el MUD (5.200.822 votos) veremos que el 67 % (12.662.157 votantes) de los empadronados NO APOYARON al oficialismo. A muchos los pondrá furioso este análisis pero como decía Aristóteles “la realidad es la única verdad”.

 

A nadie le escapa que la situación de los trabajadores y el pueblo venezolano no son de las mejores de la región. La inflación y el desabastecimiento han minado la confianza que otrora tenía el PSUV como partido gobernante. Su falta de decisión en accionar contra la burguesía y el propio sistema capitalista que impera en Venezuela han tenido sus frutos, lamentables frutos. Mientras tanto el gobierno, de Nicolás Maduro y el PSUV, continúa pagando religiosamente la deuda externa de Venezuela y entregando los recursos naturales a las multinacionales como es el caso del Arco Minero. Ante la paupérrima situación que vive la clase trabajadora y el pueblo venezolano se siguen priorizando los vínculos con los organismos internacionales de crédito y las multinacionales, al capitalismo!!

 

Marx nos señala que es el Ser social el que determina la conciencia social. Y que la ideología de la clase dominante es la que prevalece en la sociedad capitalista. Mientras en la sociedad venezolana persista el capitalismo y no se luche decididamente contra él, las masas trabajadoras y populares se verán influenciadas por esa ideología. No basta con declararse antiimperialista (sólo desde la retórica populista) para pretender llevar adelante las transformaciones revolucionarias que nuestra región requiere. Se debe ser DECIDIDAMENTE ANTICAPITALISTA, porque esa es la raíz de todos nuestros males. Mientras en cada uno de nuestros países persista el capitalismo y siga siendo la burguesía la dueña de los medios de producción, el imperialismo tendrá su “cabeza de playa” para saquear todas nuestras riquezas y someternos a la inseguridad, el hambre, la desocupación, las enfermedades, el analfabetismo, la discriminación, la tortura, etc.

 

Es por ello necesario que el “chavismo regional”, obsecuente y pusilánime, abandone su doble discurso ya que mientras en sus países hacen severas críticas a los gobiernos como el de Macri o Temer, merecidas por cierto, callan solapadamente cuando hay que solidarizarse con la clase trabajadora venezolana. ¿Acaso no es la misma empresa Chevron, por ejemplo, socia de YPF en Argentina como lo es en Venezuela con PDVSA ? La solidaridad debe ser con la clase obrera y pueblo venezolano, no únicamente con su gobierno, que pese a su discurso anti yanqui (jamás es anti chino o anti ruso, evidentemente hay países capitalistas buenos!!) le sigue pagando las cuentas mientras la economía venezolana atropella a los sectores populares cada día más empobrecidos.

 

Organizaciones sociales del Frente de Resistencia Nacional, en la calle por Trabajo, Dignidad y Cambio Social 

 

 

Por Martín

 

En el día de ayer distintas organizaciones sociales nucleadas en el Frente de Resistencia Nacional (MBL, ASITRACOP, TODU, TODEL, MOT, RP y AMV) se movilizaron bajo la consigna QUEREMOS TRABAJO GENUINO.  La actividad formó parte de un plan de lucha de estas organizaciones lanzaron debido a la falta de respuestas del gobierno de Macri en materia social, ya que como todos sabemos, nuestro país está desde hace muchos años en una crisis económica que siempre afecta a los sectores más vulnerables, en este caso a los trabajadores desocupados.

 

Según los voceros económicos de este gobierno se "están generando puestos nuevos de trabajo "tanto en los sectores privados como en la obra pública”. Por lo tanto, las organizaciones plantearon que querían ser parte de esta nueva “ola de trabajo”... si es que verdaderamente existe. ¿O solo son mentiras de campaña, teniendo en cuenta que en quince días son las elecciones y los cuentos están a la orden del día?

 

Como era de esperar la movilización tuvo su grado de tensión por las constantes provocaciones de la policía y de supuestos automovilistas que se veían afectados por una movilización de más de dos doscientos metros de distancia. Al llegar a la Catedral las organizaciones decidieron hacer un parate y desplegar la bandera con la consigna de QUEREMOS TRABAJO GENUINO, para que la Iglesia Católica - que tiene fluidos nexos con el poder y con algunas organizaciones sociales - tome nota de que la crisis social no solo abarca a sus dirigentes amigos sino a toda la clase trabajadora y el pueblo en general.

 

El pico más alto de tensión se vivió cuando la movilización estaba a metros del Metrobus y aparecieron cientos de miembros de la guardia de infantería de la Policía de la Ciudad, tratando de amedrentar a los miles de manifestantes. Pero, muy por el contrario, la movilización se mantuvo firme y continuó hasta Plaza Congreso y desde allí a la Casa de la Provincia de Buenos Aires, cuyas autoridades al advertir la presencia de semejante cantidad de personas cerraron las puertas, clausurando cualquier posibilidad de diálogo con algún funcionario. 

 

Desde Doble Poder fuimos a apoyar a los compañeros y compañeras, conversando conversar con los organizadores de la movilización, que nos manifestaron su voluntad de seguir en la calle cada miércoles hasta que el gobierno los reciba y les brinde algún tipo de solución a sus reclamos. Recordemos que estos movimientos socialistas levantan la bandera de tres consignas históricas. TRABAJO, DIGNIDAD Y CAMBIO SOCIAL, a partir de las cuales llevan adelante sus luchas.

 

 



 

A 7 AÑOS DEL ASESINATO DE MARIANO…

LOS MUERTOS LOS SIGUE PONIENDO LA CLASE OBRERA… BASTA !!

DEBEMOS ORGANIZARNOS Y PASAR A LA OFENSIVA !!

 A siete años del vil y cobarde asesinato de Mariano Ferreyra los muertos los sigue poniendo la clase obrera y el pueblo. Es una realidad que no podemos dejar de asumir y repensar para que deje de ocurrir. Mariano, militante del Partido Obrero y estudiante universitario, fue asesinado por la burocracia sindical cómplice del gobierno de Cristina Fernandez de Kirchner en el marco de la lucha de los trabajadores del ferrocarril Roca.

Hoy siete años después tenemos una nueva víctima, todo indicaría que el cuerpo encontrado en Chubut pertenecería a Santiago Maldonado, un joven que apoyaba el justo reclamo de la comunidad Mapuche por un territorio ocupado por la multinacional Benetton. Esta vez el verdugo no es la burocracia sindical sino la Gendarmería Nacional comandada por la minista Bullrich y su segundo, el sr Nocetti, ambos bajo la dirección política de presidente Mauricio Macri y su jefe de gabinete Marcos Peña.

La indignación es tal que supera cualquier asco que uno pueda imaginar, el cuerpo de Santiago fue dado por desaparecido y, milagrosamente, aparece en un lugar que había sido rastrillado en tres oportunidades. Está más que claro que el cuerpo fue puesto ahí por alguien que está lavándose la manos o sacándose el peso de una futura traición a un supuesto pacto. Lo cierto es que los muertos los sigue poniendo la clase obrera y el pueblo.

Surge, entonces, a la luz, una linda disyuntiva … ¿que hacemos? ¿ se moviliza o no? Los sectores que no vacilamos y que no confiamos en la institucionalidad burguesa salimos a denunciar que el estado es responsable de esta situación. Por su parte la izquierda del FIT, que hegemoniza el Espacio Memoria, Verdad y Justicia, decidió marchar recién 48 hs después de los hechos en la ronda de las Madre de Plaza de Mayo aludiendo a la excusa falsa de que “la familia llama a no movilizar” , cuando en realidad la familia lo que dijo es que ellos no convocan pero no invalidaban a nadie si lo hacia. Por otro lado una desaparición forzada de una persona en el marco de una manifestación política es un hecho que supera el marco de la familia y ya pasa a ser un tema que afecta a la sociedad en su conjunto y mucho mas si es un militante. Son las organizaciones de DDHHy los Partidos que dicen defenderlos los que deben orientar a la familia y no al revés. De todos modos el NO marchar no surge de la familia sino de la dirección de una izquierda berreta y vacilante que por cobardía política y miserias claras llama a desmovilizar coincidiendo con el mandato de Cristina Kirchner. ¿Cuál era la diferencia de marchar un día y no el otro?. Les preocupaba “ganar votos” en lugar de ganar las calles. Quisieron escudarse tras las Madres de Plaza de Mayo pero Nora Cortiñas les advirtió que no utilizaran la foto de Maldonado para hacer su cierre de campaña. Tristísimo papel de cierta izquierda,  garantizando la gobernabilidad de los que quieren ajustar a costa del sufrimiento de la clase trabajadora y el pueblo.

Desde el Partido Guevarista de Argentina y como integrantes del FAS (Frente Anticapitalista y por el Socialismo) junto a organizaciones hermanas, entendemos que la única salida es la movilización popular en torno a este reclamo , para frenar el ajuste y llevar a cabo las transformaciones revolucionarias que necesita nuestro país con un gobierno obrero y popular. Para ello es necesario salir a denunciar al gobierno y a las multinacionales pero también a sus cómplices. La lucha por Mariano y por Santiago (y todas las víctimas del capitalismo explotador) no puede estar atada al circo electoral, sabemos, y cada dia queda mas claro, que esto no se resuelve en las urnas. Sólo se logrará con la unidad de los revolucionarios, la organización de la clase obrera y del pueblo para la conquista del Poder y la construcción del Socialismo.

                                                                                                    Argentina, 20 de Octubre de 2017

 

 

     

Resultados de las elecciones a Gobernadores en Venezuela – Octubre de 2017

Atento a los resultados dados a conocer por el Consejo Nacional Electoral venezolano y por la agencia Telesur, el PSUV ganó la gobernación en 17 de los 22 Estados en que se divide el país.

No obstante ello, la lectura de los votos de la población arroja un panorama que, por lo menos, debería preocupar a las autoridades venezolanas.

La abstención (7.345.761 votos) fue mayor que la cantidad de votos que obtuvo el PSUV (6.240.986 votos). Si a la abstención le sumamos los votos de la oposición, el MUD (5.200.822 votos) veremos que el 67 % (12.662.157 votantes) de los empadronados NO APOYARON al oficialismo.

A muchos los pondrá furioso este análisis pero como decía Aristóteles “la realidad es la única verdad”.

A nadie le escapa que la situación de los trabajadores y el pueblo venezolano no son de las mejores de la región. La inflación y el desabastecimiento han minado la confianza que otrora tenía el PSUV como partido gobernante. Su falta de decisión en accionar contra la burguesía y el propio sistema capitalista que impera en Venezuela han tenido sus frutos, lamentables frutos.

Mientras tanto el gobierno, de Nicolás Maduro y el PSUV, continúa pagando religiosamente la deuda externa de Venezuela y entregando los recursos naturales a las multinacionales como es el caso del Arco Minero. Ante la paupérrima situación que vive la clase trabajadora y el pueblo venezolano se siguen priorizando los vínculos con los organismos internacionales de crédito y las multinacionales, al capitalismo!!

Marx nos señala que es el Ser social el que determina la conciencia social. Y que la ideología de la clase dominante es la que prevalece en la sociedad capitalista. Mientras en la sociedad venezolana persista el capitalismo y no se luche decididamente contra él, las masas trabajadoras y populares se verán influenciadas por esa ideología.

No basta con declararse antiimperialista (sólo desde la retórica populista) para pretender llevar adelante las transformaciones revolucionarias que nuestra región requiere. Se debe ser DECIDIDAMENTE ANTICAPITALISTA, porque esa es la raíz de todos nuestros males. Mientras en cada uno de nuestros países persista el capitalismo y siga siendo la burguesía la dueña de los medios de producción, el imperialismo tendrá su “cabeza de playa” para saquear todas nuestras riquezas y someternos a la inseguridad, el hambre, la desocupación, las enfermedades, el analfabetismo, la discriminación, la tortura, etc.

Es por ello necesario que el “chavismo regional”, obsecuente y pusilánime, abandone su doble discurso ya que mientras en sus países hacen severas críticas a los gobiernos como el de Macri o Temer, merecidas por cierto, callan solapadamente cuando hay que solidarizarse con la clase trabajadora venezolana. ¿Acaso no es la misma empresa Chevron, por ejemplo, socia de YPF en Argentina como lo es en Venezuela con PDVSA ? La solidaridad debe ser con la clase obrera y pueblo venezolano, no únicamente con su gobierno, que pese a su discurso anti yanqui (jamás es anti chino o anti ruso, evidentemente hay países capitalistas buenos!!) le sigue pagando las cuentas mientras la economía venezolana atropella a los sectores populares cada día más empobrecidos.

                                      

 

DESVERGÜENZA OPORTUNISTA

 

Declaración política del P.G.A.

SOBRE LAS ELECCIONES Y OTRAS YERBAS

Vamos a comenzar por lo importante.

El domingo 1 de octubre se cumplen dos meses de la desaparición de Santiago Maldonado, ese día decenas de miles de compañeros ocuparemos las calles y plazas en todo el país para decirle a Macri, a toda la derecha y a sus cómplices que ¡¡no pasarán!!. Que todas sus mentiras, maniobras y represión se las cobraremos una a una. Que nunca más tendrán paz, que adonde vayan los iremos a buscar porque no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos!!.

Ahora vamos a ocuparnos de la gris cotidianeidad.

En pocos días más se marchara a las urnas. El clima de indiferencia es notable y difícilmente podrá ser revertido en los días que quedan. Esto no significa que nadie irá a votar- pero la abstención, el voto en blanco o el voto bronca que impulsamos, puede alcanzar cifras no menores- Todo apunta a que se va a votar sin pasión, casi burocráticamente, para dirimir transitoriamente, que fracción de la burguesía, si la neo liberal, o la nacional y popular, logra mayor consenso para llevar adelante sus políticas. Ambas fracciones se esfuerzan en convencer al pueblo de que en estas elecciones está en disputa dos modelos de país. Exageran al tiempo que polarizan, para tratar, entre otras cosas, de ahogar la posibilidad de que surja, en medio de la crisis, económica, moral y cultural que hunde a la sociedad, una alternativa política revolucionaria de los trabajadores y el pueblo, capaz de llevar adelante la lucha en todos los terrenos, para terminar con tantas humillaciones, destrucción de vidas y esperanzas.

No hay en disputa dos modelos de País.

Es cierto que el macrismo representa abiertamente la asociación y subordinación de la burguesía local con el imperialismo, con toda su carga de explotación, represión y miseria para las masas. Pero el Kirchnerismo nunca puso en cuestión el dominio de las multinacionales y el gran capital local industrial, financiero y agro industrial. En el mejor de los casos se planteó negociar los términos del capitalismo dependiente, intentando lograr mayores márgenes de maniobra para la burguesía local, (los empresarios ganaron plata a paladas, dijo Cristina) pero nunca cuestionó al capitalismo como sistema económico, social y cultural. Entre estas fracciones no hay diferencias de fondo, hay, si se quiere, matices que pueden ser mayores o menores, pero que no constituyen dos alternativas radicalmente opuestas. Las opciones no son capitalismo neoliberal o capitalismo nacional y popular. La opción es barbarie capitalista o socialismo. Que no son tan diferentes explica porque muchos cuadros que hasta ayer eran populistas hoy son fieles colaboradores del gobierno, y no son pocos los que hoy ya se preparan para dar el salto. Explica porque, a pesar de todos los fuegos de artificio discursivos, en silencio, y en medio de la campaña, Randazo, Masa, la burocracia sindical y el propio kirchnerismo, ya están acordando los términos del ajuste, el pago de la deuda externa, la reforma laboral y jubilatoria, y varías cosas más contra el pueblo.

Que no son tan distintos también lo demuestra el carácter de las disputas y polémicas entre ellos. A cada acusación que lanza el Kirchnerismo, los macristas le devuelven la cachetada. A la desaparición de Santiago Maldonado, le responden con la de Julio López, al 34% de pobreza que cosecha el ajuste macrista, le contestan con el 30% que dejo Cristina, a la represión de la Bulrich, con la de Berni, al 2x1 para los represores, con Milani al frente del ejército, a los Panamá papper con los hoteles y la obra pública. A la inmoralidad de unos, con la inmoralidad de los otros. La degradación de la política, la imposibilidad por parte de toda la burguesía para levantar un programa, no pretendamos de liberación nacional, sino de desarrollo autónomo, que solucione mínimamente alguno de los graves problemas que arruinan la vida de millones de compatriotas, es tan patente, tan brutal, que no es exagerado pensar que solo se pueden mantener en el poder por la enorme confusión política y la desmoralización que aún afecta a nuestra clase luego del triunfo de la contra revolución a escala nacional e internacional.

De todas maneras, en estas elecciones, el Kirchnerismo trata de posicionarse como “centro de la oposición” y como la única fuerza capaz de “frenar” al macrismo. ¿Puede ser creíble esto? ¿En qué fuerzas sociales piensa apoyarse para lograrlo? ¿En los trabajadores ocupados y desocupados, en los campesinos pobres, en los jóvenes? ¿O tendremos que dejar todo en manos de ella y sus amigos, los Gildo Insfran, los Gioa, Alicia Kirchner, algunos burócratas sindicales, y los empresarios nacionales y populares? ¿Tendremos que resignarnos a las roscas en el parlamento, a ser políticamente correctos, sin cortar calles, sin piquetes, sin ocupar tierras y escuelas, sin auto organizarnos y construir fuerzas revolucionarias?

De todas maneras hay cuestiones que no debemos subestimar. La polarización que ha instalado la burguesía tiene efectos que pueden ir más allá de las elecciones. La misma ha arrastrado hacia el kirchnerismo, y en menor medida hacia el FIT, a una serie de organizaciones que hasta ahora habían mantenido una política relativamente independiente de estas fuerzas, e impulsado, en algunos casos, una política anticapitalista y antiimperialista. De este modo se postergan, o se corre el riesgo de abandonar, las tareas decisivas como son la construcción del Partido Revolucionario y el Frente Anticapitalista y Antiimperialista por el Socialismo. Las enormes dificultades ideológicas y prácticas con las que tropezamos en la tarea permanente de escindir, de separar a la clase obrera de la influencia ideológica de la burguesía, ponen de manifiesto también la dificultad de dichos compañeros en poder trazar una clara línea divisoria entre los intereses de la burguesía y los de la clase obrera y el pueblo. Trazarla y mantenerla firmemente en medio de las pequeñas y grandes luchas contra la burguesía y sus aliados.

Las “ilusiones de votar”

En estas elecciones ninguno de los problemas que agobian a millones de trabajadores ocupados y desocupados, a los pobres de la ciudad y el campo, a la juventud, a los jubilados y pueblos originarios están planteados como ejes entorno a los cuales se aproveche la posibilidad de avanzar en la construcción de una alternativa revolucionaria anticapitalista y antimperialista. Todo se reduce a quien es la “oposición” más confiable para enfrentar las políticas de ajuste, represión y hambre, impulsadas por el macrismo y sus aliados de la UCR, la Coalición Cívica, y sectores del PJ. La izquierda también juega este juego. Está claro que nuestra critica a estas fuerzas transcurre por andariveles distintos de los que formulamos a la burguesía. Pero no podemos dejar de señalar el oportunismo que las envuelve. Y ya se sabe, el oportunismo no corregido a tiempo, lleva directamente al reformismo, y de ahí a la colaboración con la burguesía, hay un solo paso. Paso que muchas organizaciones han dado hace tiempo, y hoy se dedican a disciplinar y contener al movimiento a partir de los millones de pesos que le arroja la burguesía, especialmente en el movimiento de desocupados. La izquierda electoralista se presenta como fuerza de oposición, y no como fuerza revolucionaria. El concepto de oposición es propio de la democracia burguesa. Es decir, “se oponen”, cuando en realidad se trata de derrotar a la burguesía, socializar las fábricas, la tierra, los bancos y construir un nuevo estado obrero y popular. Es cierto que impulsan las luchas por las distintas reivindicaciones económicas, pero en el plano político actúan en los marcos del sistema, y todos sus esfuerzos se orientan no a romper con el mismo, sino a canalizar las luchas hacia soluciones dentro de las instituciones establecidas, sea esta la justicia burguesa o el parlamento. En el caso de las elecciones, no denuncian la inutilidad del mismo para resolver los problemas de las masas. Por el contrario, tratan de convencer a los trabajadores que una mayor cantidad de diputados de izquierda, es la “garantía más confiable” para enfrentar a la derecha.

Insistimos, en estas elecciones no hay ninguna propuesta que se oriente a organizar y movilizar a las masas para resolver los problemas que las agobian. Independientemente del resultado de las mismas, todos los problemas de vivienda, bajos salarios, de salud y educación quedaran en pie. Así como continuará el saqueo de nuestros recursos, la bicicleta financiera, el crecimiento de la deuda, que en agosto aumento en 7.500 millones de dólares y sirvió para financiar la fuga de 3.500 millones de U$S. Las contradicciones irreconciliables que se agitan en el seno de nuestra sociedad, entre 12 millones de pobres y 100 familias que poseen más de 100 millones de dólares cada una, entre los 5 millones de trabajadores en negro y una minoría de explotadores, entre el 2% de los propietarios que poseen el 70% de la tierra y los miles de campesinos pobres, empujarán a la lucha a decenas de miles de compañeros, independientemente de a quien voten en esta oportunidad. Estas contradicciones estallaran, esto no es difícil de prever. El problema es el resultado de las mismas. Es decir, prever quien se alzara con el fruto de las luchas populares. Si alguna fracción de la burguesía, como ocurrió después del 2.001, o si conquistaremos un nuevo gobierno obrero y popular.

Nosotros no nos dejaremos enredar por los parloteos electorales. Por el contrario, nosotros debemos aferrarnos a estas contradicciones. Estudiar sus desenvolvimientos objetivos, junto a su reflejo en la conciencia de las masas populares. Analizar cómo avanza la organización y moral de lucha de nuestra clase. Concentrarnos en impulsar y participar en las mismas con nuestros planteos y construyendo en medio de las ellas, Partido Revolucionario y Frente Anticapitalista y Antimperialista por el Socialismo.

Argentina, 26 de septiembre de 2.017

 

 

Declaración política del Partido Guevarista de Argentina

DESAPARICIÓN FORZADA Y POLÍTICA

El macrismo está preparando el escenario para darle una  solución a la desaparición de Santiago Maldonado. Luego de que se cayeran los distintos relatos encubridores, la cosa se les viene degradando en un simple cuento. Horroroso, pero cuento al fin. Parece que “…luego de ser herido por un piedrazo arrojado por un Gendarme, lo recogieron los Mapuches, se les murió o lo mataron, lo escondieron y así armaron un verdadero escándalo político...”. Todo para “debilitar al gobierno, para impedir la llegada de inversiones y el cambio que el País necesita”. La serie de allanamientos ilegales que tanto la Gendarmería como la Policía Federal están llevando a cabo en distintas comunidades apuntan a materializar este cuento. Ojo, estemos alerta. La monstruosa operación está en marcha. Al cuerpo de Santiago puedenhacerlo aparecer en algunos de estas comunidades.

En el Ministerio de Seguridad, encabezado por Patricia Bulrrich, no hay lugar para los globos amarillos. Tampoco se respira una onda Zen. No hay sonrisas suaves, ni mensajes esperanzadores. Allí el aire es irrespirable. Es una cueva de represores, prolongadores de la ideología de la dictadura, de defensores del 2x1 y diseñadores de protocolos represivos. Disciplinadores sociales a garrotazos, gatillo fácil y desapariciones forzadas. Es una cueva de lobos en donde los Nocceti, los Cané, el ex represor de la dictadura, Barberis, entre otros, se afilan las uñas y los colmillos mientras construyen los relatos encubridores y las provocaciones.

Estos relatos son replicados al infinito por un ejército de periodistas, políticos burgueses y opinólogos a través de los medios, generando confusión a partir de deslegitimar a los que luchan y reclaman por sus derechos. Envenenan la conciencia social atacando a los que cortamos calles, ocupamos fábricas y tierras reclamando lo elemental, lo mínimo, como es un plato de comida, un trabajo, un lugar donde vivir.  ¡Pero ni eso está dispuesta a ceder la burguesía para preservar su cuota de ganancias y prolongar el saqueo! Y estos periodistas, que hasta hace poco se definían así mismos como el periodismo independiente, hoy nos demuestran a todos que en realidad son independientes de los que luchan, de los trabajadores ocupados y desocupados, de los pobres de la ciudad y el campo. Nombrarlos es en vano, basta con oírlos y verlos actuar las 24 horas del día. Están en una carrera desesperada disputando el premio de empleado del mes del gran capital nacional y multinacional. Pero estos montones de basura reaccionaria arrojados a los ojos del pueblo, chocan contra las movilizaciones, la resistencia y la experiencia acumulada por una parte importante del mismo. Los miles de compañeros que ocupamos las calles en todo el País, quebramos estos relatos, les generamos contradicciones y les recordamos que la memoria de Santiago, aparezca vivo o asesinado y hagan lo que hagan, los perseguirá hasta el fin de sus días porque ¡NO OLVIDAMOS NO PERDONAMOS NO NOS RECONCILIAMOS!

La burguesía odia con un rencor viejo y ciego a los trabajadores, a los pobres, a “los negros de mierda”, a los Pueblos Originarios. A “esos indios que nos vienen a hablar de tierras sagradas. Las únicas tierras sagradas que hay aquí son las de Benetton, Lewis, los Anchorena, los Bulrich y Cía”. ¡No les basto con el genocidio de la campaña del desierto llevada adelante por nuestro General Roca! ¡No les basto con los avisos clasificados publicados en los años 1880 en nuestro vocero, el diario la Nación, ofreciendo como esclavas, para realizar trabajos domésticos en nuestras mansiones a las indias jovencitas capturadas durante la misma!¡No les basto con la cabeza del Chacho Peñaloza clavada en una pica en la Plaza Olta (La Rioja) luego de que otro General, Mitre, bajo la consigna “No ahorre sangre de gauchos” exterminara a los gauchos montoneros! ¡Y la matanza de los peones rurales durante el Yrigoyenismo en la Patagonia en 1921 y la semana trágica en los talleres Vasena! ¡Y la triple A, y los 30.000 desaparecidos de ayer y el gatillo fácil de hoy!¡No les basta con las leyes antiterroristas, con Julio López y tanto otros desaparecidos, “…durante esta, nuestra democracia!¿Cuándo nos van a dejar disfrutar de nuestras propiedades y ganancias en paz…”, como reclamó Turcato, el Presidente de la Sociedad Rural de Esquel,en un discurso, que haría empalidecer al propio Videla, pronunciado en enero de este año luego de la detención de Jones Hualas. ¿Acaso no comprenden, tal como se los dijo el propio Marx hace más de 150 años, que el capitalismo nació chorreando lodo y sangre por todos sus poros, y que así lo sostendremos? ¿Qué el capitalismo, sea nacional y serio, o salvaje y multinacional, que nuestra civilización, integración al mundo, la modernización y las inversiones vienen acompañadas de metralla, torturas y desaparecidos?

La vieja, y nunca rota, asociación de la burguesía local con el capital extranjero, viene por supuesto acompañada de una carga ideológica siempre actualizada. Al coloniaje externo político, económico, cultural y militar, se suma el coloniaje interno promovido por la burguesía local y sus lenguaraces. Hoy la desaparición forzada de Santiago actualiza esta carga. Siempre se trata de desconocer al otro, de despojarlo de su condición humana, de negarles sus derechos y sus culturas. Se nos puede llamar de distinta maneras. Mapuches, negros, pobres, piqueteros, subversivos, violentos y terroristas. Nunca hombres, mujeres y niños con nuestros sueños y esperanzas en medio de tanta miseria. Siempre somos violentos y rencorosos a los que hay que controlar y disciplinar, y si nos resistimos, aplastarnos sin piedad. Somos subversivos que no aceptamos la propiedad privada de las tierras, las fábricas y los bancos. Y sus leyes y el orden que la santifican. Que andamos con capuchas y palos y pretendemos reivindicar nuestro derecho a organizarnos y a la autodefensa frente a la represión de las fuerzas que aseguran ésta, “su democracia”. Entendemos que sería un error subestimar la capacidad de penetración de estos discursos difundidos a torrentes sobre la conciencia de las masas populares, teniendo en cuenta la debilidad, dispersión y baja capacidad de respuesta que actualmente tenemos las fuerzas revolucionarias anticapitalistas y antiimperialistas que luchamos por el socialismo.

Y sería un error cuando hoy el macrismo y sus aliados, como representantes directos del gran capital nacional y multinacional, nos suman a sus políticas de guerra y agresión contra los pueblos del mundo que resisten y enfrentan sus políticas. Las recientes visitas del Vicepresidente de los EEUU Percy y del Primer ministro Netanyahu de Israel, con quien se firmó, entre otras cosas, un acuerdo de asociación para luchar contra “el terrorismo internacional”, nos embarcan en el peor de los rumbos. A esto se suma la cena de este Lunes, previa a la reunión de la ONU, organizada por Trump, donde están invitados los presidentes latinoamericanos, para discutir entre bocados y bocados, la situación en Venezuela. Es decir, como aplastan dicho proceso, más allá de sus limitaciones, contradicciones y claudicaciones. Nadie ignora que la política exterior de un País, es en general un reflejo de su política interior. Si el macrismo se asocia a lo más reaccionario de la burguesía internacional para luchar contra el terrorismo en el plano internacional, cabe preguntarse ¿ Quienes son los terroristas internos? ¿El RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), los piqueteros, los que cortamos calles, los que ocupamos fábricas y centros de enseñanza, las organizaciones revolucionarias a las que hay que aislar e impedir que se reorganicen? Este es el rumbo que tenemos que enfrentar y derrotar.

 

El posicionamiento político e ideológico frente a la desaparición de Santiago también nos plantea un profundo debate político. Desde el Partido Guevarista si bien defendemos la más amplía unidad de acción en la lucha anti represiva, no renunciamos ni por un instante a nuestros principios. Por eso sostenemos que no alcanza con luchar solo contra la represión, con limitar la misma al respeto por el estado de derecho o por la democratización de las instituciones, como pretenden sectores del reformismo y el populismo. Nosotros luchamos por construir otra democracia, otro estado de derecho obrero y popular, por construir una nueva institucionalidad basada en la autoorganización popular, con revocación de los mandatos en caso de incumplimiento de los mismos a través de las asambleas populares. Nunca esta democracia burguesa será la estación terminal de nuestras luchas. Sostenemos que la consigna “Macri basura, vos sos la dictadura” confunde y lleva agua hacia el molino de las fracciones pequeño burguesas, que con sus matices, también, en el fondo, defienden ésta “democracia, estas instituciones y este estado de derecho”. Este gobierno desde el punto de vista legal no es una dictadura, aunque su ideología, práctica política e intereses se emparentan. Compañeros hay que reconocer que ésta es la democracia del capital, de los ricos, de los propietarios, y ellos en medio de la crisis económica mundial están obligados a hacer lo que hacen. Y nosotros estamos obligados a hacer otras cosas si queremos terminar con tanta hambre, miseria y desocupación. Por eso estamos obligados a unir las luchas anti represivas con la lucha anticapitalista y antimperialista. Estamos obligados a construir el Partido de la revolución y el socialismo, a desarrollar los movimientos sociales con una orientación revolucionaria, sin caer en la trampa del pos modernismo que contrapone falsamente al partido y los movimientos sociales fragmentando al campo obrero y popular. ¿Dónde se ha visto un movimiento social que no sea a la vez político, y donde se ha visto a un partido político que no sea a la vez expresión de las clases y sectores sociales en lucha?

Estas son las tareas y debates que debemos llevar adelante en medio de las grandes y pequeñas luchas que transitamos. EL PRESENTE ES DE LUCHA, EL FUTURO ES NUESTRO….REVOLUCION SOCIALISTA O CARICATURA DE REVOLUCIÓN.

Argentina, 16 de septiembre 2.017

 

 Viernes 21/07/2017: nos auto convocamos para organizar la marcha hacia el

Confederal de la CGT e Imponerles el Paro Nacional

 

La represión contra trabajadores de Pepsico, repudiada por buena parte de las organizaciones políticas y el conjunto de la población, puso nuevamente en el tapete la necesidad de organizar un Plan de Lucha Nacional para derrotar al ajuste de Macri, que, de continuar, significará miles y miles de despidos, la pérdida de conquistas históricas y la caída en picada del poder adquisitivo de los salarios.

 

Los acontecimientos producidos en Pepsico partieron aguas en la política argentina, sacudiendo y haciendo tambalear la línea de conciliación e inmovilismo que proponen Cristina, la CGT y la CTA, que quieren llevar todo hacia las elecciones, actuando como bomberos de la resistencia obrera y popular. Sin embargo, la presión de las bases es tan fuerte que hasta la mismísima CGT tuvo que convocar, de apuro, a un Confederal para ponerle paños fríos a esa energía que late en el corazón de millones de argentinos/as.

 

En ese contexto, el activismo clasista y combativo, junto con todos los sectores que ven la necesidad de unificar las luchas y frenar al Ajuste, deben reunirse inmediatamente para convocar a una marcha masiva hacia el plenario de la Confederación General del Trabajo, para imponerles la concreción del Paro Nacional Activo y el Plan de Lucha que reclaman las circunstancias.

Las organizaciones clasistas y combativas deben poner en marcha un Congreso Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados que resuelva llevar hasta el final la pelea contra el gobierno y sus aliados mediante un Plan de Lucha – con paros, cortes de ruta y bloqueos a las terminales del transporte y parques industriales – organizado en las Asambleas Obreras y Populares y Coordinadoras.

 

Para todo esto, las organizaciones y personalidades abajo firmantes, nos auto convocamos el viernes 21 a las 18 horas en Solís 823, esquina Independencia.

 

Primeros convocantes:

José Magallanes, Secretario General Suteba Escobar;

Agrupación Almafuerte Suteba Escobar;

Agrupación Cresta Unida de Trabajadores de Cresta Roja;

Alejandro Flores, por Agrupación la Creciente Combativa de Astilleros Río Santiago;

Hernán Centeno, Secretario Comunicación Suteba Escobar;

Lista Roja y Negra Suteba Escobar;

Gabriela Capurro, presidenta Centro de Estudiantes Instituto 103 del Profesorado de Lomas;

Agrupación La Roja del Instituto 103 Lomas;

Corriente Nacional Docente Conti-Santoro;

Defensorías de Género;

Colectiva de Mujeres Antipatriarcales Brujas en Resistencia;

Corriente Sindical Negrito Fernández;

Asociación Sindical de Trabajadores Cooperativistas y Precarizados (Asitracop);Movimiento Teresa Rodríguez;

Movimiento Brazo Libertario;

Delegados de base de ATE-SUR y Suteba Lanús;

Mauricio González, Consejo Directivo de Ademys;

María Florencia Actis, Docente universitaria y activista por la igualdad de genero

Colectivo Docente “En Clase” de Ademys;

Tendencia Guevarista;

Partido Comunista de los Trabajadores;

Partido Guevarista de Argentina;

Convergencia Socialista de Combate;

Frente de Acción Revolucionaria;

Grupo de Reconstrucción e Identidad;

Razón y Revolución............................

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UNIDAD DE ACCIÓN CONTRA EL CAPITALISMO Y POR EL SOCIALISMO. Argentina, 1 de Diciembre de 2016

La situación de nuestro país a un año de que asumió Mauricio Macri es más que paupérrima. El ajuste que se lleva a cabo lo pagamos la clase trabajadora y el pueblo en general.

La promesa electoral de “cambio” que mucha gente compró se transformó en un engaño. Todo lo que dijo el candidato que no iba a hacer, lo termino haciendo el Presidente electo: devaluación de la moneda, suba de impuestos, quita de retenciones a las mineras , genocidas con prisión domiciliaria, despidos, cesantías, etc.

El carácter de clase del gobierno de Macri, por su staff de CEOS de empresas junto a “recauchitados” de otras etapas nefastas de nuestro pais como Elisa Carrio, Patricia Bullrich, Melconian (entre otros) o con “aliados” como Massa, lo ubica como continuidad del gobierno de la clase dominante, respondiendo, en particular esta gestión, a los sectores más conservadores y pro-imperialistas de la burguesía “argentina”.

Lo que han hecho en estos 12 meses no es más que una reafirmación de sus conceptos básicos de gobierno neoliberal que da vía libre al empresariado local e internacional para manejar la economía a su antojo. Su “expectativa esperanzada” en la teoría del derrame como salida reactivadora, queda a las claras que fracasa. Pero no fracasa sólo en nuestro país, sino que viene fracasando en todo el mundo desde hace mucho tiempo. Por eso la promesa de “pobreza cero“ es inviable con un gobierno como éste y con cualquier gobierno capitalista, ya que, en el mejor de los casos, solo tratan de “dar una limosna” para evitar el conflicto social y no para resolver las necesidades. Para terminar con la pobreza hay que ir al hueso de la cuestión, la clase trabajadora debe convertirse en la dueña de los medios de producción, distribución y comercialización. De lo contrario siempre estaremos en un círculo vicioso que tiene como primer afectado a la clase trabajadora.

A todo este panorama debemos agregarle la pata represiva que este gobierno viene aplicando. Desde el fracasado intento del protocolo anti piquetes, con Patricia Bullrich haciendo fantasiosas detenciones de jóvenes que critican al gobierno, hasta la represión en el Encuentro Nacional de Mujeres, la represión ,a pocos días de empezar su gobierno , a los trabajadores de Cresta Roja, o en la provincia de Buenos Aires a los choferes de colectivos en la ciudad de La Plata. También las constantes arremetidas contra los jóvenes en la vía pública por el solo hecho de portación de rostro sospechoso o la cárcel para migrantes que quieren ubicar en el barrio de Pompeya.

Por su parte, desde la “oposición” del FPV-PJ y de la CGT “unificada” NO se ha hecho más que garantizar la gobernabilidad de este gobierno nacional, y de los gobiernos provinciales, votando leyes al oficialismo del PRO. Como dijo la Sra Cristina Fernández de Kirchner, “no somos desestablizadores”. Por otra parte, y para su militancia, la de “Los Pibes para la Liberación”, hablan de “Resistir Con Aguante”, frase vacía cuando vemos que lo único que han hecho es ser más que obsecuentes con la política económica del macrismo, por acción u omisión, a nivel nacional y en las provincias y municipios. La “militancia-simpatizante” NO está unida y organizada, salvo para aplaudir a tal o cual dirigente en alguna plaza. Tampoco está preparada para una lucha frontal contra el macrismo. Sus dirigentes no tienen tal objetivo.

La “izquierda” por su parte tiene, más allá del FIT, una gran dispersión que se ha convertido, tristemente, en parte de la cultura política argentina. Sin embargo, hay que decir que el FIT ha metido la discusión en varios sectores donde antiguamente había un anti electoralismo visceral. Hoy existe una mirada más profunda sobre las elecciones, quizás debido al poco más de 1 millón de votos que sacaron las agrupaciones del FIT. De hecho, muchas organizaciones han llamado a votar por el FIT sin ser parte del mismo. Pero ha demostrado ser una unidad “meramente electoral” ya que los componentes de dicho espacio están mutua y constantemente atacándose. No hay proceso real de unidad más allá de la coyuntura, por lo que consideramos que, en tales condiciones, es un espacio que puede desaparecer o convertirse en una alternativa reformista.

Desde el Partido Guevarista de Argentina seguimos abonando la resistencia al gobierno de Macri porque lo consideramos una gestión que absolutamente va contra los intereses de la clase trabajadora y el pueblo en general. Y lo hacemos, Sí, convencidos de que no podemos seguir viviendo en el capitalismo. Por eso desde nuestro humilde puesto de lucha consideramos que es necesario insistir en la UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS, fortaleciendo la unidad de acción en la calle, contribuyendo a la organización de la clase trabajadora y el Pueblo para la conquista del Poder y la construcción del Socialismo.

 


La Marcha Federal y la lucha de clases.

 Debemos comenzar recordando que en Diciembre de 2015 el 60% del padrón electoral NO VOTÓ por Macri. Este sólo recogió el apoyo del 40%. Quienes por “derecha” o por “izquierda”, por acción u omisión, sólo hablan del 51,65% de los “votos positivos” obtenidos por Cambiemos no hacen más que legitimar la hipócrita democracia burguesa en la que vivimos y a sus leyes electorales “democráticas” que buscan evitar, a toda costa, que las masas trabajadoras y populares accedan al Parlamento con verdaderos representantes de sus intereses. Todo lo cuál nos demuestra que los verdaderos cambios encuentran gruesos “diques democráticos” de contención que les impiden su paso.

Debemos, asi mismo, puntualizar que la clase dominante no es homogénea. Se agrupa, más o menos, conforme a los sectores de la economía a la cual pertenecen. Industriales, terratenientes, comerciantes, distribuidores, servicios son básicamente tales sectores de capital (tanto de “nacional” y extranjero). El poder que les dá el capitalismo no se reparte en iguales porciones pues están, cada uno de ellos, “compitiendo” por extraerle y apoderarse de la plusvalía que generan las masas desposeídas. Pero a su vez, en tiempos del imperialismo, hay sectores que están más vinculados que otros a las politicas que las multinacionales (particularmente norteamericanas) establecen a nivel global.

 Y, por otro lado, la clase trabajadora y las masas populares, que tampoco son un todo homogéneo, pese a que han transcurrido 40 años del golpe que instauró un dictadura civico militar eclesiastica, no han podido aún generar una alternativa propia, revolucionaria, que represente cabalmente sus intereses emancipatorios. A ello ayudó también la defección de algunas organizaciones de “izquierda” que ante tal panorama optaron por adaptarse al sistema “luchando” por aquello que el sistema le permitía (y permite) luchar. Optando, en esta línea, por el mal menor y convertirse en “furgón de cola” de una (inexistente) burguesía “progresista”.

 Pero quien siempre “paga el pato” es la espalda de los trabajadores y el pueblo. Y la bronca crece, la indignación se potencia. Y en este camino aparecen puebladas como las del 2001 que, si bien alcanzaron para lograr que un cobarde presidente burgués renunciara con 40 asesinatos sobre sus espaldas, no pudieron hacer realidad el “que se vayan todos”. Sólo se fueron algunos y otros comenzaron a volver, así como otros a reciclarse. Pero, en general, es la misma dirigencia de aquel entonces la que ha dirigido y dirige los destinos de nuestra clase y nuestro pueblo hasta el día de hoy.

Y precisamente hoy, mirando hacia atrás, vemos como “la historia vuelve a repetirse” con sus consiguientes matices, pero igual en lo fundamental. Una clase dominante que exacerba su lucha por disputarse la plusvalía (las ganancias), entre sí, y un pueblo donde crece la bronca y se potencia la indignación. Y seguimos sin la alternativa propia trabajadora y popular.

 Tuvimos 12 años de un gobierno que NO cambió la estructura económica y social del país. Era lógico, pues declararon de entrada que venían a reconstruir el capitalismo. Y utilizaron para gobernar leyes esenciales de la dictadura, de Alfonsín, de Menem y De la Rua que SOSTENÍAN al sistema capitalista (ahora neoliberal) en nuestro país. Es cierto, como seguramente se nos apuntará, que “mejoró” la situación social. Sí, así fué, pero en ningún momento se superó el nivel de vida de la última gran paritaria de 1975. Es decir, socialmente seguimos atrasados 40 años. Pero mientras tanto, la burguesía, de toda calaña, que nos exprimió durante toda la dictadura, en los 33 años de “democracia” continuó acumulando ganancias de manera extraordinaria, ora un sector, ora otro.

Los trabajadores, así como, políticamente, no han construido una alternativa verdaderamente transformadora, tampoco lo han logrado desde el punto de vista sindical. La burguesía (la patronal), sin excepción, desde su unidad económica (la empresa), desde sus cámaras y a través del Estado burgués han mantenido, sostenido y estimulado a sus agentes, representantes de sus intereses, dentro del movimiento obrero: la burocracia sindical. Y lo han hecho en nombre de la “defensa de los intereses de los trabajadores” pero vemos como la mayoría de los dirigentes burócratas ponen su vocación de “cambio” solamente en sus economías personales (lujosas mansiones, autos de alta gama, campos, haras, participación en empresas privadas, etc). Los más tímidos son capaces de asentir ante una Presidenta que sostiene que el salario de un trabajador nunca podrá rebasar los marcos de la inflación en la sociedad capitalista.

El gobierno de Macri representa a los sectores más parasitarios de la burguesía “argentina” (la “patria financiera” y la “patria contratista” unidos al sector más conservador de la sociedad entrelazado con los terratenientes herederos de quienes masacraron a los pueblos originarios en estas tierras que habitamos. Este sector de la burguesía es el que más interesado está en anudar lazos con el imperialismo en general y yanqui en particular, lo cual no significa que los demás sectores burgueses no quieran hacer negocio con las transnacionales. Para todos ellos la ganancia está por sobretodo. Que ellos tengan un “buen” gobierno significa y significará más sufrimiento para nuestra clase y nuestro pueblo, una vuelta más “rápida” para la tuerca de la dependencia que nos ahogará cadaq vez más.mos, como nos enseñaba el Che, sensibles al sufrimiento de nuestra clase y nuestro pueblo, porque de allí venimos. Y  participaremos de la Marcha Federal con nuestra propia visión y alertando para que nadie se deje llevar por el “canto de sirena” de otros sectores de la burguesía que buscan el consenso popular para defender sus propios intereses. Sectores que luego no tendrán ningún empacho en reprimir a las luchas obreras una vez arrimados al poder, como ha ocurrido siempre.

Nuevamente el Che nos indica que “…El poder es el objetivo estratégico sine qua non de las fuerzas revolucionarias y todo debe estar supeditado a esta gran consigna…” un poder para los trabajadores y el pueblo para construir la verdadera sociedad humana: la SOCIALISTA. Pero para ello es imprescindible organizarce de manera independiente de la burguesía porque, tal como lo sostuvo el Che “…las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo y solo forman su furgón de cola. No hay más cambios que hacer; o revolución socialista o caricatura de revolución.

Partido Guevarista Argentino - 31 de Agosto de 2016

 

 ener la bronca popular planteando como objetivo político y económico, para los que somos víctimas de es

 

 

 

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